Finidi desvela otro 'roce' con Lopera 23 años más tarde

R. S.
Han tenido que pasar más de veinte años desde que sucediera para que Finidi desvelara que tuvo opciones serias de dejar el Betis tras el Mundial de Francia 98 para ir a un club de campanillas, pero que no se concretó. Todo hace indicar que por 'culpa' de Lopera.
Aquel Betis se había clasificado por segunda temporada consecutiva para Europa, llegaba Denilson tras un año de cesión en el Sao Paulo y no podía retener a Jarni, con una oferta del Madrid y un año de contrato por delante. Y Lopera quería mantener un plantel competitivo que siguiera peleando por los primeros puestos. Tras la marcha del croata, Alfonso, Finidi y Denilson iban a ser sus nuevos referentes y el mandatario de El Fontanal no estaba dispuesto a desmantelar más el equipo. Por lo que no oyó cualquier intento de fichar a sus grandes estrellas.
“Antes de fichar por el Ipswich -al que iría en 2001-, el Tottenham quería ficharme en 1998 después del Mundial de Francia, pero ese trato no se concretó", asegura el internacional nigeriano en una entrevista en TribalFootball, donde indicaba que si le hubieran dejado habría jugado en la Premier "años antes" de hacerlo en los Tractor Boys, a donde llegó en la etapa final de su carrera (30 años) y mermado por las lesiones. “En Ipswich, no jugué como debería. No estaba lo suficientemente en forma debido a las lesiones y el equipo bajó. Sentí que no tenía la continuidad para jugar a mi mejor nivel", afirmaba el exbético, que regresó en 2003 a España, para jugar en el Mallorca, donde se retiró un año después con apenas 33 años.
Ése tal vez fuera otro motivo más que le enfrentó a Lopera. El jugador nigeriano siempre ha dicho que se fue mal del Betis por culpa del presidente. En realidad, salió tras el descenso del Betis a Segunda división, después de que el club verdiblanco no pudiera costear su ficha en la Categoría de Plata. Pero culpó de todo al malestar que había en el vestuario tras el fichaje de Denilson -récord mundial en aquel entonces- cuando los sueldos de la mayoría de los futbolistas estaban muy por debajo y eran inferiores a lo que ellos creían que merecían tras acabar dos años de forma consecutiva en puestos europeos y jugar una final (Copa 97).
Aquel Betis se había clasificado por segunda temporada consecutiva para Europa, llegaba Denilson tras un año de cesión en el Sao Paulo y no podía retener a Jarni, con una oferta del Madrid y un año de contrato por delante. Y Lopera quería mantener un plantel competitivo que siguiera peleando por los primeros puestos. Tras la marcha del croata, Alfonso, Finidi y Denilson iban a ser sus nuevos referentes y el mandatario de El Fontanal no estaba dispuesto a desmantelar más el equipo. Por lo que no oyó cualquier intento de fichar a sus grandes estrellas.
“Antes de fichar por el Ipswich -al que iría en 2001-, el Tottenham quería ficharme en 1998 después del Mundial de Francia, pero ese trato no se concretó", asegura el internacional nigeriano en una entrevista en TribalFootball, donde indicaba que si le hubieran dejado habría jugado en la Premier "años antes" de hacerlo en los Tractor Boys, a donde llegó en la etapa final de su carrera (30 años) y mermado por las lesiones. “En Ipswich, no jugué como debería. No estaba lo suficientemente en forma debido a las lesiones y el equipo bajó. Sentí que no tenía la continuidad para jugar a mi mejor nivel", afirmaba el exbético, que regresó en 2003 a España, para jugar en el Mallorca, donde se retiró un año después con apenas 33 años.
Ése tal vez fuera otro motivo más que le enfrentó a Lopera. El jugador nigeriano siempre ha dicho que se fue mal del Betis por culpa del presidente. En realidad, salió tras el descenso del Betis a Segunda división, después de que el club verdiblanco no pudiera costear su ficha en la Categoría de Plata. Pero culpó de todo al malestar que había en el vestuario tras el fichaje de Denilson -récord mundial en aquel entonces- cuando los sueldos de la mayoría de los futbolistas estaban muy por debajo y eran inferiores a lo que ellos creían que merecían tras acabar dos años de forma consecutiva en puestos europeos y jugar una final (Copa 97).