Los sueldos de Luis Enrique y Unai Emery calientan la Supercopa
El técnico del PSG cobra 11 millones anuales y el Aston Villa paga 9,6 al vasco, que busca romper su maldición en el trofeo continental que enfrenta a los ganadores de la Champions League y la Europa League

Luis Enrique y Unai Emery se saludan en un partido de 2025IMAGO
Luis Enrique y Unai Emery vuelven a encontrarse en una final europea. PSG y Aston Villa disputan este miércoles, desde las 21.00 horas, la Supercopa de Europa en Salzburgo con dos entrenadores españoles separados por 1,4 millones de euros anuales.
El asturiano llega como campeón de la Champions y defensor del título, mientras el vasco pretende trasladar a la Supercopa su dominio de la Europa League. Sus salarios son mucho más similares que su relación con un trofeo que Luis Enrique ya ha conquistado dos veces y Emery nunca ha conseguido levantar.
Luis Enrique cobra 11 millones y Unai Emery se queda muy cerca
Luis Enrique percibe alrededor de 11 millones de euros por temporada en el Paris Saint-Germain. La cantidad equivale a unos 916.000 euros mensuales, sin incluir las posibles primas asociadas a los títulos o al cumplimiento de objetivos deportivos.
Unai Emery cobra aproximadamente 9,6 millones anuales en el Aston Villa, cerca de 800.000 euros cada mes. La diferencia entre ambos se reduce, por tanto, a 1,4 millones por campaña, unos 116.000 euros mensuales. Una distancia menor de la que podría imaginarse al comparar la capacidad económica de los dos clubes.
Las cifras publicadas por La Razón colocan a los dos españoles entre los técnicos mejor pagados de Europa. También reflejan la importancia que el Aston Villa ha concedido a Emery desde su llegada a Birmingham en octubre de 2022.
El vasco tiene contrato hasta 2029 y ha transformado un equipo que encontró cerca de los puestos de descenso. Primero lo clasificó para competiciones europeas, después lo devolvió a la Champions más de cuatro décadas después y finalmente conquistó la Europa League. Su sueldo no responde únicamente a una apuesta deportiva: representa el peso que ha adquirido dentro de toda la estructura del club.
PSG y Aston Villa llegan a Salzburgo con las piernas justas
La final aparece condicionada por el Mundial 2026 y por una pretemporada prácticamente inexistente para muchas de sus estrellas. El PSG tuvo 15 futbolistas en el campeonato, incluidos Fabián Ruiz, campeón con España, y cinco internacionales franceses que alcanzaron las semifinales.
Los jugadores españoles, franceses y marroquíes no se reincorporaron hasta el lunes. Los brasileños y portugueses apenas acumulan una semana de trabajo. Luis Enrique ha admitido que “será difícil ver un partido de máximo nivel” porque algunos integrantes de su plantilla apenas han podido entrenarse.
El asturiano, no obstante, no utiliza el calendario para rebajar la importancia del título. El PSG defiende la Supercopa conquistada la pasada temporada ante el Tottenham, cuando remontó un 0-2 en los últimos minutos y terminó imponiéndose en la tanda de penaltis. “No creo que haya un equipo en Europa más motivado que nosotros”, avisó antes de viajar a Austria.
Emery tampoco dispone de todos sus efectivos. Emiliano Martínez, Ollie Watkins y Ezri Konsa continúan descansando después de llegar lejos en el Mundial, mientras que Amadou Onana y Johan Manzambi se encuentran lesionados. El Aston Villa afronta además una importante reconstrucción después de las salidas de Morgan Rogers, Youri Tielemans, Douglas Luiz, Jadon Sancho y Lucas Digne, este último al PSG.
Emery elogia a Luis Enrique, pero quiere romper su maldición
El entrenador del Aston Villa ha definido al PSG como el mejor equipo del mundo y a Luis Enrique como uno de los técnicos que más le obligan a crecer. Incluso llegó a señalar al asturiano como “el mejor entrenador” de la actualidad después de sus dos Champions consecutivas en París.
El elogio no implica resignación. Emery considera que enfrentarse a Luis Enrique, igual que hacerlo contra Pep Guardiola, le motiva especialmente porque le exige encontrar soluciones diferentes. Su Villa ya demostró en 2025 que podía hacer sufrir al PSG: ganó 3-2 en Birmingham, aunque quedó eliminado por un ajustado 5-4 en el global de los cuartos de final de la Champions.
Esta vez no habrá un encuentro de vuelta para corregir errores. El vasco busca además saldar una cuenta personal con la Supercopa, competición en la que ha perdido las tres finales disputadas. Cayó con el Sevilla ante el Real Madrid en 2014 y frente al Barcelona en 2015, antes de perder con el Villarreal contra el Chelsea en la tanda de penaltis de 2021.
Su dominio de la Europa League contrasta con esa barrera. Emery ha conquistado cinco de las seis finales que ha dirigido en el segundo torneo continental: tres con el Sevilla, una con el Villarreal y la última con el Aston Villa. El triunfo por 3-0 ante el Friburgo devolvió al conjunto inglés un gran título 30 años después y su primera corona europea desde 1982.
Luis Enrique y Unai Emery reviven la Supercopa entre Barcelona y Sevilla de 2015
Luis Enrique y Emery ya protagonizaron una Supercopa inolvidable. Fue en 2015, con el Barcelona y el Sevilla, en una final que terminó 5-4 durante la prórroga. El equipo azulgrana llegó a dominar por 4-1, pero el conjunto andaluz forzó el tiempo extra antes de que Pedro Rodríguez decidiera el título.
Once años después, los dos entrenadores vuelven a disputarse el trofeo con proyectos muy diferentes. Luis Enrique ha convertido al PSG en el principal dominador del fútbol europeo, ganando nueve títulos durante las dos últimas temporadas y enlazando dos Champions. Emery ha devuelto al Aston Villa a una dimensión continental que el club había perdido durante décadas.
El balance particular favorece claramente al asturiano. Sus equipos han ganado ocho de los 12 enfrentamientos previos, con un empate y tres victorias para Emery. Sin embargo, los dos últimos partidos entre PSG y Aston Villa terminaron con un triunfo para cada uno y una diferencia de un solo gol en la eliminatoria.
La Supercopa pone frente a frente dos salarios próximos, dos carreras construidas desde estilos personales y dos realidades opuestas ante este título. Luis Enrique pretende confirmar una hegemonía que ya mira al desafío de igualar las tres Champions consecutivas del Real Madrid. Emery quiere estrenar por fin su casillero en la competición y demostrar que el Aston Villa ya está preparado para discutirle una final al mejor equipo de Europa.