Las primeras palabras de Rafael Guzmán como verdiblanco: "Es un gran desafío"
El joven central de 18 años, que ya terminó sus exámenes médicos antes de partir hacia España, confía en aprovechar la aventura "al máximo posible", aunque sabe que aquí "todo es muy competitivo"

El zaguero, en acción con la camiseta de la 'U'.IG
"Fui a hacer mis exámenes médicos para poder tramitar la visa y así viajar. Estoy bien, feliz, tranquilo. No había hecho muchas entrevistas, la verdad", confesaba este lunes en L1MAX Rafael Guzmán, flamante fichaje del Real Betis hasta el 30 de junio de 2028 para su juvenil A. El central peruano de 18 años se mostraba muy feliz por la nueva aventura que está a punto de iniciar, una vez solventadas las dudas con el TMS, recalcando que ha hecho todo lo posible para que Universitario de Deportes gane también con la operación (un 30% de cualquier venta futura y unos pluses por objetivos y su rendimiento).
"Obviamente, la intención siempre fue ésa. Como te digo, el seguimiento del Betis venía en el 2024 y siempre tuve la idea de poder dejarle algo a la 'U', porque es el club que me ha visto crecer y el que más me ha ayudado. Mi papá ha sido siempre hincha... bueno, mi papá y yo siempre hemos sido hinchas de Universitario, así que no podía irme sin dejarles nada", aclara el limeño, preparado para el gran salto a Europa: "Ir allá es un gran desafío y tengo que aprovecharlo al máximo posible. Todo es muy competitivo; la preparación que tuve, sobre todo en lo psicológico, me ayudó mucho a rendir mejor en la cancha".
Uno de los primeros beneplácitos ha sido el del capitán, Aldo Corzo, toda una institución a sus 36 años. El central, internacional andino en 53 ocasiones, no pudo cruzar el charco, desarrollando toda su carrera en Alianza, Universidad San Martín, Deportivo Municipal y Universitario de Deportes, por lo que se ve en cierta forma reflejado en Guzmán: "No, me felicitó, me felicitó; me mandó las mejores vibras. Me dijo que aproveche esa oportunidad de poder seguir mi carrera en extranjero, y que, nada, me mandó las mejores vibras de parte de todo el grupo".
Con el regreso a Perú como objetivo y mucha fuerza de voluntad
Lo que no oculta el joven zaguero es que se marcha a Sevilla con una espinita clavada, ya que no ha llegado a debutar con el primer equipo del club de sus amores: "Desde un primer momento, mi sueño era poder jugar en la 'U'. Estoy seguro de que lo voy a hacer en el momento que se dé, porque, obviamente, voy con una espina de haber querido, pero, obviamente, yo estoy seguro de que cada cosa a su tiempo, y, cuando sea necesario y cuando se dé todo, lo haré. Williams Riveros y Matías di Benedetto son los que más me han ayudado y aconsejado. Me cuido mucho; me entreno bien, descanso bien, llevo una dieta especial. Si hay una fiesta, mis amigos ya saben que voy a decir que no voy. Sé que todo valdrá la pena".