Hueco blanco

Tomás Alarcón se sincera tras su primer año en el Cádiz

El centrocampista chileno ha tenido una temporada con altibajos

Tomás Alarcón se sincera tras su primer año en el Cádiz
Tomás Alarcón - Jesús Mejías
Jesús MejíasJesús Mejías3 min lectura
Temporada con altibajos para Tomás Alarcón en la que ha sido su primera campaña en el fútbol europeo, y por lo tanto en el Cádiz Club de Fútbol. El jugador, internacional absoluto con la selección de Chile, llegó hace un año como uno de los refuerzos estelares del submarino amarillo en la que era su segundo año en Primera división de manera consecutiva. El pivote se benefició en los primeros meses de la lesión de José Mari para hacerse con un hueco en el once titular.

Destacó en acciones a balón parado, estuvo cerca de hacer gol en la segunda jornada ante el Real Betis, y sus buenas actuaciones le pusieron la etiqueta del fichaje más destacado. Sin embargo, y con la mala dinámica de los gaditanos en liga, el rendimiento de Alarcón fue disminuyendo y sus actuaciones ya no eran tan brillantes. Con la salida de Cervera y la incorporación de Sergio, unido a las incorporaciones de Fede San Emeterio y Rubén Alcaraz, comenzó a tener un papel secundario.

Una vez acabada la temporada, el centrocampista ha hecho balance de su primer año en la Tacita de plata en los medios oficiales del Cádiz Club de Fútbol.

En primer lugar hacía balance del curso futbolístico: “Se ha coronado de la mejor manera que pudiera haber existido. Fue un sueño para todos por todo el trabajo que veníamos haciendo. Mucha felicidad, mucho orgullo”.

Una liga que ha tenido momentos buenos, sobre todo lograr la tan ansiada permanencia en la última jornada ante el Deportivo Alavés, pero también ha habido otros momentos de mayor dificultad y que provocaron el cese de Álvaro Cervera como entrenador.

Cuestionado por el mejor momento del año, Alarcón se quedaba con la “unión del grupo, independientemente que estuviésemos en zona de descenso. Siempre hemos confiado en nosotros mismos para sacar la tarea adelante. Esa confianza se notó y nos jugó un roll muy importante para afrontar de la mejor manera el último partido”.

Al igual que otros compañeros del equipo, también eligió “derrota ante Osasuna”, como el peor momento de la temporada. “Nos dimos cuenta que si no cambiábamos el chip nos íbamos a Segunda División. Ese momento nos dio a entender que teníamos que cambiar varias cosas para poder mantenernos en Primera División”.

Por último, mandaba un mensaje a la afición, que siempre estuvo apoyando al equipo. “Disfruten, siempre con responsabilidad, porque este momento es único. Muy agradecido”.