30 aniversario

El Athletic, otra vez víctima, en una situación insólita

El conjunto rojiblanco apenas ha disputado un partido de Liga en los últimos 35 días y vuelve a quedarse sin jugar por unos incidentes ajenos al fútbol. Ahora, espera la resolución sobre el encuentro ante el Rayo Vallecano

El Athletic, otra vez víctima, en una situación insólita

El árbitro indica a los capitanes la suspensión del Rayo-AthleticX (Twitter)

José Antonio RiveroJosé Antonio Rivero 5 min lecturaSin comentarios

El Athletic Club de Bilbao continúa sin encontrar la ansiada continuidad que necesita para terminar de arrancar el vuelo esta temporada con Terzic en el banquillo. Cuando parecía que el parón de selecciones había quedado atrás, los incidentes en Vallecas volvieron a alterar los planes del conjunto vasco, que apenas pudo disputar 13 minutos ante el Rayo antes de que el partido quedara suspendido por el lanzamiento de objetos desde la grada.

La protesta contra Raúl Martín Presa, propietario del club madrileño, convirtió el césped de Vallecas en una pista de aterrizaje para aviones de papel, los cuales llevaban escritos mensajes contra la directiva, y bolas de plástico y goma. Tras los primeros lanzamientos, el árbitro José María Sánchez activó el protocolo y mandó a ambos equipos a los vestuarios. El encuentro se reanudó con una advertencia clara: una nueva oleada de lanzamientos supondría la suspensión definitiva. Y así fue. Nada más volver a sonar el silbato, los objetos volvieron a caer sobre el área del Rayo.

Para el Athletic, el episodio supone un nuevo contratiempo en un calendario que ya venía marcado por la falta de competición. Desde el partido ante el Elche, el pasado 12 de septiembre, los rojiblancos solo han podido disputar un encuentro de Liga, el empate sin goles ante el Alavés en San Mamés. El próximo compromiso será en Mestalla, el sábado 17 de octubre a las 21:00 horas.

Queriéndole buscar el lado positivo, la ausencia de partidos puede dar más margen de recuperación a los futbolistas lesionados como Nico Williams, Oihan Sancet y Aymeric Laporte, este último indispuesto. Sin embargo, la falta de ritmo competitivo supone un problema para un equipo que necesita regularidad.

Pendientes de una resolución

Al conjunto vasco le queda ahora saber qué ocurrirá con el partido ante el Rayo. El reglamento contempla la posibilidad de que el Comité de Disciplina dé la victoria al Athletic por 0-3, aunque la otra opción es que se fije una nueva fecha para disputar el choque.

No es la primera vez que un Rayo-Athletic queda aplazado. En agosto de 2018, las deficiencias del Estadio de Vallecas obligaron a suspender el encuentro previsto para la tercera jornada de la temporada 2018/19. La Liga anunció entonces que el partido quedaba aplazado hasta que concluyeran las obras. Finalmente, se disputó el 24 de octubre y terminó con empate a uno.

Una lista de aplazamientos que no deja de crecer

Los incidentes de Vallecas se suman a una larga lista de contratiempos que han alterado el calendario del Athletic en las últimas dos décadas. En diciembre de 2023, el partido frente al Granada se detuvo en el minuto 18 por el fallecimiento de un aficionado y se reanudó al día siguiente.

En enero de 2021, la borrasca Filomena obligó a aplazar el choque contra el Atlético de Madrid en el Metropolitano. El encuentro se jugó finalmente el 10 de marzo y acabó con victoria para los madrileños por 2-1.

También hubo motivos extradeportivos en noviembre de 2012, cuando la UEFA suspendió el partido ante el Hapoel Kiryat Shmona por la situación de violencia en Gaza y el atentado contra un autobús en Tel Aviv. El encuentro se disputó una semana después en Haifa, con triunfo bilbaíno por 0-2.

En agosto de 2011, el Panel de Emergencia de la UEFA canceló el duelo ante el Trabzonspor después de que el organismo continental modificara la participación de los equipos turcos en sus competiciones. Y en marzo de 2008, el lanzamiento de una botella que impactó en Armando, portero del Athletic, provocó la suspensión del partido ante el Betis en el minuto 72, cuando el marcador reflejaba un 1-2 que posteriormente se dio por válido.

La nieve también obligó a cancelar el encuentro ante el Austria de Viena en febrero de 2005, que se disputó días después y acabó sin goles.