La posible sanción a Arriaga en un Levante que acumula ausencias
Kervin Arriaga, centrocampista del Levante UD, podría recibir entre dos y tres encuentros de castigo por su gesto hacia el árbitro en el duelo ante el Valencia CF de la última jornada en LaLiga. Mientras tanto, Pablo Martínez queda pendiente de pruebas médicas tras retirarse lesionado en el mismo encuentro
El derbi valenciano del pasado 15 de febrero no solo dejó una derrota dolorosa para el Levante ante el Valencia por 0 a 2, sino también consecuencias disciplinarias y médicas que pueden condicionar las próximas semanas del conjunto granota. En un momento clave del campeonato, el equipo de Luis Castro afronta ahora la posible ausencia prolongada de Kervin Arriaga y la incertidumbre física de su capitán, Pablo Martínez.
La jornada 24 de LaLiga terminó con un ambiente tenso en el Ciutat de València. Más allá del resultado, dos acciones marcaron el epílogo del encuentro y han puesto el foco en la situación deportiva del equipo.
El gesto que puede costar caro a Arriaga
Kervin Arriaga regresaba a la titularidad tras varias semanas fuera del once. Su vuelta pretendía aportar equilibrio y músculo en el centro del campo, pero el final del partido cambió por completo el guion. En el tiempo añadido, el internacional hondureño vio la segunda tarjeta amarilla después de aplaudir de forma irónica al colegiado, Miguel Ángel Ortiz Arias, tras ser previamente amonestado por una falta.

En el acta arbitral, Ortiz Arias reflejó que el jugador aplaudió “de forma sarcástica” y “en señal de disconformidad” con una de sus decisiones. Ese matiz puede resultar determinante. Más allá del partido automático que conlleva la doble amarilla, el Comité de Competición podría interpretar el gesto como una actitud de menosprecio o desconsideración hacia el árbitro.
Si finalmente se encuadra dentro de ese supuesto, la sanción podría ampliarse hasta los dos o incluso tres encuentros. A falta de resolución oficial, todo apunta a que Arriaga se perderá al menos el próximo compromiso de Liga, con opciones reales de que también cause baja en el siguiente. Para un equipo que ya arrastra problemas físicos en la medular, la ausencia del hondureño supondría un contratiempo relevante.

Consciente del impacto de su reacción, el futbolista no tardó en pronunciarse. “No hay mucho que decir. Solo pedirle disculpas a los compañeros, cuerpo técnico y afición que dejó todo en la cancha. Sé que hay mucho que mejorar y aprender”, escribió en sus redes sociales. “Equivocarse es un defecto de todos, pedir disculpas es una virtud de pocos”, añadió.
El club espera ahora la decisión disciplinaria, sabiendo que, con cada partido, el final de la competición se acerca y quedan menos puntos para lograr la ansiada permanencia.
Pablo Martínez, pendiente de pruebas
El otro foco de preocupación se sitúa en el apartado médico. Pablo Martínez abandonó el estadio en muletas tras el derbi, lo que encendió todas las alarmas. El capitán sufrió una entrada por detrás de Guido Rodríguez que le obligó a retirarse antes de tiempo, con molestias tanto en el tobillo como en la rodilla.
Luis Castro explicó la situación en la comparecencia posterior al encuentro: “Pablo se va a someter pruebas. La rodilla está damnificada y vamos a mirar el tobillo. Esperemos que no sea muy grave. Es un jugador muy importante para nosotros y esperamos no perderlos para los partidos importantes que tenemos”.

La preocupación es lógica. El centrocampista madrileño fue operado años atrás del ligamento cruzado de su rodilla izquierda y, a finales de octubre, también sufrió una lesión en el ligamento lateral del tobillo izquierdo. La zona afectada en el derbi coincide con antecedentes recientes, lo que incrementa la cautela en el cuerpo técnico y en los servicios médicos.
Un momento delicado en la temporada
La derrota ante el Valencia no solo dejó cero puntos en casa, sino que abrió un escenario de incertidumbre. Entre la posible sanción de Arriaga y la incógnita sobre Pablo Martínez, el Levante afronta las próximas jornadas con un centro del campo condicionado.
Luis Castro deberá recomponer piezas y ajustar el equilibrio del equipo en un tramo decisivo del curso. Mientras el Comité de Competición delibera y los médicos evalúan, el vestuario granota se prepara para competir sin margen de distracciones, con el Villarreal como próximo rival este miércoles.