Manolo González se sincera antes del Racing - Espanyol: "Estoy jodido porque el equipo no gana. El cargo me lo he jugado"
Manolo González afronta la visita del Espanyol al Racing de Santander con la necesidad de romper una racha de cuatro tropiezos consecutivos. El técnico perico reconoce su preocupación por la clasificación, defiende al vestuario y admite su frustración: "Estoy jodido porque el equipo no gana"

Manolo González se juega el banquilloIMAGO
El Espanyol necesita reaccionar y Manolo González sabe que la mejor respuesta solo es en el césped. El conjunto blanquiazul visita este sábado al Racing de Santander con la intención de poner fin a una dinámica de cuatro derrotas consecutivas que ha enfriado el ambiente alrededor del equipo. En la previa del encuentro, el entrenador perico ha comparecido ante los medios para analizar el momento que atraviesa su plantilla, los aspectos que debe corregir y las dudas que empiezan a surgir sobre su continuidad en el banquillo.
Pese a la preocupación por los últimos resultados, el técnico no considera que el encuentro de mañana deba afrontarse como una final, pero reconoce que los puntos empiezan a adquirir una importancia especial conforme avanza la competición. "Es un partido importante, como todos, pero catalogo de final un partido que no es reversible, como el del Real Oviedo o una final de la Champions", ha explicado, dejando claro que el objetivo es ganar sin convertir la cita en un escenario de dramatismo.
Manolo González asume la responsabilidad y no señala al vestuario
Uno de los mensajes más contundentes de las declaraciones ha llegado cuando ha hablado de su estado de ánimo. El entrenador no esconde su frustración por ver cómo el trabajo semanal no termina de traducirse en victorias y reconoce que le cuesta especialmente aceptar los puntos que se le escapan al equipo. "Estoy jodido porque el equipo no gana", ha confesado. Manolo González asegura que dedica horas a analizar los partidos y buscar soluciones, pero entiende que el fútbol exige resultados. Por eso, su intención es seguir trabajando para cambiar la situación y recuperar la confianza que el Espanyol había mostrado en otros tramos de la temporada.
El preparador también ha querido proteger a sus jugadores de las críticas, considerando que la responsabilidad de dar un paso adelante no puede recaer exclusivamente sobre la plantilla y reclamando una respuesta colectiva, en la que el cuerpo técnico también debe contribuir a mejorar el rendimiento. "No vendré aquí y les echaré mierda a los jugadores porque no lo creo y he estado al otro lado", ha señalado, recordando su experiencia como futbolista. Desde esa perspectiva, insiste en que ningún jugador quiere perder y que la solución pasa por encontrar respuestas entre todos, sin buscar culpables individuales.
Los errores que han castigado al Espanyol en las últimas jornadas
Más allá de las sensaciones, el entrenador tiene identificados varios aspectos que considera prioritarios. El primero es evitar los errores individuales que terminan perjudicando el trabajo del conjunto. Frente a un rival como el Racing, que acostumbra a acumular muchos efectivos por delante del balón y a generar ataques continuados, cualquier pérdida puede convertirse en un problema. Manolo González ha advertido de que el equipo deberá interpretar bien los diferentes momentos del encuentro y encontrar la manera de superar la presión rival. El objetivo es circular el balón con criterio, localizar los espacios adecuados y aprovechar las oportunidades para atacar con pocos pases cuando el contexto lo permita.
También ha incidido en la necesidad de mejorar el comportamiento defensivo durante los últimos minutos. El Espanyol ha dejado escapar puntos en partidos en los que había conseguido ponerse por delante y el técnico considera que ahí existe un margen de mejora que no depende únicamente de las cuestiones tácticas. "Esto lo hemos hablado, pero no creo que sea culpa del jugador. Es el que está en el campo, pero es algo de todos", ha explicado. Para el entrenador, ese denominado otro fútbol no consiste en perder tiempo o recurrir a las faltas sin sentido, sino en saber gestionar las ventajas, protegerse mejor y evitar que el adversario encuentre espacios para salir a la contra.
La situación clasificatoria preocupa al técnico, que recuerda que algunos resultados recientes han cambiado la perspectiva del equipo. Sin embargo, prefiere centrarse en lo que viene y no seguir dando vueltas a los puntos perdidos ante rivales como el Málaga o el Atlético de Madrid.
Bryan Zaragoza y Javi Puado, dos nombres propios en la previa
En el apartado ofensivo, Manolo González ha puesto el foco en Bryan Zaragoza. El entrenador considera que el extremo puede tener una influencia todavía mayor en los últimos metros y reconoce que el equipo debe encontrar la manera de proporcionarle más situaciones para explotar su capacidad de desequilibrio. "Cuando aparece a nivel ofensivo tiene la capacidad de condicionar al rival y tenemos que aprovecharlo más", ha afirmado. Una declaración que apunta a la intención de potenciar las virtudes individuales de sus jugadores sin perder de vista las necesidades colectivas.
También ha hablado de Javi Puado, cuya recuperación continúa avanzando después de un año marcado por la lesión. El técnico se muestra satisfecho con su evolución y asegura que cada día se encuentra mejor, aunque evita poner una fecha concreta para que pueda acumular más minutos. En su caso, la progresión no dependerá únicamente de los partidos, sino también de la continuidad en los entrenamientos y de cómo responda físicamente a las cargas de trabajo. Por ahora, el cuerpo técnico seguirá evaluando su evolución antes de decidir cuál será su papel en los próximos compromisos.
En cuanto a las ausencias para viajar a Santander, Kike García y Jofre Carreras serán las únicas bajas. El entrenador ha confirmado que cuenta con los mismos 24 futbolistas que estuvieron disponibles en el encuentro frente al Atlético de Madrid.
El futuro de Manolo González y una exigencia que no desaparece
La mala dinámica ha situado al entrenador en el centro del debate, algo que asume como parte de su profesión. Manolo González reconoce que el entorno cambia cuando los resultados no acompañan y admite que prefería la tranquilidad que rodeaba al equipo cuando ocupaba la quinta posición.
Preguntado directamente por su futuro, ha restado dramatismo a la posibilidad de jugarse el puesto en Santander. "Siento que el cargo me lo he jugado desde que estoy aquí, pero realmente no pienso que me juegue el cargo en Santander", ha asegurado, al tiempo que ha recordado que su compromiso es trabajar hasta el último día de su contrato y anteponer los intereses de la entidad a los personales. El técnico no oculta que la clasificación le preocupa, pero insiste en que debe concentrarse en aquello que depende de él. No quiere que las especulaciones sobre su continuidad desvíen la atención de un partido en el que el Espanyol necesita recuperar sensaciones y, sobre todo, sumar de tres en tres.
La cita ante el Racing se presenta así como una oportunidad para empezar a cambiar el rumbo. El equipo perico necesita transformar el trabajo de los entrenamientos en resultados, reducir los errores que le están penalizando y demostrar que puede competir durante los 90 minutos.