Estadio DeportivoHueco blanco
Tiran la caña por Amaya, Rubén Castro, Salva Sevilla, Jorge Molina, Verdú...

De pesca por Heliópolis

Con el equipo descendido, con los jugadores en el centro del huracán y ante la obligada rebaja salarial que se avecina en Segunda, los clubes más madrugadores intentan aprovecharse de la difícil situación que vive el Betis.

De pesca por Heliópolis
Muchos jugadores del Betis son anhelados por clubes de Primera, que se aprovecharán del descenso a Segunda. - Aitor Torvisco
Aitor TorviscoAitor Torvisco4 min lectura
Es tan habitual cuando llega el calor como beber cerveza en el chiringuito de una playa. Cuando se acerca el verano y la Liga ya toca a su fin, siempre hay clubes madrugadores -generalmente con pocos recursos pero buena organización- que intentan aprovecharse del mal ajeno en pos del beneficio propio. Es decir, buscan jugadores buenos, bonitos y baratos que quieran o se vean obligados a salir de los equipos que descienden a Segunda.


El año pasado por estas mismas fechas, el Betis era una de esas entidades que tiraban la caña en vestuarios ya desahuciados. Ahora, se da justo la situación inversa.


Ahora es el Betis el que se ha convertido en esa especie de gran almacén en liquidación. Se ha abierto la veda y muchos son los jugadores verdiblancos anotados en las agendas de conjuntos de Primera, que pretenden hacer negocio con la difícil situación por la que pasan en Heliópolis: con el equipo descendido con cuatro jornadas de antelación, con muchos de sus jugadores en el centro de la ira de la desilusionada afición bética y con un vacío de poder en un club cuyas limitaciones económicas obligarán a llevar a cabo una importante rebaja salarial que provocará las salidas de los contratos más altos.


En esta situación, por ejemplo, quiere pescar el Rayo, interesado en repatriar a Antonio Amaya, según informaba ayer el portal ´alfinaldelapalmera´, que aseguraba que también ha preguntado el Valladolid y el West Bromwich de Mel. Cabe recordar que el central termina contrato en junio y tenía apalabrada su renovación con Bosch y Guillén; pero, tras quedarse sin interlocutor, él mismo cifra en "un 10 por ciento" las posibilidades de seguir en el Betis, su prioridad absoluta desde hace meses.


En la misma situación que el zaguero se encuentra uno de los capitanes, Salva Sevilla, superviviente de la plantilla del último descenso y quien se ha cansado ya de esperar una llamada del club para renovarle.
En el caso del virgitano, es el Levante el equipo que suena para darle la oportunidad de seguir en Primera y de ofrecerle, además, una buena ficha. De lograr salvarse, el Almería también preguntará por su situación, como ya ha hecho cursos atrás.


En el caso de Amaya y Salva, se irían libres. Distinto es el de Rubén Castro, a quien, como ya informó ESTADIO, en la planta noble del Benito Villamarín están convencidos de vender para utilizar lo recaudado por él en formar la plantilla del ascenso.


Además, un importante sector de la afición le ha increpado en los últimos partidos y el clima en torno a él dista mucho del que ha existido desde su llegada al club. El Málaga es uno de los más interesados y allí podría reencontrarse con Pepe Mel, a quien también pretenden. No obstante, al grancanario no le faltarán ´novias´.


Tampoco anda falto de pretendientes Jorge Molina, renovado hace unos meses y dispuesto a seguir en Segunda aun cobrando menos. No obstante, tampoco tiene a quién dirigirse y a quién dirigir posibles ofertas, como la que prepara el Almería.


Además, en Arabia Saudí ofrecen un ´rescate´ a Joan Verdú, quien ha fracasado en su intento de hacer olvidar a Beñat y cuyo salario es inasumible. No obstante, el catalán queda liberado con el descenso, como también otros compañeros suyos tales como Jordi Figueras o Stefan Andersen (cedido desde enero en el Go Ahead Eagles). A día de hoy, la incertidumbre, es total y eso favorece el saqueo.