El español Aranburu se corona en la cuarta etapa de la Itzulia tras un final apasionante
El español venció en una etapa durísima con el muro de Galdakao y sumó la tercera victoria en su palmarés. Seixas reforzó su maillot amarillo

Alex Aranburu, vencedor de la cuarta etapa de la Itzulia.IMAGO
El español Alex Aranburu (Cofidis), en un final tan duro como emocionante en un auténtico muro, se hizo con la cuarta etapa de la Itzulia, disputada con salida y llegada en Galdakao, de 167,2, la tercera en su palmarés, en una jornada en la que el francés Paul Seixas (Decathlon) reforzó su maillot amarillo tras romper el grupo de favoritos.
Un final épico en la subida de Galdakao, donde el guipuzcoano Alex Aranburu (Ezkio Itsaso, 30 años) impuso su punta de velocidad en un final competido y agónico, en el que ganó la partida al noruego Tobias Johannessen (Uno X) y al italiano Christian Scaroni (Astana), a 4 y 5 segundos respectivamente del ciclista vasco.
Dentro del top 10 se clasificaron 5 españoles: Ion Izagire entró cuarto, Pello Bilbao sexto, Juampe López septimo y décimo Igor Arrieta. En la octava plaza, y tras atacar en el grupo de la alta jerarquìa entró Paul Seixas, arañando 20 segundos ante sus rivalas directos.
Tras una nueva demostración de fuerza, Seixas comanda la general con Roglic ya a 2.19 minutos, Lipowitz a 2.28 e Izagirre a 2.29. Un nuevo detalle de control y clase del ciclista galo, que no sufrió ataques, pero sí atacó él para sacar una jugosa renta.
UAE lo intenta con Pericas y McNulty, Ayuso se retira
Poco después de la salida ascenso a Aretxabalgane (3a, 4,5 km al 5,3), donde se produjeron los primeros ataques. Lograron salir del pelotón el francés doble campeón mundial Alaphilippe, Kron y el joven de 19 años Adriá Pericas (UAE), pero el proyectó no cuajó por los continuos saltos desde el pelotón.
Atrapado el trío, el UAE insistió en ser protagonista con el ataque de McNulty subiendo Jata (3a, 4,6 km al 5,8). En esos momentos ya no estaba en carrera Juan Ayuso, uno de los favoritos, ganador de la Itzulia 2024, víctima de problemas estomacales y de una caída a 115 kilómetros de meta, que también supuso el abandono del colombiano Sergio Higuita.
McNulty lanza un órdago de lejos
McNulty se cargó de moral y se echó al monte, nunca mejor dicho por estos bellos parajes de Euskadi. El americano, ganador de etapa en Giro y Vuelta se propuso la hazaña y se marchó en solitario. Superó Unbe (3a, 2,4 km al 6,7) y luego pasó por la meta de Galdakao, a 67 del final, con más de 2 minutos de ventaja. El pulso de uno contra el resto del mundo estaba servido.
En la persecución una marabunta de 34 hombres, con mayoría del Uno X de Magnus Cort y Tobian Johannessen dando la cara intentando la caza. A rueda, entre otros, Soler y Grobscharter (UAE), Juampe López (Movistar), Healy (EF Education), Aranburu (Cofidis), Scaroni y Fortunato (Astana).
Más atrás, con el Decathlon al mando, un segundo grupo perseguidor a 4 minutos. El líder Paul Seixas blindado. Todo bajo control. La perla gala dando la impresión habitual de corredor veterano a pesar de sus 19 años. El maillot amarillo no corría peligro.
McNulty trepó Elorritxueta (El Vivero) (3a, 7,9 km al 4,4) con la presión más cerca. Los hombres del Uno X no daban tregua, la diferencia se redujo a 1.40 minutos en la zona más llana que daba acceso a la segunda subida a El Vivero, esta vez por la vertiente clásica, de 4,2 km al 7,5. Preocupante acercamiento de la jauría al ciclista de Phoenix.
Soler hace la selección en El Vivero, Seixas a buen recaudo
La ensalada de puertos se le indigestó a McNulty, atrapado a 36 kilómetros de meta. La presión del Uno X se salió con la suya y condenó al americano a cola de pelotón, hundido. El grupo de 35 se disgregó en el ascenso con varios ataques, el más contundente el de Marc Soler (UAE), quien hizo una primera selección de 11 corredores, entre ellos Juampe López y Aranburu.
Entre los favoritos apenas dos acelerones de Lipowitz, reducidos con mano de hierro por Seixas. Nadie se atrevía a provocar al francés, siempre cerca de la cabeza en el sector de la nobleza, y nunca solo, siempre con algún compañero cercano. En la cima de El Vivero 1.25 de retraso.
Aranburu ataca en Legina y corona con opciones
En un recorrido con 7 puertos restaba un escollo, el Alto de Legina, corto pero duro, la máxima dificultad del día (2a, 3,2 km al 8,8). Soler, incansable, provocó una ruptura en la aproximación llevándose a rueda a Anders Johannsessen y Tuckwell.

No llegaron a distanciarse, pero el catalán nunca se rinde e insistió en las rampas de hormigón de Legina. Por detrás, Roglic probó a Seixas con el mismo resultado de todos los que osan a provocar al galo: imposible soltarlo. Es más, Seixas decidió ponerse al frente de los favoritos colocando a todos en fila india. Un aviso de poderío, un "aquí estoy yo".
Aranburu se luce en Galdakao, Seixas planta a sus rivales
Coronaron en cabeza Alex Aranburu y Tobias Johannessen con 17 segundos sobre Juampe López y Scaroni. A menos de un minuto los favoritos. Por delante el trepidante descenso ante de asumir un auténtico dolor de muelas, el muro final de 1 km con tramos del 13 por ciento hasta la última línea.
En la subida, la agonía. Atacó Johannessen en las rampas del 14 por ciento, se pegó a rueda Aranburu, mientras que por detrás se aproximaban muchos invitados de última hora, entre ellos el líder. El guipuzcoano soltó el esprint por todo lo alto, abrió unos metros y se llevó su tercer triunfo en la Itzulia. Este viernes se disputará la quinta etapa con Eibar como escenario de la salida y la meta de la jornada, con un recorrido de 176,2 km.