30 aniversario

La historia de Arda Güler: "Tienes que llenar la nevera"

El futbolista turco está en el centro de la polémica tras el Real Madrid-Sevilla, pero detrás de la estrella madridista hay una historia de sacrificios familiares, dificultades económicas y una promesa que asumió cuando solo tenía 13 años

La historia de Arda Güler: "Tienes que llenar la nevera"

Arda Güler, ante el Sevilla FC.Imago

Alejandro SáezAlejandro Sáez 6 min lecturaSin comentarios

Arda Güler se ha convertido en uno de los nombres propios de la actualidad futbolística este lunes en LaLiga. Su actuación en el Santiago Bernabéu, donde el Real Madrid goleó este pasado domingo al Sevilla (4-1), quedó marcada por una acción con Peque que encendió las protestas del conjunto nervionense.

El equipo nervionense reclamó la expulsión del internacional turco por un codazo que consideró una agresión, mientras que el VAR no intervino. Luis García Plaza mostró su indignación y cuestionó la decisión arbitral, dejando claro que el partido debería haber sido desde ese momento de once contra diez. José Mourinho, por su parte, aseguró que no había conseguido encontrar imágenes concluyentes de lo sucedido, dejando al mismo tiempo alguna de sus perlas habituales en rueda de prensa.

Mientras media liga alimenta la controversia, en torno a Arda Güler hay otra historia que nada tiene que ver con las polémicas arbitrales ni el propio fútbol. Es la historia de superación de un niño que abandonó su casa siendo apenas un adolescente, de una familia que tuvo que empezar de cero y de una frase que se le quedó grabada para siempre: "Arda, tienes que llenar la nevera".

La petición de su hermana cuando solo tenía 13 años

Fue su hermana, ocho años mayor que él, quien le dijo esas palabras antes de que abandonara Ankara para trasladarse a Estambul y perseguir su sueño. El propio Güler las recordó en una carta autobiográfica publicada en mayo de 2025 en The Players' Tribune, en la que repasó los momentos que marcaron su vida como futbolista.

La situación económica de la familia atravesaba un momento delicado. El negocio de su padre había quebrado y la incertidumbre se había instalado en casa. Hasta entonces, el fútbol había sido para Arda una pasión, una forma de disfrutar de su infancia, pero, de repente aquella aventura adquiría una dimensión mucho mayor. "Cuando tienes 13 años, es difícil saber cómo sentirte en una situación así. Juegas al fútbol por diversión, y de repente el futuro de tu familia depende de ti", escribió Güler en la citada carta

La despedida tampoco fue sencilla. Su padre reunió a unos 30 familiares y seres queridos para acompañarlo antes de emprender el viaje. Además, coincidía con su cumpleaños, lo que lo convritió todo en un recuerdo agridulce: "Mamá lloraba sin parar. Nunca había visto un cumpleaños con tantas lágrimas".

Antes de marcharse, le prometió que haría sentir orgullosa a su madre y que pronto volverían a estar juntos en Estambul. La conversación con su hermana, sin embargo, fue la que terminó dando sentido a la responsabilidad que asumía en ese mismo momento.

La desconocida infancia de la joven estrella turca del Real Madrid

La historia de Güler también está marcada por pequeñas renuncias. En su relato recordó que, durante su infancia, sus amigos solían quedar para comer gofres, pero él no siempre podía permitírselo. Para evitar reconocerlo, buscaba excusas. Decía que estaba cansado o que no podía acompañarlos.

También recordó la ilusión que le hacía tener una PlayStation. A los 12 años, su gran obsesión era jugar al FIFA 17, como tantos otros niños de su edad. Su padre terminó comprándole una consola, aunque el videojuego no era exactamente el que esperaba: se trataba de una versión falsa en la que incluso Cristiano Ronaldo aparecía en un equipo llamado "MD Blanco"..

El día que Güler temió perder a su madre

Entre los episodios más duros que Güler compartió en aquella carta, figura el problema cardíaco que sufrió su madre en agosto de 2022. Güler recibió la noticia de que había tenido que ser operada de urgencia y que los médicos habían sustituido una válvula de su corazón. El joven turco se derrumbó: "Yo también lloré. De verdad pensé que iba a morirse". En aquel momento, el fútbol pasó a un segundo plano. Por primera vez en su vida, según sus propias palabras, no quería ni tocar un balón.

Una promesa que todavía le acompaña

La trayectoria de Güler terminó llevándolo al Real Madrid, el club con el que había soñado. En su carta recordó la conversación con Carlo Ancelotti que ayudó a convencerlo para dar el salto: "Habíamos renunciado a tanto para estar aquí, y ahora nuestro sueño se había hecho realidad"

El futbolista también dejó una reflexión que va más allá de su carrera: "No importa quién seas, no puedes hacerlo tú solo". Una idea que resume el camino de Güler como profesional, el cual, él mismo cerró en su epístola, de la siguiente manera: "Por suerte, la nevera está llena".

Con esa lacónica frase, el internacional turco trataba de cerrar el círculo a su historia familiar. Ahora, mientras el debate sobre su acción con Peque sigue abierto tras el Real Madrid-Sevilla, su propio testimonio permite conocer al joven que hay detrás de la polémica: un hijo y un hermano que, con solo 13 años, sólo se preocupaba por llenar la nevera.