Guerra abierta entre Mercedes y Ferrari con Fernando Alonso a la espera
El piloto asturiano vive desencantado con el rendimiento de su Aston Martin y no tiene nada claro su futuro, sonando ya alguna escudería que podría tentarle; eso sí, parece seguro que de cara a la campaña venidera seguirá siendo uno de los referentes del Mundial de Fórmula 1

Fernando Alonso, junto a Kimi Antonelli antes de un gran premio de F1.IMAGO
Ni una semana sin nuevas historias en la Fórmula 1. Si bien a veces da la sensación de que los grandes premios se quedan un poco a medias, todo lo que los rodea, decisiones tácticas y contractuales, la evolución de los monoplazas, declaraciones cruzadas... Todo ello hace que entre carrera y carrera pueda ocurrir absolutamente de todo, y es por eso que no sorprende que nos acerquemos al Gran Premio de Austria con una guerra abierta entre Ferrari y Mercedes, estando Fernando Alonso a la espera.
El piloto asturiano, todo un doble campeón del mundo en F1, está viviendo una temporada para olvidar. Lejos de aquel año en el que los podios fueron una constante y solo alguna decisión en desde boxes le impidió sumar la victoria número 33 de su carrera, ahora cada fin de semana de competición se ha convertido en un sinvivir en el que se debate entre una paciencia más agotada y el deseo de que las promesas acaben convirtiéndose en realidad, algo que no por supuesto no depende de él, sino de Honda.
La paciencia de Fernando Alonso, a prueba
Siendo el peor coche de la parrilla –"Seguiremos siendo los últimos y lo sabemos", comenta Alonso sobre el GP de Austria–, al menos en Aston Martin van acortando (y acotando caminos). ¿Quién lo dice? El presidente de HRC, Koji Watanabe, quien asegura que el gran salto del AMR26 está cada vez más cerca.
"Queremos este año estar en una posición que nos permita optar a puntos. El 2026 será clave para 2027. Saber cómo resolveremos la situación nos dará impulso. Depende también de los competidores y no es sencillo, pero lo vamos a intentar", señala sin comprometerse a nada, si bien desde varias fuentes se señala a los Grandes Premios de Bélgica (17 al 19 de julio) y Hungría (24 al 26) para ver las anunciadas mejoras

Si se cumple ese calendario Alonso podrá darse con un canto en los dientes. Hace no mucho apuntaba que quizás debían esperar unos tres meses, por lo que los plazos se acortarían mientras desde Honda le piden que confíe. "No es fácil, pero tenemos potencial para volver al más alto nivel", sentencia Watanabe.
Mercedes, Ferrari y una batalla cuerpo a cuerpo
Mientras Fernando Alonso está a la espera de que su AMR26 empiece a competir –y con Alpine muy atento a lo que pueda pasar al no haber renovado aún para 2027–, Mercedes y Ferrari viven su particular batalla por el cetro de la Fórmula 1, el cual parecía destinado a seguir en manos de la escudería de la estrella hasta que vimos en Barcelona triunfar a Lewis Hamilton. Tal resultado ha espoleado a unos y obligado a otros. ¿Resultado? Ambos llegan a Austria en plena guerra armamentística.
Por un lado Mercedes ya ha anunció que su monoplaza tendría novedades tras los abandonos de George Russell en Canadá y Antonelli en Montmeló. El gran objetivo (y reto) para la marca germana es dar un importante salto en fiabilidad. Así lo expresa Toto Wolff, jefe del equipo teutón. "Barcelona fue el punto de referencia de nuestro rendimiento, y revisó lo que es nuestra realidad. Nos han ganado terreno y necesitamos responder".

Y Ferrari responde. Los italianos llegarán con modificaciones en la cámara de combustión y también preparan alguna sorpresa con el ADUO, centrándose en una renovación de su turbo. "Llegamos a Austria ilusionados por la forma positiva de las últimas carreras, aunque sabemos que hay mucho trabajo por hacer. Seguimos con la misma mentalidad del inicio de campeonato y queremos completar sesiones limpias", sentencia Fred Vasseur, su jefe de equipo.