30 aniversario

De las nieves finlandesas al podio nacional español

El Campeonato de España de selecciones autonómicas de Nordic Walking 2026 reúne a los mejores especialistas de una modalidad en auge en España

De las nieves finlandesas al podio nacional español

La marcha nórdica, en auge en EspañaImago

Estadio DeportivoEstadio Deportivo 9 min lecturaSin comentarios

Lorca se convierte este domingo en la capital de la marcha nórdica española con la celebración del Campeonato de España de Selecciones Autonómicas, una cita en la que Andalucía, campeona en las dos categorías el pasado año en Ceuta, parte otra vez como la gran favorita.

La marcha nórdica de competición no nació en los senderos ni en las rutas de salud. Su origen está en los veranos de Finlandia, donde los esquiadores de fondo buscaban la forma de mantener el tono muscular y la capacidad aeróbica cuando la nieve desaparecía.

Ese entrenamiento estival se fue convirtiendo, poco a poco, en una disciplina propia. La versión moderna arrancó en Finlandia en 1996 y un año después se propuso a nivel internacional el nombre de 'Nordic Walking', que en España se tradujo como marcha nórdica.

En nuestro país es una de las modalidades más jóvenes de la FEDME, que organiza competiciones a nivel nacional desde 2017. Y en menos de una década ha pasado de ser una actividad de iniciación a tener Liga, Copa y Campeonatos de España con selecciones que preparan la temporada al detalle.

El Nacional, dentro de la quinta edición de La Carrasca Nórdica

Esta nueva edición del Campeonato de España de Selecciones Autonómicas se disputará en el circuito de tierra de la Ciudad Deportiva Municipal G. Antonio Vidal, en La Torrecilla, dentro de la quinta edición de La Carrasca Nórdica. Los marchadores tendrán por delante 15 kilómetros, con 150 metros de desnivel positivo, y la salida está fijada a las 9:00 horas.

No será la única competición del día. La Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) ha unido en la misma jornada el nacional absoluto y el Campeonato de España en Edad Escolar (CESA), con distancias de 5, 2,5 y 1 kilómetros para los más pequeños. El aforo está limitado a 300 participantes.

La organización corre a cargo del Club Senderista de Lorca La Carrasca, con la colaboración del Ayuntamiento, la FEDME y la Federación de Montaña de la Región de Murcia, que también incluye la prueba en su liga autonómica.

Las cuatro extremidades, al servicio del bastón

Poco tiene que ver con el senderismo, aunque compartan escenario. Tampoco es la marcha atlética, la especialidad que más alegrías ha dado al atletismo español y que este verano volvió a brillar con el récord mundial de María Pérez en Birmingham. Aquí los bastones no son un complemento: son el motor.

La gran diferencia con respecto al atletismo convencional o a las rutas de senderismo y orientación es que la marcha nórdica implica a las cuatro extremidades. Los brazos y los bastones empujan de forma activa y el tren superior trabaja tanto como las piernas.

El resultado es que se acciona cerca del 90 % de la masa muscular del cuerpo. Y eso, en competición, se traduce en ritmos que superan los 8 o 9 km/h durante 15 kilómetros, siempre al límite.

Sólo que ese límite no lo marca únicamente el físico. Competir en marcha nórdica es como conducir un coche de carreras a fondo, pero con el freno de mano del reglamento siempre echado. La frontera entre una técnica perfecta (bloqueo, impulso y extensión del brazo) y una falta es tan fina como un milímetro.

Tarjetas blancas, amarillas y rojas

Los árbitros de la FEDME vigilan cada gesto. La tarjeta blanca es una advertencia por una falta leve y no tiene sanción en tiempo, pero entre los errores sancionables aparecen la pérdida de contacto con el suelo, la falta de coordinación, llevar el bastón vertical, no pasar la mano o el codo, no talonar o caminar con la pierna flexionada.

La amarilla ya es falta grave y castiga, entre otras cosas, saltar, deslizarse, arrastrar los bastones o recortar el itinerario. La primera supone dos minutos de penalización y la segunda, otros cuatro, seis en total. La tercera equivale a la roja.

Y la roja es la descalificación inmediata. La causa más llamativa para quien se acerca por primera vez a este deporte: correr. También quedan fuera quienes reciban ayuda externa fuera de las zonas marcadas o quienes compitan con auriculares.

Esos minutos, además, no siempre se suman sin más al crono. Donde es posible, la organización habilita antes de la meta una zona de penalización 'Stop and Go' -perfectamente delimitada y controlada por un árbitro- en la que el marchador con amarilla tiene que esperar hasta cumplir su sanción. Puede mantenerse activo, pero sin alejarse más de 50 metros. Así se "limpian" las tarjetas antes de cruzar la línea.

El orden de las tarjetas, además, importa, y mucho. "No es lo mismo primero una tarjeta blanca + una tarjeta amarilla, que primero una tarjeta amarilla + una tarjeta blanca", advierte el cuadro de amonestaciones de las competiciones FEDME que difunde la federación valenciana. El primer caso cuesta dos minutos; el segundo, seis.

Así mismo, cualquier falta en el último kilómetro, sea leve o grave, se castiga directamente con amarilla. Un pequeño error en la inclinación o un fallo al soltar la dragonera fuera de las zonas permitidas puede mandar al 'Stop and Go' a quien llevaba 14 kilómetros perfectos.

Una partida por equipos en la que cuenta cada puesto

Más allá del reto individual, el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas transforma por completo la dinámica de la prueba. No se trata únicamente de ver quién cruza primero la meta, sino de una auténtica partida estratégica por equipos.

El reglamento de la FEDME no deja lugar a dudas. Cada marchador recibe tantos puntos como el puesto en el que entra en meta (sólo cuentan los inscritos en el campeonato) y la clasificación de cada selección sale de la suma de sus cuatro mejores. Gana la que menos puntos acumula.

Los equipos tienen entre cuatro y ocho componentes por género, y el que no consigue clasificar a cuatro, directamente, desaparece de la clasificación. En Sevilla 2023, por ejemplo, Andalucía se llevó el título masculino con 20 puntos (3.º, 4.º, 6.º y 7.º puestos), por delante de Navarra (28) y de Valencia (53).

Por eso, un abandono o una descalificación pesan tanto como una victoria. Las selecciones llegan con sus referentes del ránking estatal, pero también con deportistas de perfil táctico, capaces de aguantar la presión y de no regalar una tarjeta cuando más duele.

Andalucía, por ejemplo, reserva seis plazas por género en categoría absoluta: tres para los primeros de la Copa Andaluza y otras tres por decisión técnica. Canarias, que fue sexta el pasado año, ha trabajado con una preselección de doce deportistas, seis mujeres y seis hombres, de la que saldrá un equipo de al menos cuatro por género. La federación canaria ya avisó que "la presencia en esta lista previa no implica la adjudicación automática de plaza". Extremadura, por su parte, estará presente tanto en la categoría absoluta como en la infantil.