El gran señalado del desastre del Real Madrid en Champions: "Arbeloa no tiene nivel para entrenar"
El Real Madrid atraviesa uno de sus tramos más delicados de la temporada. En apenas un mes, el conjunto blanco ha quedado eliminado de la Copa del Rey y el fiasco de Lisboa le ha condenado a disputar el playoff de la Champions. Ante este escenario, en ESTADIO Deportivo analizamos si el club necesita, una vez más, un cambio de rumbo en el banquillo
El proyecto del Real Madrid CF vuelve a tambalearse. Apenas han pasado algo más de dos semanas desde la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo del primer equipo y su etapa ya empieza a quedar marcada. No tanto por sus ideas -que apenas ha tenido tiempo de implantar- sino por lo que sucede sobre el césped, donde los problemas siguen siendo los mismos.
Un estreno marcado por la Copa
El primer golpe llegó demasiado pronto. Arbeloa apenas llevaba unos días en el cargo cuando el Real Madrid cayó eliminado en la Copa del Rey ante el Albacete, un rival de categoría inferior. Una derrota dolorosa que, aunque pueda contextualizarse por el poco margen de trabajo del técnico, queda registrada como el primer gran fracaso de su etapa.
No fue solo la eliminación, sino la imagen: un equipo sin alma, falto de intensidad y superado en tramos del partido por un rival teóricamente inferior. Una señal de alarma temprana.
Del top-8 al playoff
El segundo revés, quizá menos inmediato pero igual de significativo, llega en Europa. El Real Madrid era, hasta hace poco, el equipo español con más opciones de entrar directamente en el top-8 de la Champions League, incluso por delante del Barcelona. La realidad, sin embargo, ha dado un giro radical. Y viendo la imagen ante el Benfica, deja claro que este año puede ser un año en blanco para la entidad madridista.

Mientras los de Hansi Flick han logrado el billete directo a cuartos, ahorrándose dos exigentes partidos de playoff, el Madrid tendrá que pasar por esa ronda previa. Un escenario poco favorable para un equipo que muestra claras limitaciones físicas y técnicas, y cuya irregularidad sigue siendo una constante. Su rival será el Bodø/Glimt o Benfica.
La plantilla es la que es..
Da igual quién se siente en el banquillo: el problema parece estructural. El Real Madrid es hoy un equipo mal construido, con demasiadas estrellas sobre el césped y pocos mecanismos colectivos. Jugadores de enorme talento que, en demasiadas ocasiones, no se entienden entre sí.
Además, todo apunta a que no habrá refuerzos en el mercado. Arbeloa, venga quien venga, se encuentra con un marrón difícil de gestionar: una plantilla desequilibrada y sin margen de maniobra.
El regreso de Pintus
Con la salida de Xabi Alonso y su cuerpo técnico, Florentino Pérez decidió intervenir directamente en la parcela física. No tanto por el número de lesiones -que este curso no está siendo especialmente alto- sino por una sensación evidente: el equipo se cae a partir del minuto 60 o incluso antes.
Por eso vuelve Antonio Pintus, hombre de máxima confianza del presidente. Su misión es clara: devolver al equipo el físico competitivo que ya logró en anteriores etapas. Con Arbeloa, hombre de la casa, su encaje resulta natural, aunque su nombramiento haya llegado impuesto desde arriba.
¿Debate abierto sobre el banquillo?
La situación ya genera debate. En ESTADIO Deportivo, hemos analizado si el Real Madrid debe plantearse un nuevo cambio de entrenador o si lo sensato es dar tiempo a Arbeloa.
En el debate, Carlos Gil se mostró tajante al pedir un cambio en el banquillo y cuestionar la idoneidad de Álvaro Arbeloa para dirigir al Real Madrid: "El club debe contactar con un entrenador de nivel y con efecto inmediato. Arbeloa no tiene bagaje en la élite y no es un entrenador de nivel Real Madrid".
Además, el periodista señaló que el problema va más allá del técnico y afecta al propio vestuario: "El equipo está roto y hay jugadores con demasiado poder. Venga quien venga, no va a poder solucionar el dilema que hay ahora mismo".
Por otro lado, Chema Cubero se mostró partidario de dar continuidad a Arbeloa, al considerar que el técnico aún no ha tenido tiempo para implantar su idea: "Solo lleva dos semanas. Es verdad que han llegado la eliminación en Copa y no entrar en el top-8 de la Champions, pero Arbeloa no tiene mucha responsabilidad en eso".
Cubero subrayó que los problemas del equipo van más allá del banquillo y apuntó a las limitaciones de la plantilla: "No ha tenido tiempo suficiente para mostrar su idea. Yo al menos le daría un mes. La plantilla es la que es: los jugadores son limitados técnica y físicamente, a partir del minuto 60 se nota el bajón". Además, pidió paciencia con la preparación física y fue contundente en su análisis: "Esto es un proceso, con Pintus no es llegar y topar. Con más semanas de trabajo se irá notando mejora, pero la realidad es que la base del equipo ahora mismo es Mbappé y poco más".
La conclusión es clara: el problema va mucho más allá del banquillo. El proyecto necesita algo más que retoques. Y el tiempo, en el Real Madrid, nunca sobra.