Benfica 4-2 Real Madrid: Mourinho y Trubin hacen naufragar al Real Madrid que se queda sin el top 8
El Real Madrid cayó con estrépito en Lisboa ante un Benfica feroz y se ve obligado a pasar por el incómodo play-off de la Champions tras quedar fuera del top 8

Benfica
R. Madrid

El Real Madrid de Álvaro Arbeloa sufrió un duro revés en Lisboa tras caer por 4-2 ante el Benfica de José Mourinho en el Estádio da Luz. Un partido vibrante, caótico por momentos y dominado emocionalmente por el conjunto portugués, que deja a los blancos fuera del top 8 de la Champions League y les obliga a disputar la eliminatoria previa de repesca. El efecto Arbeloa, que había generado ilusión en las últimas semanas, se diluyó en una noche negra para el madridismo.
Un duelo con historia… y cuentas pendientes
El enfrentamiento tenía un fuerte componente simbólico. Arbeloa y Mourinho, maestro y alumno, se reencontraban en un escenario mítico para el madridismo, el estadio donde se conquistó la Décima en 2014. Sin embargo, esta vez Da Luz fue territorio hostil para los blancos, que no lograron imponer su jerarquía ni su oficio europeo.
El técnico madridista apostó por un once reconocible, con Tchouaméni como ancla en el centro del campo y un tridente ofensivo liderado por Mbappé, acompañado por Vinicius y Mastantuono. Sobre el papel, el plan parecía suficiente para sellar al menos un empate y asegurar la clasificación directa, pero la realidad fue muy distinta.
El Benfica, intensidad total desde el primer minuto
El conjunto de José Mourinho salió con el cuchillo entre los dientes. Presión alta, duelos constantes y un ritmo que desbordó al Real Madrid desde el inicio. Aun así, fue Kylian Mbapp�� quien abrió el marcador con un cabezazo certero tras una jugada aislada, demostrando una vez más que es el único futbolista capaz de marcar diferencias incluso en los peores contextos.
La reacción local no se hizo esperar. Schjelderup igualó el encuentro y, justo antes del descanso, Pavlidis transformó un penalti que puso el 2-1 y cambió el guion del partido. El Real Madrid, sin control en el centro del campo y con serias dificultades para defender los espacios, comenzaba a naufragar.
Segunda parte: Mbappé resiste, el equipo se hunde
Tras el descanso, el Benfica volvió a golpear. Schjelderup, el mejor del partido, firmó su doblete con una acción individual que evidenció las carencias defensivas blancas. Mbappé respondió de nuevo con otro gol, su segundo de la noche, manteniendo con vida a un Madrid que ya mostraba signos claros de agotamiento mental y táctico.

Arbeloa movió el banquillo, pero el equipo nunca encontró equilibrio. La presión era desordenada, la circulación lenta y la dependencia del talento individual excesiva. Cuando el Madrid buscaba el empate final, llegó la jugada que simbolizó la noche: el portero Trubin subió a rematar una falta en el tiempo añadido y marcó el 4-2 definitivo, desatando la locura en Da Luz.
Un aviso serio para el proyecto de Arbeloa
La derrota deja al Real Madrid fuera de los ocho primeros, obligándolo a disputar el play-off y perdiendo semanas clave de descanso y preparación. Más allá del resultado, preocupa la imagen: falta de intensidad, problemas estructurales y excesiva dependencia de Mbappé. El Benfica ganó por corazón, convicción y fe; el Madrid, salvo su estrella francesa, nunca estuvo a la altura.

Ficha técnica del partido
Benfica: Trubin; Dedic, Araújo, Otamendi, Dahl; Barreiro, Aursnes; Prestianni (Rego, 87’), Sudakov (Barrenechea, 83’), Schjelderup (Antonio Silva, 93’); Pavlidis (Ivanovic, 93’).
Real Madrid: Courtois; Valverde, Asencio, Huijsen (Alaba, 78’), Carreras (Cestero, 78’); Tchouaméni (Camavinga, 55’), Arda Güler (Brahim, 78’), Bellingham; Mastantuono (Rodrygo, 55’), Vinicius, Mbappé.
Goles: 0-1 Mbappé (30’) 1-1 Schjelderup (36’) 2-1 Pavlidis, p. (45+5’) 3-1 Schjelderup (53’) 3-2 Mbappé (58’) 4-2 Trubin (90+7’)
Árbitro: Davide Massa (Italia) Expulsados: Asencio (87’), Rodrygo (96’)
Incidencias: Partido correspondiente a la octava y última jornada de la primera fase de la Liga de Campeones, disputado en el Estádio da Luz en Lisboa.