30 aniversario

El día que Bordalás cambió para siempre la historia del Getafe

Hace diez años, José Bordalás llegó al Getafe cuando el club intentaba levantarse de un descenso que le había llevado hasta Segunda. Lo que vino después cambió para siempre al conjunto azulón: un ascenso, Europa, la mejor clasificación de su historia y una identidad que todavía perdura

El día que Bordalás cambió para siempre la historia del Getafe

Bordalás es historia yaIMAGO

María FuentesMaría Fuentes 7 min lecturaSin comentarios

Hay fechas que terminan formando parte de la identidad de un club. Para el Getafe, el 26 de septiembre de 2016 es una de ellas. Aquel día, José Bordalás se sentó por primera vez en el banquillo azulón sin imaginar que acababa de comenzar una de las etapas más importantes de la historia de la entidad.

El Getafe acababa de descender a Segunda División y había empezado la temporada con el objetivo de regresar cuanto antes a Primera. Sin embargo, el proyecto dirigido por Juan Eduardo Esnáider no arrancó como estaba previsto. El equipo, construido para pelear por el ascenso, comenzó a mirar peligrosamente hacia abajo.

Ángel Torres decidió entonces mover ficha. Después de una derrota ante el Girona, el presidente azulón descolgó el teléfono. Al otro lado estaba Bordalás. Lo que ocurrió después cambió al Getafe para siempre.

De Segunda B a Europa en apenas unos años

La llegada del técnico alicantino transformó inmediatamente al equipo. El Getafe terminó alcanzando los 'playoffs' de ascenso y aquella eliminatoria ante el Tenerife quedó grabada para siempre en la memoria azulona.

Los goles de Pacheco y Faurlín hicieron posible el regreso a Primera. En el Coliseum se desató una celebración que resumía perfectamente lo que había vivido el club un año antes. Los mismos aficionados que habían llorado en el Villamarín por el descenso podían volver a cantar: "Hemos vuelto otra vez". Bordalás había cumplido el primer gran objetivo. Pero aquello solo era el principio.

El Getafe no tardó en convertirse en uno de los equipos más reconocibles de LaLiga. Tras una primera temporada en la que llegó a pelear por Europa, el conjunto azulón dio un paso más en el siguiente curso. Con Jaime Mata, Ángel Rodríguez, Jorge Molina y compañía, el equipo llegó a la última jornada con opciones de clasificarse para la Champions League. Finalmente terminó quinto, la mejor posición alcanzada por el Getafe en toda su historia. Aquella clasificación permitió al club volver a Europa y convertir al equipo de Bordalás en uno de los grandes protagonistas del fútbol español. Y en Europa también dejó huella.

El Ajax todavía recuerda aquella eliminatoria

Uno de los capítulos más recordados de aquella aventura continental fue la eliminatoria contra el Ajax. El conjunto neerlandés llegaba después de haber eliminado al Real Madrid en la Champions y parecía partir con todos los argumentos para avanzar.

Pero el Getafe de Bordalás tenía otros planes. Los azulones se impusieron y dejaron fuera a un Ajax que terminó completamente desquiciado ante el estilo de juego del equipo madrileño. La victoria en el Johan Cruyff Arena se convirtió en una de las grandes noches europeas de la historia del club. El fútbol, además, volvería a cruzar sus caminos años después.

"Esto es fútbol, papá"

Pero el legado de Bordalás no se explica únicamente con clasificaciones, victorias o estadísticas. El técnico consiguió algo todavía más difícil: que una manera de jugar se convirtiera en parte de la identidad de un club. El Getafe encontró con él una personalidad reconocible. Intensidad, competitividad y una capacidad enorme para incomodar al rival pasaron a formar parte del ADN azulón.

Uno de los momentos que mejor representa esa conexión llegó después de un empate ante el Athletic en San Mamés. Iñaki Williams cuestionó públicamente el fútbol del conjunto madrileño y Bordalás respondió con una frase que acabaría trascendiendo al propio entrenador. "Esto es fútbol, amigo. Papá, como le digo a mis jugadores. ¡Esto es fútbol, papá!". La expresión terminó convirtiéndose en una especie de lema para el getafismo. Apareció en redes sociales, en las gradas y en camisetas, hasta convertirse en una de las frases más asociadas a la etapa de Bordalás.

Un entrenador que ya forma parte del escudo

La relación entre Bordalás y el Getafe va mucho más allá de un banquillo. El técnico ha conseguido convertirse en una figura protagonista dentro de la propia identidad del club. Bufandas, camisetas, banderas y cánticos con su nombre comenzaron a formar parte del paisaje del Coliseum. Una conexión que explica la dimensión que ha alcanzado su figura entre la afición.

Su impacto también se refleja en los números. Bordalás acumula 354 partidos dirigidos al Getafe, repartidos entre Primera División, Segunda, Europa League, Conference League y Copa del Rey. Además, afronta su décima temporada al frente del conjunto azulón, contando sus dos etapas en el club. Entre medias estuvo su paso por el Valencia, pero regresó al Coliseum para volver a hacer lo que ya parecía casi imposible: salvar al equipo del descenso cuando solo quedaban cinco jornadas.

Diez años después, la historia continúa

Desde aquella llamada de Ángel Torres después de la derrota ante el Girona hasta convertirse en el técnico con mayor impacto de la historia reciente del Getafe han pasado diez años. Una década en la que el club ha vivido ascensos, noches europeas, una clasificación histórica para la Europa League, una aventura continental inolvidable y una identidad que difícilmente se entiende sin Bordalás.

Aquel 26 de septiembre de 2016 nadie podía saberlo. El Getafe buscaba simplemente salir del pozo de Segunda. Bordalás llegaba para intentar devolverlo a Primera. Terminó cambiando la historia del club.