INDUSTRIA DEL DEPORTE

Cirujanos españoles contra la lesión más temida por los deportistas

Cirujanos españoles contra la lesión más temida por los deportistas
Cirujanos españoles contra la lesión más temida por los deportistas - Miguel Ángel Moreno
EFEEFE5 min lectura

Carlos Rodríguez recuerda perfectamente el día en que se volvió a lesionar la rodilla. Fue un 10 de septiembre, en un entrenamiento con su equipo, el Alcobendas Rugby, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda por segunda vez, la lesión más temida por los deportistas.
 

"Al principio no supe qué hacer, pensé en seguir jugando con el cruzado roto y que pasase lo que pasase, o dejar el rugby. No me planteaba pasar por la operación otra vez. Es una lesión muy dura y no quería pasar por lo mismo", relata a EFE el jugador madrileño, que lleva la cuenta de memoria de los días desde su operación.
 

Lo que hizo al tercera línea madrileño decidirse a volver a pasar por el quirófano fue la técnica quirúrgica desarrollada por los doctores españoles Iñaki Mediavilla y Mikel Aramberri, denominada de "triple fascículo", que provoca una mayor sujeción de la rodilla al colocar tres uniones, una o dos más de las técnicas habituales.

El doctor Mediavilla explica a EFE su técnica comparándola con una cometa. "Si tienes un solo hilo, puedes alejarla y acercarla, si tienes dos, puedes gobernarla. La cirugía de doble fascículo trata que la rodilla esté sujeta por dos tirantes. Yo pensé en reforzar el doble fascículo por una tercera sujeción", apunta.
 

Varios jugadores de rugby se han operado con esta técnica

Desde septiembre de 2018, este cirujano del Hospital Universitario de Basurto, Bilbao, ha operado más de 60 casos de este tipo, la mayoría de deportistas aficionados. Mikel Aramberri, jefe de los servicios médicos de la Federación Española de Rugby y de equipos como el Alcobendas, ha llevado la técnica al alto nivel.
 

"La triple estabilización está indicada especialmente en chicas, yo opero a muchas jugadoras de rugby, y en chicos que hacen deportes de pívot y contacto, como el fútbol, el rugby y el balonmano. Pensamos que aporta una estabilidad adicional a la rodilla del deportista profesional o amateur", relata a EFE el doctor Aramberri.


Carlos Rodríguez conoció la técnica por medio de un compañero, cuando meditaba no operarse. "Me dijeron que no lo dudara ni un momento", relata el jugador de División de Honor y finalista de la Copa del Rey, que jugarán en septiembre contra el Silverstorm El Salvador vallisoletano, aplazada por la pandemia del coronavirus.
 

"Noto la rodilla operada más estable que la sana"

Las diferencias que ha notado incluyen un menor dolor tras la operación y en las primeras fases de rehabilitación, la posibilidad de hacer ejercicios antes y, sobre todo, la estabilidad de la rodilla operada.


"Ahora mismo me veo capaz de meterme en un partido de rugby por lo estable que siento la rodilla. En mi primera lesión, a estas alturas estaría trotando suave, ahora mismo estoy entrenando sin contacto, haciendo cambios de dirección, de sentido... Incluso diría que en algunos ejercicios la noto más estable que la sana", afirma.


Aunque el tiempo de baja seguirá siendo de unos seis meses en la mayoría de los casos, los cirujanos españoles que han descrito esta técnica conjeturan que podría reducir sensiblemente el porcentaje de rodillas operadas que se vuelven a romper.


"En Francia hablan de que la tasa de rerrotura baja del 7% al 3,5% con doble fascículo, nosotros pensamos que con tres, puede ser significativamente inferior. Para un deportista sin duda esto es un aliciente para su carrera", apunta Aramberri.
 

Una alternativa para los futbolistas lesionados de cruzado

Además del jugador del Alcobendas Rugby han pasado por esta técnica el internacional español Jordi Jorban y el internacional de balonmano Chema Márquez, dos veces máximo goleador de la Liga Asobal. También se ha operado de esta manera algún futbolista de Segunda División.


El próximo reto de estos médicos españoles es demostrar científicamente la estabilidad biomecánica que aporta esta técnica a la rodilla, para lo cual tienen previsto realizar próximamente un estudio científico en el Imperial College de Londres, para lo que están pendientes de la financiación.


En cualquier caso, no dudan de que en el futuro muchos deportistas podrán beneficiarse de esta técnica, también los futbolistas. "Para el fútbol es una técnica que sin duda va a aportar una estabilidad suficiente para garantizar la vuelta al deporte con las máximas garantías", finaliza Aramberri.