El otro partido de España donde pierde ante Francia
No solo es ganar un partido de 90 minutos. Para eso hay que trabajar y descansar lo suficiente para luego rendir bien, y en eso España en este torneo ha salido perdiendo por la acumulación de kilómetros a sus espaldas y los desplazamientos constantes

Lamine y PedriIMAGO
Las semifinales de un gran torneo suelen decidirse por pequeños detalles. Un error puntual o el acierto de una estrella pueden marcar el destino de una selección. Sin embargo, hay factores que no aparecen en las estadísticas y que también pesan cuando las piernas empiezan a acumular kilómetros o la mente no está bien descansada. España llega al duelo frente a Francia con una carga mucho mayor que su rival.
Además de que cuentan con un día menos de descanso tras los cuartos de final, el combinado de Luis de la Fuente ha afrontado un recorrido mucho más exigente desde el inicio del campeonato. La selección ha tenido que desplazarse constantemente entre diferentes sedes, acumulando horas de vuelo, cambios horarios y largas jornadas de viaje que han dificultado mantener una rutina estable durante la competición.
Desde su llegada a Chattanooga como campamento base, España apenas tuvo tiempo para instalarse. Antes incluso de comenzar el torneo viajó hasta Puebla para disputar el último amistoso de preparación. Al finalizar la fase de grupos, la selección dejó atrás su cuartel general para iniciar una ruta itinerante entre distintas ciudades, con desplazamientos continuos entre Los Ángeles y Dallas, entre otras sedes.
En total, España acumula cerca de 20 horas de vuelo durante el campeonato, además de varios trayectos en autobús y hasta seis cambios de franja horaria. Un desgaste que no siempre se aprecia desde fuera, pero que condiciona los tiempos de descanso, la recuperación física y la preparación de los partidos.
Francia, con una logística más estable
Para Francia ha sido todo más difícil. El conjunto dirigido por Didier Deschamps ha podido mantener Boston como base de operaciones durante prácticamente todo el torneo, regresando allí después de cada encuentro.
Gracias a esa planificación, la selección francesa ha reducido los desplazamientos y apenas ha tenido que afrontar cambios horarios antes de viajar a Dallas para disputar las semifinales.
Eso sí, mientras España ha disputado casi todos sus partidos en estadios climatizados, Francia lo ha pasado mal y ha tenido que competir en varios escenarios abiertos y con temperaturas especialmente elevadas, una circunstancia que también incrementa el desgaste físico de los futbolistas.
Dos de los temas que se han debatido desde el principio del Mundial 2026 en las semifinales es cuando más cara dan porque cuando solo queda un partido para alcanzar la final, cualquier aspecto puede adquirir un peso decisivo. El talento y el acierto seguirán marcando diferencias sobre el terreno de juego, pero la gestión del descanso, los viajes y la recuperación también forman parte de una competición de este nivel.