El duro encontronazo de Rubiales en directo por el Mundial 2030
Luis Rubiales reaparece en televisión para hablar de la polémica por la final del Mundial 2030, en una entrevista marcada por un tenso enfrentamiento, y asegura que durante su etapa al frente de la RFEF el partido decisivo estaba reservado para España

Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de FútbolIMAGO
La elección de la sede de la final del Mundial 2030 se ha convertido en uno de los grandes focos de debate alrededor del torneo que organizarán España, Portugal y Marruecos. Aunque todavía no existe una decisión oficial sobre el escenario del último partido, la posibilidad de que Casablanca pueda albergar la final ha provocado una creciente controversia en España.
El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, ha pasado por Espejo Público, donde ha explicado cómo se gestó la candidatura y ha defendido que, en sus primeros pasos, la intención era que tanto el encuentro inaugural como la final se disputaran en territorio español.
Rubiales sostiene que la entrada de Marruecos en el proyecto no suponía inicialmente que el país africano tuviera el mismo peso a la hora de elegir los partidos más importantes del campeonato.
"La final quedaba reservada para España"
Según su versión, España y Portugal contactaron inicialmente con Marruecos para construir una candidatura conjunta, aunque posteriormente tuvieron que modificar el planteamiento después de recibir una advertencia desde la UEFA que tendrían que superar una criba frente a una candidatura europea.
"Estar con Marruecos era perder esa criba, así que Marruecos se salió de la candidatura", explicó Rubiales. El dirigente asegura que durante ese periodo de dos años mantuvo conversaciones con Greg Clarke, entonces presidente de la Federación Inglesa, con el objetivo de que Inglaterra centrara sus esfuerzos en la candidatura para la Eurocopa y dejara vía libre al proyecto ibérico.
La situación cambió posteriormente con la aparición de Arabia Saudí como una candidatura que, según Rubiales, podía convertirse en una amenaza para España y Portugal. Fue entonces cuando volvieron a acercarse a Marruecos. "Volvimos a hablar con ellos, los incluimos", relató. Sin embargo, asegura que el planteamiento original era claro: Marruecos tendría presencia en la organización, pero ni el partido inaugural ni la final entrarían dentro de sus opciones. "Quedaban reservados para España, que era la locomotora de la candidatura", señaló.
Finalmente la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos fue la única propuesta para el Mundial 2030 y recibió la designación oficial de la FIFA.
Rubiales pone nombre al estadio
El exdirigente fue incluso más allá al hablar del estadio que habría acogido la final si hubiera estado al frente de la Federación. "Era impensable que con dos vicepresidentes de UEFA, como éramos Fernando Gomes y yo mismo, no se jugara en Europa el partido inaugural y la final", señaló, sin dejar dudas de su elección: "Si yo hubiera seguido en la presidencia hubiera sido en el Santiago Bernabéu".
El estadio del Real Madrid es precisamente uno de los tres recintos que actualmente aparecen como candidatos para albergar el último encuentro del Mundial, junto al Camp Nou y el estadio Hassan II de Casablanca.

"Esto ya no lo vamos a recuperar"
Rubiales sitúa un punto de inflexión en la evolución de la candidatura en la crisis que atravesó la RFEF tras el Mundial femenino de Australia y Nueva Zelanda. A su juicio, la pérdida de fuerza de la Federación española provocó cambios en el proyecto y terminó afectando a la distribución de los partidos. El expresidente lamentó especialmente que España perdiera el partido inaugural y dejó una frase que resume su posición: "Esto ya no lo vamos a recuperar, ojalá salvemos la final".
Su aparición televisiva llega además en un momento en el que distintas voces políticas están reclamando que la gran final permanezca en territorio español. El Gobierno mantiene públicamente que su intención es que el partido decisivo se dispute en España, mientras que todavía no existe confirmación oficial de la FIFA sobre la sede definitiva.
"Con nosotros este Gobierno no ha actuado bien, ha actuado de manera desleal", afirmó durante su intervención en Espejo Público. En esa misma línea, sostuvo que el Ejecutivo "no ha aportado ni un céntimo al fútbol de formación, ni un céntimo al fútbol femenino", al tiempo que defendió la gestión económica realizada durante su mandato. Según su propia versión, cuando llegó a la presidencia el presupuesto de la Federación rondaba los 140 millones de euros, mientras que al finalizar su etapa al frente del organismo había superado los 400 millones.
El expresidente de la RFEF fue crítico con Pedro Sánchez. Preguntado sobre si considera responsable al presidente del Gobierno de la situación actual, respondió: "Hombre, sin ningún género de duda". Rubiales aseguró que durante su etapa al frente de la Federación percibió una actitud contraria del Ejecutivo hacia su proyecto y acusó al Gobierno de haber perjudicado la candidatura con determinadas declaraciones sobre Marruecos.
También dirigió sus críticas hacia Gianni Infantino. En su opinión, el presidente de la FIFA habría cambiado el escenario al abrir la puerta a que Marruecos pueda aspirar a organizar la final. "Infantino le ha puesto la zanahoria al señor Sánchez y la ha mordido", afirmó Rubiales, que considera que la situación podría tener consecuencias económicas importantes para España.
Un tenso enfrentamiento con Afra Blanco
La entrevista no estuvo marcada solo por sus declaraciones sobre el Mundial. El paso de Rubiales por Espejo Público terminó también con un enfrentamiento en directo con la colaboradora Afra Blanco.
Cuando la presentadora Lorena García le dio paso para formular una pregunta al expresidente de la RFEF, Blanco decidió no participar. "Tengo un problema con preguntar a una persona que tiene cero credibilidad", afirmó.
La colaboradora cuestionó abiertamente la credibilidad de Rubiales y sostuvo que no tenía ninguna pregunta que hacerle. Sus palabras provocaron la reacción inmediata del exdirigente, que defendió su versión y apeló a la presunción de inocencia. "Yo no miento, aporto pruebas", dijo rapidamente Rubiales antes de señalar que en el libro que ha publicado recoge documentación con la que pretende respaldar su actuación durante su etapa al frente de la Federación.
El intercambio continuó durante varios minutos, hasta que Blanco volvió a rechazar formularle una pregunta y pidió que otro colaborador tomara el relevo.
Mientras tanto, la gran incógnita del Mundial 2030 continúa abierta: España tiene tres de los estadios que aspiran a albergar la final, pero la FIFA todavía no ha confirmado dónde se jugará el partido por el título.