¿Qué pasa con Guedes?

¿Qué pasa con Guedes?
¿Qué pasa con Guedes? - A. S.
Alejandro SáezAlejandro Sáez 5 min lectura
Monchi sigue parado, que no quieto, en este inicio de verano. El director deportivo del Sevilla FC tiene su plan más que establecido, con todas las listas de posibles refuerzos hechas y a la espera de darle al botón que inicie la maquinaria.

Esa puesta en marcha dependerá en gran medida de las ofertas que lleguen, estando el Sevilla FC y su director deportivo pendiente de que Koundé, salga, o no, para contar con una inyección económica que le sería muy útil de cara a acudir al mercado a por sus primeras opciones.

Y una de esas opciones 'A' para reforzar el plantel dirigido por Julen Lopetegui es Gonçalo Guedes, para el que la Eurocopa no ha sido el escaparate esperado por el Valencia, no habiendo sumado ni un sólo minuto con una Portugal que, por otro lado, ha caído en octavos. Su falta de protagonismo, lógicamente, favorece a los intereses de Monchi y el Sevilla FC, que sigue fiel a su idea de sacarlo por una transferencia que no supere los 15-20 millones de euros a lo sumo, a pesar de que la cotización del futbolista se ha revalorizado en el último mes (según Transfermarkt), pasando de los 15 millones de euros a los 25 kilos.

En Valencia, por su parte, siguen también fieles a su estrategia. La del ostracismo y la de intentar encarecer el producto lo máximo posible, a pesar de que las necesidades económicas del club digan lo contrario. "Maxi y Guedes son dos magníficos jugadores, contamos con ellos porque tienen contrato", dijo Bordalás hace unos días en un discurso oficialista que difícilmente esconde la realidad del asunto.

Lo mismo ocurre con el club y un Corona que se encarga de la parcela deportiva de la entidad che, donde prefieren no dar a conocer ningún detalle de sus exigencias o movimiento al respecto, tal y como ha podido confirmar de primera mano ESTADIO Deportivo. El Valencia confía en que Mendes, su representante, tire de influencias y consiga unos 30 kilos por su traspaso. Y es que en la entidad che son conscientes de que los 40 que invirtieron y que semanas atrás pretendían recaudar se antojan prácticamente imposibles hasta para Mendes; aún más después de que la Eurocopa no haya servido para nada con el internacional luso.

Y así está la negociación por Guedes. Parada, pero no quieta; como Monchi. Todo en manos del 'superagente' y de un Monchi con el que mantiene una relación bastante fluida en las últimas temporadas. De hecho, no es el único asunto que se traen entre manos este verano, estando también el futuro de Rony Lopes pendiente del representante portugués.

Con contrato hasta 20203, Guedes firmó una cláusula de rescisión de 300 millones de euros que para nada se corresponde con la realidad del mercado ni con su rendimiento, siendo su ficha bastante más asequible de lo que ciertas informaciones filtran. Algo menos de tres millones de euros netos; unos 2'8 por curso. Es decir, que no sería ningún tipo de problema para el Sevilla FC.

El principal inconveniente, lógicamente, será un Valencia que pese a sus necesidades económicas no está dispuesto a regalar a Guedes, y menos al Sevilla FC. Y es que la relación entre clubes no es especialmente estrecha. El rendimiento de Banega como sevillista escuece. El propio Parejo pudo vivirlo en sus carnes, siendo aquello lo que años atrás -no el pasado, cuando firmó por el Villarreal- dinamitó su contratación por los de Nervión cuando estaba todo prácticamente cerrado. Pero el tiempo apremia y el Valencia debe enjugar una deuda de 26 millones de euros para equilibrar el 'Fair Play' financiero. El dinero en caja es justo, y está destinado a afrontar el pago anual a CaixaBank, de unos 14 kilos. 
 
También tienen que pagarle a Peter Lim los 54 millones de euros que se le deben a cuenta de sus préstamos a la entidad, aunque el máximo accionista, en un alarde de 'generosidad', no va a ejecutarlos en los plazos previstos, lo que da algo de aire al Valencia. Pese a ello, las cuentas están así y a Guedes están obligados a venderlo. ¿Al Sevilla FC? Eso ya es otro cantar...