El gol de Ferran Torres que cambió la vida de un aficionado: "Me descubrieron un cáncer"
José Antonio Suárez, aficionado de A Coruña, descubrió que tenía un tumor maligno en una cuerda vocal después de quedarse afónico al celebrar el gol de Ferran Torres en la final del Mundial ante Argentina

Ferran Torres gol para ArgentinaIMAGO
El gol de Ferran Torres en la final del Mundial de 2026 ante Argentina quedó grabado en la memoria de millones de españoles por su valor deportivo. Sin embargo, para José Antonio Suárez tuvo una consecuencia que fue mucho más allá de la celebración de un título. Este aficionado coruñés descubrió que padecía cáncer después de perder la voz tras gritar el tanto que dio a la selección española su segunda estrella mundialista. Así lo contó en La Voz de Galicia.
España se jugaba el título ante Argentina y, en el minuto 106, Ferran Torres aprovechó una acción iniciada por Pedro Porro y prolongada de cabeza por Nico Williams para marcar el único gol de la final. José Antonio lo celebró por todo lo alto, hasta el punto de quedarse prácticamente sin voz durante los días posteriores. Lo que en un primer momento parecía una consecuencia de la emoción y de haber forzado demasiado la garganta terminó convirtiéndose en una señal de alarma que le llevó a consultar con un médico.
Una celebración que terminó en una visita al médico
El propio José Antonio ha contado que vivió el gol con una alegría inmensa. Incluso reconoce que gritó más de la cuenta porque quería adelantar la celebración a unos vecinos que estaban viendo el encuentro con retraso y hacerles un pequeño spoiler. "Me quedé afónico. Grité tanto que no podía hablar por teléfono y a mi esposa le tenía que decir las cosas en voz muy baja", recordó. Sin embargo, la voz no regresó con el paso de los días. La insistencia de su hijo terminó convenciéndole para acudir a una consulta médica.
Fue entonces cuando recibió el diagnóstico: tenía un tumor maligno en la cuerda vocal izquierda. La detección permitió poner nombre a lo que le estaba ocurriendo y dar el siguiente paso para tratarlo. José Antonio fue intervenido por el doctor Juan Carlos Vázquez Barro en el Materno, en A Coruña, y su valoración del equipo médico no pudo ser mejor. "Me operó el doctor Juan Carlos Vázquez Barro y le tengo que poner un 10 tanto a él como al personal. Ahora estoy bien", explicó. Su relato deja una frase que resume la singularidad de todo lo sucedido: "Gracias al gol de Ferran Torres me descubrieron un cáncer".
Una vida ligada al Deportivo y 45 años al frente de un hotel
La historia de José Antonio no se entiende únicamente a través de aquel gol. Durante 45 años estuvo al frente del hotel Nogallás, en A Coruña, un establecimiento por el que pasaron futbolistas y familiares vinculados al Deportivo. Su relación con el club blanquiazul le permitió acumular recuerdos de distintas generaciones. Entre las anécdotas que conserva está la visita de Miroslav Djukic al día siguiente de fallar el célebre penalti que impidió al Deportivo conquistar la Liga en 1994. Según relató a La Voz de Galicia, el futbolista acudió a jugar al ping-pong con el preparador físico, todavía afectado por lo sucedido. También recuerda la generosidad de Juan Carlos Valerón, que en ocasiones llevaba al hotel a personas que dormían en la calle y les pagaba el alojamiento. José Antonio compró el establecimiento en 1981 y dedicó buena parte de su vida a sacarlo adelante junto a su mujer, Inés Gómez. Su reciente jubilación llegó después de cerrar una etapa de cuatro décadas y media, marcada también por los problemas de salud que ahora ha contado públicamente.
La celebración de un gol que España recordará por su valor histórico acabó siendo, en su caso, el motivo indirecto de una visita médica decisiva. Ferran Torres puso el balón en la red en aquella prórroga, pero para José Antonio el recuerdo de ese minuto 106 tendrá para siempre otro significado.