Blatter tilda a la FIFA de “dictadura” bajo el mando de Infantino
Blatter arremete contra la dirección actual de la FIFA y acusa a Infantino de ejercer un poder absoluto a meses del Mundial

Blatter carga contra la FIFA e InfantinoImago
El exmandatario del organismo rector del fútbol mundial, Joseph Blatter, ha reaparecido públicamente con declaraciones de alto voltaje. En una conversación con el semanario alemán Sport Bild, el dirigente suizo de 89 años lanzó duras acusaciones contra la actual dirección encabezada por Gianni Infantino, asegurando que la institución atraviesa una etapa marcada por la concentración absoluta de poder.
Blatter sostiene que el modelo de gestión vigente ha reducido el peso de los órganos colegiados hasta dejarlos sin influencia real. A su juicio, el Consejo —compuesto por cerca de 40 integrantes— carece de capacidad efectiva para intervenir en las decisiones estratégicas. “Hoy todo gira en torno a una sola figura”, vino a expresar, describiendo una estructura que, según él, funciona como una “dictadura”.
Comparaciones históricas y críticas al liderazgo
El exdirigente helvético fue más allá al comparar el estilo de mando de Infantino con el de Luis XIV, el monarca francés conocido como el “Rey Sol”. Según Blatter, el presidente actual se habría aislado progresivamente, adoptando una posición de liderazgo que considera excesivamente personalista. Incluso afirmó haber escuchado que en la sede central no se fomenta un trato cercano cuando el máximo responsable hace acto de presencia.
Estas palabras reflejan una visión crítica sobre la transparencia, la gobernanza interna y la manera en que se están tomando las decisiones más relevantes dentro del organismo.

El Mundial 2026 y la sombra de la política
Otro de los puntos centrales de sus declaraciones fue la organización del próximo Mundial que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Blatter cuestionó abiertamente la relación entre Infantino y el expresidente estadounidense Donald Trump, sugiriendo que existe una sintonía que trasciende lo estrictamente institucional.
Desde su perspectiva, el torneo podría convertirse en un gran escaparate político. Considera que el mandatario estadounidense aprovechará el evento como una plataforma de proyección internacional y que, para ello, cuenta con la colaboración del presidente de la FIFA. Incluso llegó a insinuar que el término “cómplice” describiría mejor esa relación que el de “amigo”.

Pese a sus críticas, Blatter dejó claro que no es partidario de un boicot al campeonato. Su deseo, aseguró, es que el fútbol se imponga a cualquier interés político y que el torneo se desarrolle con normalidad.
Reivindicación personal y despedida pendiente
Blatter, quien abandonó la presidencia en 2015 en medio de un escándalo de corrupción que sacudió al organismo, insiste en que nunca presentó una dimisión formal. En sus recientes declaraciones ha reclamado una “despedida honorable” durante un próximo Congreso, convencido de que su etapa merece un cierre institucional distinto.
Sus palabras reabren el debate sobre el modelo de gestión actual y evidencian que las tensiones entre pasado y presente siguen latentes en la cúpula del fútbol mundial. A pocos meses de una nueva cita planetaria, el cruce de declaraciones añade un componente político a un escenario que, en teoría, debería estar dominado exclusivamente por el balón.