Hueco blanco

"#70milhõesnão", el pase de Luiz Henrique al Betis sigue escociendo

La sede del Fluminense ha amanecido con pintadas contra el presidente, el delantero estrella del equipo y por la venta de su joven promesa al cuadro verdiblanco

"#70milhõesnão", el pase de Luiz Henrique al Betis sigue escociendo
- José López
José LópezJosé López3 min lectura
El anuncio de la venta de Luiz Henrique al Real Betis y eliminación de la Copa Libertadores en tan sólo tres días han provocado una guerra entre los aficionados del 'Flu' y su directiva que este domingo ha vivido un nuevo episodio.

Laranjeiras, sede del club tricolor, amaneció con grafitis y pintadas de protesta cuyos principales objetivos fueron el presidente del club, Mário Bittencourt, y el delantero Gabriel Teixeira, una de las estrellas del equipo.

Asimismo, también se recordó la venta de Luiz Henrique al Betis, de España, con las palabras “#70milhõesnão”, valor que puede alcanzar la operación, que podría llegar en euros a los 13 millones. Los aficionados ya se manifestaron la pasada semana cuando se publicó en prensa que el jugador estaba a un paso de firmar por el cuadro bético. La intención era detener la trasferencia, lo que obligó al presidente Bittencourt a salir públicamente para reconocer que el traspaso ya se había firmado.

El objetivo del dirigente era que pararan las protestas y pidió un margen de confianza. "Venimos demostrando a lo largo de nuestra administración que logramos reponer las salidas y que cada año tenemos mejor desempeño en la cancha. Por eso pido un voto de confianza"., señaló. Sin embargo, no logró rebajar la tensión. Y la derrota ante el Olimpia de Asunción no hizo sino agravar la situación. El jueves, a su regreso de Paraguay, hubo aglomeración en el aeropuerto y el coche del presidente fue zarandeado y golpeado por los aficionados.

La situación ha culminado hoy con las mencionadas pintadas, en las que el presidente Mário Bittencourt fue llamado “mentiroso” y “dictador”.


Así mismo, el delantero Gabriel Teixeira, que desperdició una gran oportunidad de gol, fue llamado “pipoqueiro”, que literalmente se podría traducir como fabricante de palomitas de maiz, pero que se le aplica a aquellas personas que prometen mucho, que icen que son capaces de muchas cosas y a la hora de la verdad no son más que fuegos de artificio.

Por otro lado, se presionaba al equipo y tras caer a la Fase de Grupos de la Copa Suramericana, estos aficionados señalaban que era una obligación ahora salir campeones en esa otra competición. “Sula es una obligación”, se veía escrito.

El Fluminense pasará mañana un nuevo veredicto en su partido ante el Botafogo del Campeonato Carioca. Esta tensión no es la mejor situación para jugarse una semifinal ante uno de los mejores equipos del Estadio de Río de Janeiro. La otra semifinal la disputan el Flamengo y el Vasco da Gama en el campo del primero.