Rüdiger pone en pie a todo el madridismo con su última entrevista
El central blanco ha confirmado que lo ha pasado realmente mal con su salud estos meses atrás, pero que no podía dejar tirado al Real Madrid en un momento tan importante

Antonio Rüdiger, antes de empezar el derbi contra el Atlético de Madrid.IMAGO
Es de esos jugadores que te gusta que estén en tu equipo y que odias si está en el rival. Porque juega al límite de lo permitido, porque desespera a los contrarios desde el saludo inicial y porque sabe jugar al otro fútbol como nadie.
Antonio Rüdiger se ha convertido en todo un símbolo del madridismo y hasta Arbeloa dijo el otro día que pondría una estatua suya en su jardín porque se lo merece. Y si no lo ha hecho todavía puede que después de escuchar su última entrevista la termina colocando esta semana aprovechando el parón liguero por los compromisos internacionales.
El central alemán ha estado hablando con el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung y en dicha comparecencia mediática se ha desnudado de todo lo que lleva vivido esta temporada. Un año donde ha puesto en juego su salud por el conjunto blanco y por sus compañeros. Porque nunca le gusta quitarse del medio y, menos aún, cuando las cosas no marchan bien. Ahora, vuelve a disfrutar como nadie sobre el césped.

"Me siento realmente bien y estoy aliviado porque mis tratamientos médicos empiecen a dar fruto. Desde, prácticamente, agosto–septiembre de 2024 siempre había algún problema. Ahora por fin puedo volver a encadenar partidos completos sin tener ningún tipo de molestia física. La temporada pasada sólo podía jugar —e incluso entrenar— si tomaba analgésicos. En enero de este año volví a empeorar y entonces supe: ahora tienes que parar, sobre todo también pensando en el Mundial del verano. Pero ahora sí, estoy de nuevo al 100 %".
Cuestionado por si debió parar o no, el germano responde alto y claro: "Dejé mi salud en un segundo plano y quise estar al 100 % para el Real Madrid, porque no hay nada que odie más que dejar tirados a mis compañeros. ¿Lo haría de nuevo? ¡Probablemente sí! Aun así, después de mi operación en 2025 sí que dije internamente con más claridad que realmente ya no podía más".
La polémica sobre su convocatoria con Alemania para el Mundial
Y como en las últimas semanas se ha hablado mucho de que su actitud en el campo no beneficia a la selecciona alemana, Rüdiger también ha tenido que contestar a dicha pregunta: "Claro que me doy cuenta. Cuando, como internacional, estás tan criticado, te hace pensar. Si la crítica se plantea de manera seria y objetiva, por supuesto que la tomo en serio, porque yo mismo sé que he tenido acciones que se pasaron claramente de la raya. Eso también influye en que intento estar aún más concentrado. No quiero ser un foco de problemas, sino aportar estabilidad y seguridad. El debate me recuerda que tengo una responsabilidad y que en algunos momentos no he estado a la altura".
En este sentido, ha descrito su forma de jugar. Esa que para tanto no es del todo correcta dentro del código fútbol: "Ser un defensa duro forma parte de mi ADN. Si quieres ser un especialista en el uno contra uno a este nivel, no puedes ser un acompañante amable. Tienes que transmitirle al delantero: 'Hoy va a ser un día desagradable para ti'. Es cuestión de mentalidad".

Y es que el madridista tiene claro que si no fuera así, nadie le querría en su equipo: "Si dejo fuera esa intensidad, esa entrega, ese juego al límite, valgo sólo la mitad. Ese filo es exactamente lo que me llevó al Real Madrid. En Madrid valoran y celebran precisamente eso. Sin ello no estaría aquí, no habría ganado dos veces la Champions ni habría jugado tantos partidos con mi país".
No obstante, ha afirmado que no siempre juega igual: "Por supuesto que me adapto. Cuando juegas contra un delantero pequeño y rápido, debes defender de manera distinta que contra uno de 1,90. Y claro: si un rival se frustra rápido mentalmente, pues eso también lo aprovecho. Analizo bien a los jugadores antes —a veces incluso preparo mis propios análisis de vídeo— y sé con quién necesito mandar un mensaje físico desde el principio".

Por último, le ha mandado un mensaje a sus compañeros de la selección alemana: "Tenemos que volver a ser un equipo al que resulte máximo incómodo enfrentarse. Tenemos muchísimo talento y técnica, eso todos lo saben. Pero el talento no gana Mundiales por sí solo. Tenemos que recuperar esa mentalidad —en el buen sentido—. Tenemos que ser tan difíciles de jugar que el rival no tenga ganas ni de salir del túnel. Si corremos ese límite mental y cada uno está dispuesto a hacer el trabajo sucio por el otro, entonces seremos extremadamente difíciles de vencer".