El "sueño" de Robert Navarro en el Athletic y su pasado en la Real Sociedad: "Todo es distinto"
A sus 23 años, el extremo catalán ha encontrado la estabilidad en el conjunto rojiblanco, con el que firmó en verano hasta 2030, y asegura que "poco a poco se ven los resultados" del trabajo que lleva realizando desde muy joven, tras debutar como profesional en el cuadro donostiarra

Robert Navarro firmó hasta 2030 con el Athletic. IMAGO
En medio de una temporada envuelta en dudas, el Athletic Club se aferra a la Copa del Rey, su torneo fetiche. Por sexta vez en las últimas siete temporadas, el cuadro bilbaíno se ha plantado en unas semifinales y buscará volver a La Cartuja en el doble derbi vasco ante una Real Sociedad al alza. Un choque especial por muchos factores en el que Robert Navarro buscará, a la tercera, la victoria ante su ex equipo.
La irrupción del extremo catalán está siendo una de las notas positivas dentro de la gris campaña rojiblanca. Suma tres asistencias y siete goles, uno de ellos en la derrota sufrida en Anoeta ante el conjunto txuri urdin, con el que debutó como profesional tras haber pasado también por las canteras de Osasuna, FC Barcelona y Mónaco. En Donostia, sin embargo, no llegó a consolidarse, saliendo cedido al Cádiz y luego traspasado al Mallorca. Y ahora, a sus 23 años, disfruta en San Mamés de un momento dulce que espera venga acompañado de éxitos a nivel colectivo.
"Feliz" en el Athletic
"Estoy muy agradecido por la apuesta que hizo en mí el Athletic. Estoy muy feliz. Todo ha sido luchar por un sueño y poco a poco se ven los resultados. Cuando debuté en la Real Sociedad tenía 19 o 20 años y cuando sales intentas demostrar mucho en muy pocos minutos. Con el paso del tiempo todo es distinto. La cesión al Cádiz me vino muy bien para aprender otro estilo de juego y tener ese liderazgo de decir que en una situación complicada tienes que tirar del carro", ha asegurado en una entrevista en Marca el barcelonés, que tuvo que parar por una lesión el pasado mes de diciembre pero ya se encuentra "casi al 100% recuperado" y "volviendo a disfrutar", destacando la sencilla adaptación que ha tenido al vestuario bilbaíno.
En San Mamés, como en casa
"Ya dije desde el primer día de que además de que conocía a parte de mis compañeros, los demás me ayudaron en todo lo posible. Me han hecho sentir como uno más desde el primer día. Ha sido muy fácil entrar aquí y jugar con ellos por todo lo que dan. Me siento muy cómodo y muy feliz de estar aquí", insistió, reconociendo al mismo tiempo que también le ha servido para dar un paso adelante a nivel personal y buscar una mejora en otras facetas del juego.
Su objetivo: seguir mejorado
"Igual venía de dos años en equipos que hacíamos más zona baja y no tanta presión arriba ni ir tanto al uno contra uno en los duelos. Pero también tenía esas cualidades, que sé que tengo que mejorar y poco a poco lo voy haciendo. Estoy muy contento con mi participación de goles y asistencias, pero quiero mejorar defensivamente. No quiero hablar nada del equipo, que ahora mismo estamos en un momento importante, pero espero que sigamos disfrutando. Tenemos una plantilla de muy buen nivel y espero que en lo que nos queda de temporada vayamos hacia arriba para disfrutar todos juntos", señaló.

Partido a partido: ahora, a por la Copa del Rey
En este sentido, la victoria de la pasada jornada ante el Levante ha otorgado algo de más calma, pero Rober Navarro sigue apostando por la prudencia. "Sabemos que ni cuando estás muy bien hay que echar cohetes ni que cuando las cosas no te salen hay que llevarlo peor. Lo hemos llevado con tranquilidad y calma, tratando de animarmos, siendo conscientes de que había que sumar para tirar hacia arriba. Ahora intentamos ir partido a partido y sacar cada uno de ellos como sea", puntualizó.
Ahora, el foco está pues en la Copa del Rey, pero el catalán ni siquiera piensa en la vuelta. "Lo primero es la ida, en San Mamés. Con nuestra gente tenemos que hacer un gran partido para intentar ganar aquí", afirmó, rompiendo una lanza en favor de Ernesto Valverde y el resto de sus compañeros- "Son muchos partidos y hay muchas bajas. El míster sabe cómo y cuándo hay que gestionar la plantilla. Nos tiene a todos enchufados y en Valencia se vio que la gente que tiene menos minutos también responde".