Artemio Garibyan, el campeón ruso que lleva al Sevilla en su corazón: "Ojalá algún día pelear en el Ramón Sánchez-Pizjuán"
ESTADIO Deportivo ha podido hablar con Artemio, el boxeador que viene de coronarse en la ciudad de Sevilla y que, allá por donde va, lleva su amor por los colores rojiblancos a pesar de su origen ruso
En la ciudad de Sevilla, el deporte tiene un enfoque claro y es que tanto béticos como sevillistas son los que acaparan el foco principal, haciendo que la rivalidad se viva de forma constante y que, en este caso, esta tierra piense y respire en fútbol. Sin embargo, no se olvida de otras disciplinas que mucha gloria han dado a la ciudad y que han aportado a la historia deportiva. ESTADIO Deportivo, en este caso, ha podido charlar con un aspirante a colocar su nombre en los más alto; todo ello en una ciudad que le ha dado todo en estos últimos años.

Hablamos de Artemio Garibyan, un boxeador que no duda en llevar a la ciudad de Sevilla y su amor por el Sevilla FC allá por donde va. Nacido en Rusia, aterrizó en Sevilla cuando apenas tenía quince años. Ya practicaba su deporte cuando tenía nueve años, en su país natal. Poco a poco, fue formándose y construyendo lo que ha ido consiguiendo a día de hoy. Hablando un poco con él off the record, ya reflejaba su ilusión y el orgullo por todo lo que está logrando. Y es que, por si fuese poco, la ciudad que le acogió fue la que le vio vencer y conseguir el WBC Latino Silver de peso supermedio hace apenas unos días. Todo esto ataviado con su camiseta sevillista que le acompaña durante los combates.
De Rusia a Sevilla, con apenas quince años
Con su acento andaluz (al más puro estilo de Iván Rakitic), Artemio nos quiso narrar sus comienzos y lo orgullo que está de sus logros. "La historia empezó en mi país, en Rusia. Empecé a boxear en mi país con nueve años. Con quince vine para acá, a España, y con el boxeo gané varios torneos importantes. Con 21 años, pasé a profesionales y hasta el día de hoy que logré este cinturón. Campeón del mundo del mundo latino, del Silver. Muy contento".

"No ha sido fácil. Mi abuela vino, hace veinticinco años, a trabajar en este país, en esta ciudad tan bonita y tan hermosa con el pedazo de escudo que hay. Se enamoró de eso. Vine con quince años y la adaptación fue poco a poco. Los primeros dos años me resultaron muy raros, sin saber idiomas y sin tener amistades aquí. Poco a poco hemos estado conquistando Sevilla, Andalucía y España entera. A día de hoy, estoy muy feliz y agradecido de esta ciudad".
Sus referentes claros en su formación
Una de las cosas reseñables es que todo esto viene de una familia que se dedica, en cuerpo y alma, al deporte. En todo esto también tiene un papel importante su hermano, que consiguió también ese gran logro en la misma velada sevillana. "Mi familia entera son deportistas. Mi madre ha sido campeona de Europa de gimnasia rítmica, mi abuelo, mi padre campeón de lucha griega. También ha tenido una carrera muy larga en boxeo, mi hermano también ganó el título en la misma noche. Para nosotros eso es muy grande, dos hermanos, dos cinturones... Mi padre estaba muy feliz".
En varias entrevistas ha comentado la importancia de su abuelo, al que le dedica cada victoria. Al ser preguntado por él, se mostró emocionado, sabiendo todo lo que representa para él. "Gracias a mi abuelo, la fuerza que me da y todas las noches que le he rezado, le he pensado y le he pedido ayuda. Está cada día, cada minuto, cada segundo conmigo apoyándome. Está muy orgulloso desde arriba, viéndome con este cinturón", declaró.
El amor hacia el Sevilla FC, gracias a su abuela y al cariño de la gente
Aparte de sus logros, hay algo que no falta con él. Durante sus combates, su camiseta del Sevilla siempre le acompaña. Esto es algo que lo explica el amor a estos colores y el considerar a Nervión su segunda casa. "Es el club de mis sueños desde que soy chico, desde que mi abuela me mandó este pedazo de camiseta a mi país el día de mi cumpleaños. Conocí este club, más años pasaron y más me interesé y estudié por el club. Un día empecé a sacar la ropa y el escudo por todo el mundo entero cuando iba a pelear. Depende de donde vayamos porque no todas las ciudades me reciben igual. La verdad es que Sevilla me da mucho calor, mucho cariño y a la gente le agradezco mucho eso. El calor que me dan en cada combate, en mi preparación y cada victoria que hago con el escudo".

Una de las curiosidades es saber si mantiene conversaciones con algún futbolista del primer equipo. Un hecho que ha admitido. "Hablo con varios jugadores. He hablado mucho Suso, con Alberto Flores... Rakitic me ha dado un apoyo enorme antes del combate. Algunos que otros jugadores más también que he hablado con ellos".
En su cinturón logrado en Sevilla, se ha visto como el apoyo de los Biris no ha faltado. "Hemos tenido esa gran suerte, que vinieron los Biris Norte a apoyarnos y darme este calor y cariño. Gracias a ellos y ese pedazo de empujón que me dieron en todos los asaltos, fui en cada uno mordiendo con una fuerza increíble".
¿Soñar con el Sevilla como su patrocinador y pelear en su segunda casa?
Dentro de su sevillismo, sueña con cosas que ahora mismo pueden parecer irreales. Una de ellas es la de poder ganar en su feudo, el de todos los sevillistas. "Me veo y me he visto muchas veces dentro de este estadio haciendo una velada, un cinturón o una pelea importante. Ojalá algún día pelear en el Ramón Sánchez-Pizjuán".

También tiene esa idea con que el Sevilla fuese su patrocinador, una idea que no dudaría en desaprovechar. "Me encantaría que el Sevilla fuese mi patrocinador oficial. Mi patrocinador más grande que pudiera tener, sería un sueño".

Por último, quiso mandar un mensaje a todo el sevillismo, para hacer que sigan mostrándole ese apoyo que tanto le brindan. "Agradecido al sevillismo entero, a los Biris Norte y a todos los fans de este estadio. Son muy grandes para mí. Intento hacer cada día, cada entreno y cada segundo en el boxeo algo histórico y poder poner mi nombre en la historia de este club también".