30 aniversario

Problema en el Athletic con Álvaro Djaló, el tercer fichaje más caro de su historia

El extremo de origen bisauguineano solo ha jugado 9 minutos en lo que va de temporada y vio cómo Edin Terzic optó ante el Alavés por dar la oportunidad a uno de sus descartes antes que recurrir a él

Problema en el Athletic con Álvaro Djaló, el tercer fichaje más caro de su historia

Álvaro Djaló tiene contrato hasta 2029. IMAGO

Fernando MateosFernando Mateos 5 min lecturaSin comentarios

El nuevo Athletic Club de Edin Terzic no termina de arrancar. La igualada a cero ante el Deportivo Alavés en San Mamés le ha hecho llegar al parón en mitad de la tabla, con el mismo número de victorias, empates y derrotas, dos. El técnico germano sigue haciendo pruebas en posiciones como el lateral diestro, donde recurrió primero a Johaneko y tras el descanso a Areso, o el centro del campo, con Jaregizar jugador menos que con Valverde ante el regreso de Beñat Gerenabarrena y Peio Canales.

Pero quien parece haber caído en el ostracismo a las primeras de cambio es Álvaro Djaló, otro de los cedidos que volvió en verano con el objetivo de cambiar su situación en el club rojiblanco, donde nunca ha llegado a responder a las elevadas expectativas de su fichaje.

Ni Athletic ni Al-Gharafa han visto el nivel de Álvaro Djaló en el Sporting de Braga

Fue en el verano de 2024 cuando el extremo de origen bisauguineano, aunque nacido en Madrid y criado en Bilbao, arribó procedente del Sporting de Braga. Mikel González, director deportivo del club vasco, apostó fuerte por un jugador que venía de firmar grandes números no solo en Portugal, sino también en la Champions (21 goles y 11 asistencias en 88 partidos en total).

Atraído por esos números, el Athletic pagó 15 millones de euros por su traspaso, pactando otros 5,5 en variables, para convertirlo en el tercer refuerzo más caro de su historia, solo por detrás de Iñigo Martínez (32 millones a la Real Sociedad) y Yuri (25 al PSG), ambos en 2018.

En su primera campaña en San Mamés, sin embargo, el extremo no alcanzó los mil minutos de juego repartidos en 28 encuentros y solo anotó un tanto. Por ello, el pasado verano se acordó una extraña cesión al Al-Gharafa de Qatar, que al menos dejó 3 millones en la caja. Pero allí tampoco rindió como se esperaba (dos goles y dos asistencias) y el club árabe no picó para comprarlo de forma definitiva por otros 11 millones.

Nico Serrano, por delante de Álvaro Djaló

De vuelta a Bilbao, Álvaro Djaló no volvió a salir en el último mercado estival porque no se le encontró una salida satisfactoria para todas las partes, no porque contase para Terzic. Y la prueba más evidente llegó ante el Alavés, cuando el alemán, en lugar de recurrir al internacional por Guinea-Bisáu, que lo ha citado ese a todo para este parón, prefirió darle los primeros minutos de la temporada como extremo izquierdo, cuatro en total, a Nico Serrano, que fue descartado en verano pero también se quedó al no poder colocarlo en otro destino.

De este modo, Djaló vio desde el banquillo pasar una nueva oportunidad que confirma su problemática situación. Con contrato hasta 2029, no tiene sitio en este Athletic, como demuestra que hasta la fecha solo haya participado en 9 minutos en LaLiga, en el tramo final del choque ante el FC Barcelona en el Camp Nou, cuando la derrota ya era inapelable. Solo han jugado menos entre los jugadores de campo el propio Nico Serrano, Alejandro Rego y Beñat Prados, estos dos últimos sin estrenarse aún, amén del lesionado Dani Vivian.

"Habrá oportunidades", insiste Edin Terzic

Pese a ello, Terzic ha asegurado públicamente que el extremo es uno más de la plantilla. "Lo primero que quisimos con Djaló fue que volviera a un buen estado físico y ha trabajado muy duro. Jugó en pretemporada, marcó goles... desgraciadamente dio un paso atrás con unas pequeñas lesiones. Habrá oportunidades", anunció, aunque las mismas no llegan por ahora. Y mientras tanto, su valor de mercado cae en picado, pasando en estos dos años de 15 a 4 millones de euros, según la web especializada Transfermarkt.