Real Betis y Dani Ceballos, el reencuentro imposible... para sorpresa de Antonio Cordón
Nueve años después de marcharse y tras no menos de una docena de ventanas de transferencia con rumores sobre el 'hijo pródigo', se avecina el segundo mercado consecutivo sin vinculaciones verdiblancas para el utrerano, precisamente cuando más claro parece su adiós a Chamartín

El centrocampista criado en Los Bermejales inmortaliza uno de sus primeros regresos con el Real Madrid a La Palmera.IMAGO
Dani Ceballos, baja este viernes en La Cartuja por decisión técnica, no sólo no se reencuentra con su ex equipo por enésima vez desde aquella salida por la puerta de atrás en 2017 (en realidad, lo hizo por la puerta de cristales, aunque las formas no fueron las mejores), sino que quizás pierda una de las últimas oportunidades de hacerlo. Porque, si se cumplen los indicios, será la del verano que viene la segunda ventana de transferencias consecutiva sin 'culebrón', sin guiños en verdiblanco del utrerano o, como poco, sin 'feeling' desde La Cartuja.

El mediocentro, que estuvo a punto de marcharse al Olympique de Marsella durante la presente 25/26, apunta al Ajax, aseguran los rumores. La presencia en Amsterdam de Jordi Cruyff como director deportivo y el propio ideario 'ajacied' invitan a pensar en un aterrizaje sobre blando del '19', que cumplirá 30 años el próximo agosto. Un factor, el de la edad, seguramente condicionante también para que el Real Betis, que lo buscó en menos ocasiones de las que se publicó, haya desistido quizás definitivamente.

Precisamente cuando ya se antoja inevitable el adiós de Ceballos a un conjunto blanco por el que prefirió renovar cuando (dicen desde su entorno) no atisbó un interés real de sus ex por repatriarlo. Por entonces, el tope salarial y las exigencias de LaLiga constreñían los movimientos de los directores deportivos al cargo de la planificación heliopolitana. Tanto que, en contra de la predicción de Antonio Cordón antes de marcharse y cambiar de orilla del Guadalquivir, los caminos de uno y otro no se van a terminar cruzando tarde ni temprano.

Un error, si me preguntan. Porque, entrado en la treintena, pese a los feos (que los ha habido), propenso a las lesiones y todo lo que ustedes quieran, renunciar a un futbolista descomunal, con más calidad que cualquiera de la medular bética salvo Isco y, cuando le da la gana, Gio, nunca es una buena decisión. Otra cosa es que el Real Madrid, como el verano pasado y parece que repetirá, se sigue descolgando con 15 millones de exigencia por quien, ahora, vale como mucho la mitad. Si pueden, hagan un esfuerzo. Sería un win-win.
Porque no creo que a Dani le pueda la presión con la que, sin duda, le recibiría un sector amplio de la afición bética. Conformado por los que se mofaban de sus suplencias llamándole 'comepipas' y por los que, con poca memoria y/o poca edad, no recuerdan las denuncias, los ataques o el poco cariño con los que muchos aún idolatrados y tratados con respeto trataron a la entidad de las trece barras cuando se marcharon, no siempre 'motu proprio'. A Ceballos, en ese aspecto, no se le puede reprochar casi nada.

Si acaso, al revés, pues se pasó de frenada alguna que otra vez, siguiendo 'trends' y 'memes' que jugaban con su retorno cuando éste no andaba ni en una fase embrionaria. Y, cuando todo hacía indicar que no había tampoco nada, sí lo hubo, pero el Real Betis se decantó por fichar a Lo Celso por cinco millones antes que pagar más del doble, lo que le pedía el Madrid por un utrerano muy por la labor en esa ocasión. Lo dicho: un reencuentro gafado, a todas luces imposible salvo que alguien de baje del burro.
Lo que sí me consta es que para Manu Fajardo es una debilidad. Que Miguel Calzado habla día día y día también con Ceballos. Y que éste reconstruyó los puentes que había dinamitado mitad él y mitad Bahía Internacional en aquella primera, ya casi verano, de 2017. Los astros deben alinearse de manera importante, pero quién sabe: puede que cuando menos apunta a ello, cuando habrá menos focos pendientes del Estadio de La Cartuja, el 'culebrón' viva un inesperado capítulo final.
