Adrien Rabiot agita el mercado de la Serie A tras su gran Mundial con Francia
El centrocampista se prepara para medirse a España en las semifinales de la Copa del Mundo, mientras el AC Milan intenta cerrar la puerta a su salida, con el Nápoles de Massimiliano Allegri como principal interesado

Adrien Rabiot juega con Francia en el Mundial 2026 mientras Milan y Nápoles siguen pendientes de su futuroIMAGO
Adrien Rabiot vive un Mundial 2026 de enorme nivel con Francia, pero su futuro en el AC Milan empieza a convertirse en uno de los asuntos más calientes del mercado italiano. Según La Gazzetta dello Sport, el Nápoles de Massimiliano Allegri sigue muy atento al centrocampista.
El francés no tomará una decisión hasta que termine su participación con Les Bleus, centrados ya en la semifinal contra España. Mientras tanto, Milan, Nápoles, Allegri, Ruben Amorim y Véronique Rabiot mueven sus piezas.
Rabiot, Francia y España: un Mundial que dispara su valor
Rabiot llega a la semifinal ante España en uno de los mejores momentos de su carrera reciente. Titular en cinco partidos del Mundial, el centrocampista ha sido una pieza de confianza para Didier Deschamps y volvió a dejar una actuación sólida en la victoria frente a Marruecos.
Junto a Manu Koné, dio equilibrio, presencia física y control a una Francia que busca alcanzar su tercera final mundialista consecutiva. No es un detalle menor. En un equipo donde los focos suelen ir hacia Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé o Michael Olise, Rabiot está ganando peso desde una zona menos visible, pero decisiva.
Su Mundial no se mide solo por una asistencia o por su continuidad en el once. Se mide por la capacidad para sostener partidos grandes, tapar espacios, llegar a zonas ofensivas y mantener orden cuando Francia necesita bajar el ritmo.
Allegri quiere reencontrarse con Rabiot en el Nápoles
El vínculo entre Massimiliano Allegri y Adrien Rabiot viene de lejos. El técnico italiano ya lo dirigió en la Juventus y después fue clave para que el francés aterrizara en el Milan procedente del Olympique de Marsella. Ahora, con Allegri en el Nápoles, el nombre vuelve a aparecer sobre la mesa.
El interés tiene mucha lógica. Allegri conoce perfectamente al jugador, sabe qué puede darle en un centro del campo exigente y lo considera un perfil ideal para reforzar a un Nápoles que jugará la próxima Champions League después de terminar segundo en la Serie A.
Para Rabiot, el proyecto partenopeo ofrece un aliciente evidente: volver a competir en la máxima competición europea. El Milan, en cambio, no logró clasificarse para la Champions tras una temporada decepcionante, un golpe que puede influir en las reflexiones de cualquier jugador importante.
Cardinale y Amorim cierran la puerta del Milan a Rabiot
El Milan no quiere desprenderse de Rabiot. Gerry Cardinale mantiene una posición firme y no desea reforzar al Nápoles con uno de los futbolistas más consistentes de la pasada temporada. El francés terminó el curso con 6 goles y 5 asistencias en 29 partidos de Serie A, cifras muy valiosas para un centrocampista de recorrido, equilibrio y trabajo.
Ruben Amorim también cuenta con él. El técnico portugués valora su perfil para el nuevo Milan y ya le habría asignado un rol importante dentro de su sistema, especialmente como mediocampista capaz de dar cobertura, presencia física y salida en una estructura de tres centrales y dos carrileros.
Ese punto complica todavía más cualquier intento del Nápoles. Si el propietario no quiere vender y el entrenador lo considera clave, Allegri necesitaría algo más que una llamada o una buena relación personal.
Véronique Rabiot y la reunión de Boston: una señal que agita el mercado
El foco se encendió en Boston. Aprovechando medio día libre concedido por Didier Deschamps a la selección francesa, Rabiot se reunió con su madre y agente, Véronique Rabiot, en un restaurante francés.
La reunión no implica una ruptura con el Milan, pero sí demuestra que el entorno del jugador ya analiza escenarios. En el caso de Rabiot, la presencia de Véronique siempre tiene peso. Ha sido una figura decisiva en los grandes movimientos de su carrera y su papel vuelve a ser central.
El mensaje, por ahora, es de prudencia. Rabiot no quiere tomar ninguna decisión antes de terminar el Mundial. Está centrado en Francia, en España y en la posibilidad de alcanzar otra final con Les Bleus. Aun así, el mercado no espera: el Nápoles observa, el Milan se protege y el entorno del jugador mide los tiempos.
El contrato de Rabiot hasta 2028 protege al Milan
El Milan tiene un argumento fuerte: Rabiot tiene contrato hasta 2028. Además, el francés tampoco parece decidido a forzar una ruptura. Llegó al Milan para reencontrarse con Allegri, sí, pero también encontró continuidad, minutos y un papel importante en el equipo. Su salida solo se entendería con una oferta muy alta o con un cambio de postura claro por parte del jugador.
El club rossonero, mientras tanto, tiene otros frentes abiertos en el centro del campo. Samuele Ricci y Ruben Loftus-Cheek podrían salir, Luka Modric aún no ha cerrado definitivamente su futuro y Amorim necesita construir una medular fiable para competir desde agosto. Perder también a Rabiot sería un golpe deportivo enorme. Por ahora, la prioridad del centrocampista está en Francia, después el mercado empezará a moverse.