Willy Kambwala está de vuelta y quiere jugar el Mundial con el Congo
El central franco-congoleño ha dejado atrás la lesión y ahora mira con ojos de ilusión a la cita en Estados Unidos, un torneo al que podría llegar a tiempo tras más de ocho meses lesionado; Marcelino le ayudará con minutos en el tramo final ahora que el objetivo está cumplido

Willy Kambwala volvió a tener minutos con el Villarreal en el partido contra el Levante.Imago
Una de las mejores noticias que dejó el derbi valenciano entre el Villarreal y el Levante fue el regreso definitivo de Willy Kambwala. El central congoleño volvió a sentirse de nuevo futbolista con su entrada al campo en sustitución de Pau Navarro en el minuto 81.
El objetivo ahora es el Mundial 2026
Como era de esperar, el jugador no pudo ocultar una desbordada felicidad en zona mixta tras el partido, consciente de que ha llegado a tiempo para poder tener participación en el tramo final del curso. Su discurso, cargado de sinceridad y agradecimiento, arroja una mirada inevitable hacia un horizonte que condiciona cada paso a estas alturas y que se destaca como el sueño de cualquier futbolista, llegar a tiempo para jugar el Mundial de 2026.
"Entrené desde casi finales de febrero y ahora me siento muy bien para competir. Hicimos un plan marcadísimo para mi vuelta a la competición. Fue una lesión muy difícil pero lo más importante es que ahora estoy de vuelta. Estoy muy contento. Ahora todos mis ojos están en el final de temporada", declaró en zona mixta tras el triunfo ante el Levante.
Aunque han pasado varias semanas desde que el defensa franco-congoleño recibiese el alta médica, su regreso ha procurado ser escalonado para evitar posibles recaídas. El zaguero, de 21 años, sufrió una rotura en el isquiotibial en la pierna izquierda el pasado mes de julio, tuvo que ser operado y ha estado más de ocho meses lesionado.
Logan Costa, una situación paralela
Su caso no es aislado dentro del vestuario amarillo. Comparte camino y preocupaciones con su compañero Logan Costa, otro de los nombres propios que ya ha dejado atrás la enfermería, donde ha estado gran parte de la temporada, pero que todavía no ha vuelto a jugar.

Ambos futbolistas fueron firmados como apuestas de presente y futuro en el curso 2024/2025 y ambos vieron cómo sus planes se rompían de forma abrupta en plena pretemporada. Kambwala llegó al Villarreal en el verano de 2024 procedente del Manchester United tras un pago de cerca de diez millones de euros. Jugó 19 partidos en su primera campaña de amarillo.
En su caso, la lesión muscular sufrida el pasado verano incluso requirió intervención quirúrgica y le obligó a parar en seco cuando trataba de asentarse en la dinámica del equipo. El alta, recibida el 11 de marzo, fue solo el primer paso. Desde entonces ha entrado en convocatorias, sintiéndose de nuevo parte del grupo, pero no había tenido la oportunidad de entrar al campo. Su regreso ante el Levante, aunque solo fue para disputar los últimos diez minutos de encuentro y con todo ya decidido, fue un chute de energía descomunal.
El defensor se mostró muy agradecido con el cariño que ha recibido por parte de la afición groguet. "Mucho, que la afición diga mi nombre es algo que va directamente al corazón", admitió.
El paralelismo con Logan Costa refuerza esa postura de dar minutos y oportunidades a los jugadores que necesitan ser vistos y puestos a prueba para ser convocados por sus respectivos seleccionadores. El central caboverdiano, que sufrió una grave lesión de ligamento cruzado, ha dejado atrás un proceso aún más largo y delicado. Ya entrena con el grupo, pero su reaparición exige prudencia. En su caso, el Mundial añade el aliciente especial del posible enfrentamiento ante España en el debut de Cabo Verde. Un escaparate único.
Ambos son el retrato de una situación compartida. Dos futbolistas, dos procesos distintos y el objetivo compartido de llegar a tiempo al Mundial.
Marcelino les dará minutos en el tramo final
Marcelino García Toral sigue gestionando con cautela su regreso, consciente de lo que hay en juego para ambos jugadores. El contexto, además, invita a pensar en que tendrán muchos minutos en los últimos partidos del curso ahora que el objetivo está ya en el bolsillo.
Y es que el Mundial aparece en el horizonte como una fuente que emana ilusión y alegría. La República Democrática del Congo logró una clasificación histórica en la repesca y estará en la cita de este verano, un escenario que Kambwala no quiere perderse por nada del mundo.