Un positivo por comer carne contaminada acaba en una demanda a la WTA de 20 millones
La tenista británica Tara Moore fue sancionada tras dar positivo en esteroides debido al consumo de carne contaminada y debido a la gestión de su caso, pide a la WTA 20 millones de dólares como compensanción

Tara Moore en un torneo WTAImago
El tenis lleva unos años sacudido por el dopaje, pues a los casos de grandes estrellas como Jannik Sinner o Iga Swiatek, hay que sumar otros no tan mediáticos, pero que pueden acabar siéndolo incluso más. Este es el caso de Tara Moore, quien después de un positivo por comer carne contaminada, ha terminado reclamando a la WTA una cantidad astronómica como compensación.
La tenista británica, que llegó a ser la 145 del ránking individual, ha puesto una demanda a la WTA por valor de 20 millones de dólares por la gestión de su caso de dopaje al consumir carne contaminada. Moore, de 33 años, fue suspendida cuatro años en 2022 al dar positivo en esteroides por consumir carne contaminada durante la disputa de un torneo WTA en Bogotá.
La demanda de Moore, que ha sido presentada en un juzgado de Nueva York, se basa en que la WTA no informó debidamente a las jugadoras de que no debían de comer carne local porque esta podía estar contaminada debido a los aditivos que se añaden a la comida de los animales. La británica fue suspendida de forma automática, tal y como indica la regulación de la ITIA, la organización que vela contra la corrupción en el deporte, y no fue hasta diciembre de 2023 cuando un tribunal independiente le dio la razón y le liberó de todos los cargos.
La jugadora pudo volver a competir entre mediados de 2024 y mediados de 2025, pero la ITIA rebatió la decisión de dicho tribunal y ganó dicha apelación, por lo que Moore no podrá volver a jugar hasta que cumpla los cuatro años completos de la suspensión, es decir, en diciembre de 2027.
Una demanda con motivos
Daniel Weiss, su abogado, ha explicado la reclamación de Moore y los por qués de una petición tan grande como contrapunto a una sanción que considera injusta y desproporcionada: "Tara Moore ha sido una víctima doble, primero por parte de la negligencia de la WTA y después por parte de una sistema antidopaje que da por hecho que el culpable es el jugador sin ninguna prueba de mala intención".
Moore, que ganó siete títulos individuales y dieciocho en dobles en el circuito ITF, un escalón por debajo de la WTA, asegura que estas decisiones "arruinaron" su carrera deportiva. Tras la suspensión por dopaje y su vuelta al circuito en 2024, la británica perdió su ránking y cuando volvió a competir era la número 1.167 de la clasificación WTA.