Ilia Topuria, luchador de la UFC: "Siempre fui un niño al que no le gustaban las peleas en la calle, pero a veces tienes que enfrentarte a ese tipo de situaciones y sentía miedo"
Ilia Topuria ha sabido ilusionar con sus victorias, pero también contagiar con su fortaleza mental, fruto de unas vivencias que le han llevado a ser el que es

Ilia topuria celebra un triunfo en la UFC@iliatopuria
Ilia Topuria no sólo es un campeón por sus hazañas deportivas, sino que su historia de superación y la confianza que siempre ha querido transmitir han servido de ejemplo a muchos otros.
Sabida es la historia de Ferran Torres, al que cambió ver la seguridad que transmitía el peleador hispano-georgiano cuando lo conoció y, a partir de ahí, dio un nuevo rumbo a su carrera. O un Jorge Martín que admitió, el año en el que se proclamó campeón del mundo de MotoGP en 2024, que se había inspirado en los videos de Ilia Topuria para sacar adelante los momentos más bajos y cuando tenía dudas en esa temporada.
En los últimos años, sus triunfos en la UFC han hecho que las artes marciales mixtas crecieran en popularidad y práctica en España. Pero antes de saltar a la fama tuvo que pasarlo mal, vivir lejos de su familia, sufrir acoso en el colegio... Hasta el punto que su llegada a España, ya adolescente, significó para él como "ir a Disneylandia", según reconocía en el documental El Matador.
Sobre sus valores y sobre su niñez ha hablado en diferentes entrevistas. Aunque lo que vivió le ha llevado a ser lo que es hoy, no deja de ser duro para un niño pequeño, pues él es el menor de todos sus hermanos.
La complicada infancia en Georgia de Ilia Topuria
"Tuvimos una infancia bastante complicada, a los ocho años mis padres nos tuvieron que dejar -se fueron a trabajar a España- y nos quedamos solos -sus dos hermanas y su hermano- hasta los quince años solos. No fueron momentos fáciles. La vida no nos dio otra opción y justo entonces apareció la lucha. Desde ese día, desde el primer día que entré al gimnasio, no hubo otra cosa en mi vida. Primero las olimpiadas y luego las MMA. Ahí no imagino otro camino: ser el mejor", señala en una entrevista con la revista CQ.

Allí, narraba que su hermana mayor, con solo 12 años, tuvo que asumir el papel de madre en casa, encargándose de despertarlos, prepararles el desayuno y llevarlos al colegio, tanto a él como a su otra hermana y a su hermano Aleksandre.
Esos años fueron duros y forjaron su carácter. "Vivíamos en Georgia. Estudiábamos en un colegio allí y cualquiera que conozca la cultura de nuestro país sabe que es dura. Nos acosaban en la escuela. Había constantes enfrentamientos con los chicos y muchas veces tenías que defenderte. Siempre fui un niño al que no le gustaban las peleas en la calle, pero a veces tienes que enfrentarte a ese tipo de situaciones y sentía miedo", señala en el pódcast 'Charlas Adictivas' sobre aquellos años.
“Me separé de mis padres a los ocho años y me quedé sin mis héroes. (...) Cuando eres pequeño, no sabes qué está bien, qué está mal, cómo defenderte o a quién acudir", añade sobre cómo afrontó situaciones con las que no fue fácil lidiar y que vivió junto a su hermano Aleksandre, de ahí también la unión que hay entre ellos.
El miedo, un incentivo que, a Topuria, le hace avanzar
Con el tiempo aprendió a controlar aquellos miedos de la niñez y luego llegaron otros. Algo que, para él, es bienvenido en su caso. "Tengo una muy buena relación con el miedo. Es una emoción natural, sé que está aquí -se señala el pecho-. Es más, te diré una cosa, si pasan muchos días y no aparece el miedo, mala señal. Eso es que me estoy estancando. El miedo, a veces, señala el camino", añade un Topuria que tiene a su padre como referente, ya que, según él, fue quien le hizo creer en sí mismo y que tuvo una enorme influencia en la mentalidad que desarrolló y que le ha llevado a ser el campeón que es.

"El ser humano puede aguantar el hambre, la sed y el frío, pero nunca perderse a sí mismo", afirma antes de avisar que rendirse no está en su vocabulario. “Soy lo que soy por los valores que me inculcaron en casa", afirma antes de señalar el sacrificio, el esfuerzo, el respeto o la honestidad como valores fundamentales en su persona. “La familia es importante. Es lo más importante” indica sobre la unión que tiene con todos ellos.
Acostumbrado a lanzar mensajes positivos, Topuria no ha vuelto a hablar desde que fuera derrotado en junio por Justin Gaethje, pero viendo la respuesta que dio a CQ sobre cómo afrontaría su primera derrota, parece claro que no va a afectarle en absoluto. "Después de una derrota no pasará nada, estoy muy agradecido a la vida. Pienso que si Dios destruye mis planes es que mis planes me hubiesen destruido a mí. Siento de corazón que cualquier cosa que me pase es porque luego ha de venir algo mejor. Sencillamente, me levantaré al día siguiente e iré a entrenar. Yo lo que quiero es ser feliz", sentencia.