Hueco blanco

De Jong se despide

El aún delantero del Sevilla FC ha sorprendido en Can Barça, donde se ha ganado el respeto de todos

De Jong se despide
- José López
José LópezJosé López4 min lectura
Siete goles y una asistencia en 936 minutos. Y una fama de profesionalidad y trabajo que ha acabado enamorando al barcelonismo. Luuk de Jong regresa al Sevilla FC, club con el que aún le resta un año de contrato, después de haber vivido una temporada de lo más extraña.

Llegó al Barça en el último día de mercado por petición expresa de Koeman ante la falta de opciones en la delantera que le ofrecían Laporta y Alemany. Fue silbado por los aficionados barcelonistas, imagen que dio la vuelta al mundo cuando entró en los últimos minutos del Clásico que se llevaría el Real Madrid en el Camp Nou. Fue descartado por Xavi nada más llegar y ofrecido al Cádiz CF, con el beneplácito del Sevilla, pero él insistió en mantenerse en la nave blaugrana y resulto decisivo en un mes de enero en el que el técnico catalán, sin un Depay lesionado y con medio equipo enfermo con Covid, sacó más de un partido adelante gracias a los goles del neerlandés. A partir de ahí lo puso como ejemplo, lo situó por delante de Braithwaite y aunque la llegada de Aubameyang le relegó y tuvo pocos minutos, supo aprovecharlos al máximo.

Sus números están ahí. En esta campaña ha participado en un gol cada 117 minutos, unos registros superiores a los que tuvo en sus dos años como sevillista y también mucho mejores que los que sus compañeros de demarcación han tenido en Nervión en la presente temporada. Ese buen hacer hizo que ayer fuera despedido con aplausos y coreado por el Camp Nou, que lo despidió con un “Luuk, Luuk, Luuk” emotivo. Y eso que no jugó ni un minuto... Es una muestra de lo que se ha ganado.

Pese a ello no seguirá. El Barça trató de obtenerlo un año más gratis y el Sevilla no está por la labor. A De Jong le queda un año de contrato y, o sale este verano a cambio de algo, o se irá sin dejar nada dentro de 13 meses. Tampoco sería una pérdida catastrófica, pues los 12,5 millones que pagó por él están en su mayor parte amortizados, pero Monchi siempre tratará de aprovechar este patrimonio del club para mejorar el equipo la próxima campaña.

De momento sólo se sabe que volverá y que pese a que Lopetegui siempre ha sido su defensor, tiene complicado cumplir su año de contrato en la entidad. También es evidente que el PSV lo quiere, pues ya lo quiso el pasado verano y trató de llevárselo casi regalado, y este año volverá a pujar, más aún cuando su mejor goleador en la Eredivise ha sido un jugador de banda como Gakpo.

Salvo sorpresa augura otro verano largo para el internacional neerlandés, aunque al sevillismo siempre le quedará la tranquilidad de que si se queda no va a escurrir el bulto. Luchará, como ha hecho en el Barça y como aquí ya demostró en las dos temporadas que estuvo.