Sevilla FC 0-0 RCD Mallorca: Lopetegui no despeja la X

11.05.2022 | 22:42
Sevilla FC 0-0 RCD Mallorca: Lopetegui no despeja la X

Sumó su décimo empate en sus últimos 16 jornadas de LaLiga (con sólo cuatro victorias y dos derrotas) y es el equipo de las cinco grandes ligas europeas que más empates ha cosechado; avanza lento, impotente, y sigue sin cerrar el objetivo de la Champions

El más activo de un aburridísimo Sevilla FC-RCD Mallorca de este miércoles en el Sánchez-Pizjuán fue el árbitro. Un Hernández Hernández siempre tendente a robarle protagonismo a los jugadores y que, a falta de polémica u ocasiones, divirtió al respetable con una lluvia de amarillas. Hasta 10 (y una roja directa a un técnico sevillista) en un partido que no tuvo acciones feas ni pique ni más tensión que el que ya tienen, de manera intrínseca, dos equipos que ven que las fuerzas ya no le dan más de sí y que emiten impotencia a raudales. El cuadro nervionense sigue dando pasitos de uno en uno y no termina de coser el pasaporte para la Champions. No fue capaz de marcarle un gol a un rival acuciado, a quien el 0-0 -cada vez lo veía con mejores ojos pese a tener dos ocasiones para ganar- tampoco le sirve para salir de la zona de descenso.

El Sevilla FC arrastra los pies. No le tumban, eso es cierto, pero cada vez se le ve menos estable y su juego sigue siendo irreconocible. A veces se le ha criticado a Lopetegui que prima tanto el orden defensivo que a veces se olvida de atacar. Esta versión de los últimos meses ni ataca ni defiende bien. Y, claro, así no avanza. Le sigue faltando un punto más para jugar la Champions y el Atlético le arrebatará también la tercera plaza si consuma su triunfo en Elche (0-1 al descanso). El conjunto de Lopetegui ha empatado 10 de sus últimos 16 partidos en LaLiga (con cuatro victorias y sólo dos derrotas) y es el equipo de las cinco grandes ligas europeas que más empates ha cosechado en lo que va de 2022. Así

Si ganar, mejorar el juego y hacer bueno el punto postrero en Villarreal con un triunfo ante el RCD Mallorca se antojaba la mejor medicina posible para combatir los debates generados acerca del Sevilla FC de Julen Lopetegui, el choque de este miércoles en la jornada 36 de LaLiga no ayudó nada a eso. El equipo nervionense sigue siendo irreconocible. Precipitado, poco profundo y hasta ansioso en algunas ocasiones con el balón; da sensación de solidez, pero en la práctica los rivales no necesitan demasiado para generarle inquietud -tampoco es que esté sufriendo- y aumentar los murmullos de una afición con la escopeta cargada que no ve estímulos que le inviten al optimismo y que despidió a su equipo con un 'Échale huevos, Sevilla échale huevos' al descanso.  

Julen Lopetegui ya dijo en la rueda de prensa previa que no había "nada que celebrar" porque el Sevilla FC "nada había conseguido aún". Le faltan sumar dos puntos de los nueve que quedan, pero después de lo vivido ante otro necesitado como el Cádiz CF (1-1 y pitos en Nervión) no se fíaba en absoluto del RCD Mallorca, y bien que hacía. Cuando el de Asteasu teme, la convocatoria no se conoce hasta una hora antes del partido. Y porque le obligan a dar el once, si no... Guardó hasta el final el secreto que Lucas Ocampos y Martial entraron en la lista, pero no así Rekik, que se unió a Suso y Fernando como bajas.

El técnico del Sevilla FC recuperó los dos extremos, tras la reubicación fallida del Papu en Villarreal, y apostó por Lamela, por delante de Jesús Navas, otro que volvía al once. Además, sigue buscando la forma de añorar un poco menos a Fernando y dio entrada de Gudelj con Rakitic como sacrificado, relevando además al delantero centro, con Rafa Mir en lugar de En-Nesyri.  Por su parte, en el once del RCD Mallorca de Javier Aguirre la principal novedad es la ausencia de Sergio Rico, cedido en enero por el PSG. El portero sevillano se queda en el banquillo de la que fue su casa, pagando así los platos rotos del 2-6 ante el Granada CF y de su elevado número de goles encajados desde su llegada al cuadro insular.


El Sevilla FC pasa de las buenas intenciones a los murmullos de hastío


Un triunfo clasificaría matemáticamente a los nervionenses para la Champions League, siendo la tercera vez consecutiva vía LaLiga, un hito que para los de Julen Lopetegui era el objetivo principal, más allá de la permanencia en la segunda plaza durante toda la primera vuelta. Enfrente, un cuadro balear humillado en su feudo por un rival directo por la salvación como el Granada (2-6) y con la necesidad de sumar para alejarse del pozo que conduce a Segunda división. Como en citas anteriores, el Sevilla FC empezó bien, queriendo sellar ya el billete a la máxima competición continental y soltar tensión.

Salió con la intención de tener el balón ante un Mallorca presionando muy arriba, acumulando numerosas camisetas bermellonas en el campo local para dificultar la salida y replegando rápido a un bloque más bajo si los nervionenses logran superarla, dejando sueltos a Ángel y Muriqi. Joan Jordán y el Papu Gómez -escalonados por delante de Gudelj, bastante más anclado atrás- asumían responsabilidad (y riesgos) en la elaboración. Distribución pausada en el catalán, más vertical el argentino para romper líneas; pero formando un binomio claramente a los mandos de un juego dinámico e impulsivo -quizás en exceso a veces-, pero generalmente poco profundo, sin desborde por fuera y tendente a lo ansioso.

La primera ocasión clara de peligro fue de Rafa Mir, que ganó la posición a Valjent y cruzó un balón colgado en un córner que Salva Sevilla sacó sobre la misma línea de gol. Era el minuto 10 y, al margen de un buen centro de Acuña que Diego Carlos no alcanzó a rematar y Muriqi acabó despejando y un 'escorpión' de Jordán, pasaron muchos minutos para volver a ver algo de agitación. Eran casi siempre con muchos centros sin rematador pero que generaban segundas jugadas y sucesiones de rechaces que, a falta de brillantez, al menos ponían algo de emoción.

En defensa, al Sevilla FC sólo le había tocado contener la respiración en una mala cesión de Koundé en la misma frontal del área -Diego Carlos protegió con el cuerpo y forzó la falta de Ángel Rodríguez, que se quedaba solo- antes de que llegase la primera parada de Bono en el 25'. Se durmió como último hombre el Papu ante Bataglia, que se la robó en la medular, se asoció con Muriqi y disparó duro desde la frontal. El marroquí desvió a córner, que fue ejecutado sin consecuencias.


"Sevilla, échale..."


La tensión se palpaba en el ambiente, con mucho en juego para ambos equipos, pero daba la sensación de que a medida que avanzaba el reloj sin moverse el marcador y sin apenas ocasiones claras, la ansiedad se apoderaba del Sevilla FC y el RCD Mallorca empezaba a sentirse más cómodo en el campo. Al filo de la media hora, Muriqi rompió a la espalda de Acuña y la puso de cara para el peligrosísimo disparo desde la frontal de Antonio Sánchez. Koundé taponó bien y menos mal, pues aun así empezaron a resonar los murmullos en el Sánchez-Pizjuán, viendo una línea creciente en el rival. Los jugadores se fueron al descanso escuchando el 'Échale huevos'. 

La segunda parte comenzó sin cambios, a pesar de la manera de calentar de Delaney, En-Nesyri y Martial en el entretiempo invitaban a pensar en que saldrían en la reanudación. No cambió tampoco el guion del choque. Con control de balón del Sevilla FC, que le permitía ganar metros y dar sensación de sometimiento a un Mallorca que se defendía bien y le obliga casi siempre a recurrir al centro como única vía para acabar jugadas.

En estas, con un cuadro balear mucho más hundido que en la primera parte pero impenetrable, Lopetegui no esperó más y tiró del danés y el marroquí por Jordán -de nuevo de más a menos- y Rafa Mir. Su equipo seguía romo y una falta sacada en corto para el zapatazo de Diego Carlos que atrapó Manolo Reina fue lo único reseñable en ataque cuando ya habían transcurrido 20 minutos de la segunda mitad. Es más, la más clara, en el 65', volvió a ser para el Mallorca.

Muriqi le ganó la espalda a Koundé y el salto a Diego Carlos para cabecear un centro a un palmo de la portería de Bono, que volvió a sacar otra mano salvadora para desviar a córner. La reacción de Lopetegui fue sacar más pólvora, con Ocampos con Navas para jugar con Corona como lateral, y a Martial por Lamela, en el regreso del francés después de lesionarse con aquella polémica falta de Camavinga en busca de una redención tras un paso muy decepcionante por Nervión... pero lo primero que hizo fue perderla en una conducción, lo que le costó una amarilla a Gudelj, que fue en su ayuda.

Martial aún tendría otra para expiar sus pecados tras una buena internada, pero optó por el disparo en lugar de por el pase atrás al compañero y Manolo Reina se lanzó con determinación a sus pies. Fue en el 90' y en el córner siguiente En-Nesyri cabeceó alto. El Sevilla FC acabó empujando con más corazón que acierto e ideas. Sólo el Papu parecía saber qué hacer. La pedía una y otra vez, fue él quien filtró el pase al galo poco antes de poner un buen centro para el remate de Delaney alto. Por si fuera poco, se mostró providencial al llegar como una bala por atrás y robarle el balón a un Dani Rodríguez que ya había sorteado a Acuña y se disponía a fusilar a Bono.  

En Villarreal empató en el 96', en la última jugada, y volvió a intentar la misma vía de la heróica, pero esta vez Manolo Reina le hizo un paradón a En-Nesyri en el 98' y el Sevilla FC volvió a empatar, ya van tres seguidos y 10 en los últimos 16 partidos. Cómo no va a haber debates. La incógnita sigue ahí, Lopetegui no termina de despejar la 'X' y la Champions se está haciendo de rogar.  


- FICHA TÉCNICA:

0- Sevilla FC: Bono; Jesús Navas (Ocampos 67'), Koundé, Diego Carlos, Marcos Acuña; Gudelj (Rakitic 80'), Joan Jordán (Delaney 54'); Lamela (Martial 67'), Papu Gómez,  Tecatito; y Rafa Mir (En-Nesyri 54').

0- RCD Mallorca: Manolo Reina; Maffeo (Giovanni González 90'+7), Valjent, Raíllo, Brian Oliván, Jaume Costa (Russo 87'); Antonio Sánchez (Grenier 87'), Battaglia, Salva Sevilla (Dani Rodríguez 74'); Ángel (Kubo 74') y Muriqi. 

Árbitro: Hernández Hernández (C. Canario), asistido desde el VAR por Medié Jiménez (C. Catalán). Amonestó a los locales Marcos Acuña, Joan Jordán, Lamela y Gudelj, así como a los visitantes Brian Oliván, Raíllo, Salva Sevilla, Antonio Sánchez, Kubo y Maffeo. 

Goles: No hubo

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 36 de LaLiga en Primera división disputado en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán de Sevilla.

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