Ronnie Coleman, ocho veces Mr. Olympia, sobre los culturistas de hoy: "No están tan definidos como estábamos nosotros"
El norteamericano, que dominó el culturismo entre 1998 y 2005, cree que las redes sociales han cambiado la forma de competir y de trabajar de la nueva generación

Ronnie Coleman, junto a Arnold SchwarzeneggerImago
Nick Walker se coronó el pasado mes de septiembre como nuevo Mr. Olympia en Las Vegas, pero el debate sobre si los culturistas de ahora están a la altura de los de antes sigue tan vivo como siempre. Y pocos tienen tanta autoridad para opinar como Ronnie Coleman, el hombre que ganó ocho veces seguidas el título.
El norteamericano se impuso el 26 de septiembre en el Orleans Arena a Samson Dauda y al vigente campeón, Derek Lunsford, que tuvo que conformarse con la tercera plaza. Fue el primer Olympia de su carrera y se llevó un premio de 600.000 dólares, además del galardón de campeón del público.
Coleman (Monroe, Luisiana, 1964) reinó de forma ininterrumpida entre 1998 y 2005, un registro que sólo iguala Lee Haney. Si Arnold Schwarzenegger fue el gran icono del fisicoculturismo en los años 70, 'The King' fue el dominador absoluto del cambio de siglo. Y lo hizo, durante buena parte de ese tiempo, compaginándolo con su trabajo de policía en Arlington (Texas), donde estuvo de 1989 a 2000.
No es muy partidario de lo que ve ahora. Lo dejó claro en el podcast 'Don't Be Sour', del youtuber Maxx Chewning, en una larga entrevista publicada en julio de 2022 en la que comparó su generación con la actual. Unas palabras que se han vuelto a recuperar estos días, con el Olympia de Walker todavía reciente.
Ronnie Coleman: "No están tan definidos como estábamos nosotros"
Cuando Chewning le planteó que en cada época del culturismo los competidores parecían más y más grandes, Coleman no tardó en corregirle. "Bueno, ya no. (...) No lo sigo tanto como probablemente debería, pero no están tan definidos como estábamos nosotros", señalaba el de Monroe.
Para el excampeón, la diferencia tiene un culpable claro, que no es otro que las redes sociales. "Creo que, por las redes sociales, no tienen que trabajar tan duro como nosotros. Porque tienen muchísimas oportunidades de ganar dinero ahora. Así que no tienes que hacer las cosas que yo tuve que hacer ni trabajar tan duro como yo tuve que trabajar", añadía.
Es el modelo que han seguido muchos culturistas en los últimos años, también en España, donde Madelman ha hecho de las redes su escaparate tras competir en Classic Physique y en la categoría de 212 libras. Hoy la fama y los patrocinios llegan por el teléfono móvil, mientras que en la época de Coleman sólo llegaban por el escenario.
Pese a ello, no es la primera vez que el norteamericano lanza un dardo de este tipo. Ya en 2019, en una entrevista en el canal Valuetainment, avisaba que los culturistas actuales "no entrarían en el top 5" si hubieran competido en sus años y que "la definición no es la misma".
La gira europea, el examen que ya nadie quiere hacer
El presentador le sugirió entonces que la nueva generación persigue antes el dinero que la pasión y Coleman lo tuvo claro. Para él, competir no es ya la prioridad número uno de muchos culturistas. Y lo explicó con su propio calendario de aquellos años.
"Antes yo hacía unos cuatro o cinco concursos cada año. Por supuesto, el Olympia era el principal, pero después del Olympia tenían lo que llamaban la gira europea. Y había como cuatro, cinco, seis, siete concursos en esas giras, y yo los hacía todos", reconocía un Coleman que, cuando Chewning le preguntó si los había ganado todos, respondió sin dudar: "Sí, los gané todos".
Ese hambre de competición es la que no ve hoy. "Ahora los chicos ya no hacen ese tipo de cosas. Saben que si hay una gira, no la van a hacer. Hacen el Olympia y se acabó", indica el ocho veces campeón.
Su palmarés le respalda. Coleman sumó 26 victorias como profesional en la IFBB, una cifra que habla de una época en la que el título más importante no era el único objetivo. Y eso que su primer Olympia no llegó hasta 1998, cuando ya tenía 34 años.
Jay Cutler, su gran rival, le da la razón
Hay quien comparte su visión desde el otro lado de aquella rivalidad. Jay Cutler, el hombre que le arrebató la corona en 2006 -Coleman fue segundo aquel año y cuarto en 2007, antes de retirarse-, también pasó por el mismo podcast y fue muy claro sobre el legado de quien fue su gran enemigo sobre el escenario.
"Para ser sincero, desde que Coleman se retiró, no sé si alguien se ha acercado siquiera a su físico", afirmaba Cutler en aquella conversación con Chewning.
Así mismo, Coleman también admite que las comparaciones entre épocas tienen trampa, porque los entrenamientos y los métodos han cambiado mucho. Él, que se hizo famoso por levantar barras y mancuernas con pesos descomunales, reconoce ahora que se ha pasado a las máquinas.

The King sigue entrenando pese a las operaciones
La razón es su estado físico. Coleman ha pasado por más de una docena de operaciones desde su retirada, entre ellas dos prótesis de cadera, y se desplaza en silla de ruedas porque ya no puede caminar sin ayuda. El pasado año, además, superó una sepsis que le tuvo ingresado en estado muy grave.
Un retiro muy distinto al de otros grandes campeones, como el de Jorge Lorenzo, feliz lejos de los circuitos, pero en el que Coleman tampoco se ha rendido.
Pese a todo, nunca ha dejado de entrenar, aunque sea con pesos mucho más ligeros. "No tengo que ser tan intenso como era. Estoy más o menos retirado, así que puedo hacer todas las máquinas", explicaba en aquella entrevista, en la que también contaba que se hace análisis de sangre "cada dos o tres meses" para vigilar los riñones y el hígado.
De ahí que no reniegue del todo de la evolución del culturismo, aunque sí de la intensidad que ve ahora en los gimnasios. "Es bueno que evolucionen. Creo que es genial, porque, como dije, ahora me encanta hacer estas máquinas", sentencia un Coleman al que, a sus 62 años, nadie le ha quitado todavía la etiqueta del mejor de la historia.