El refugio secreto de Zidane en España: vive en un pueblo de 60 vecinos por un motivo familiar
Zinedine Zidane encontró en un pequeño pueblo de Almería un refugio lejos de los focos del fútbol. El Chive, vinculado a las raíces familiares de su esposa, Véronique, se ha convertido en un lugar especial para el exentrenador del Real Madrid y su familia

Zinedine Zidane rueda de prensaIMAGO
Zinedine Zidane ha pasado toda su vida rodeado de focos, estadios y grandes ciudades acostumbradas a vivir con las estrellas del fútbol. Sin embargo, cuando busca desconectar, el exentrenador del Real Madrid tiene un destino muy diferente: El Chive, una pequeña localidad de Almería con un significado especial para su familia.
Este núcleo apenas cuenta con alrededor de sesenta vecinos censados. Allí mantiene una vivienda familiar vinculada a las raíces de su esposa, Véronique Fernández, cuyos padres, Antonio y Ana, nacieron en este rincón de la provincia antes de emigrar a Francia durante los años sesenta.
Las raíces de la familia de Véronique
Aunque Véronique nació y creció en Francia, el vínculo con El Chive nunca desapareció. Sus padres abandonaron España en busca de oportunidades laborales, pero mantuvieron la conexión con el pueblo que había sido su hogar. Con el paso de los años, esa relación también llegó a la siguiente generación. Zidane y su esposa quisieron que sus hijos conocieran de cerca la historia familiar y que las raíces almerienses de Véronique no quedaran únicamente como un recuerdo de sus abuelos. Así, El Chive terminó convirtiéndose en un punto de encuentro para la familia.
La vivienda, conocida popularmente como El Chorrico, conserva elementos propios de la arquitectura tradicional de la zona y dispone de amplias terrazas. Nada que ver, eso sí, con el tipo de propiedades que suelen asociarse a una figura de la dimensión internacional de Zidane.
De las grandes capitales a un pueblo de apenas 60 habitantes
La diferencia con la vida que Zidane llevó durante sus años en el fútbol de élite es evidente. Como jugador y posteriormente como entrenador del Real Madrid, su día a día estuvo marcado por los desplazamientos constantes y una atención mediática prácticamente permanente. Pero en el Chive todo cambia por completo.
El pequeño tamaño de la localidad y su distancia de los grandes núcleos turísticos permiten a Zidane disfrutar de una vida mucho más discreta. Según cuentan vecinos de la zona, su presencia no altera especialmente la rutina del pueblo y el francés puede relacionarse con el entorno con una normalidad difícil de encontrar en otros lugares. Comidas familiares, paseos y reuniones forman parte de una estancia cuyo principal objetivo parece ser precisamente el contrario al que acompañó gran parte de su carrera pública: pasar desapercibido.
Un lugar que va más allá de las vacaciones
La relación de Zidane con El Chive tiene, por tanto, un componente familiar que explica su elección. No se trata simplemente de un destino en el que refugiarse durante unos días, sino de un lugar conectado con la historia de la familia de Véronique. Allí sus hijos pueden acercarse a la tierra de sus abuelos y conocer unas raíces que sobrevivieron a la emigración de los años sesenta.
Acostumbrado a levantar títulos en el Santiago Bernabéu y a vivir bajo los focos de los grandes acontecimientos deportivos, El Chive ofrece algo mucho menos habitual en su mundo: silencio, familia y la posibilidad de ser uno más.