El Mundial 2030 llega a un nuevo examen en Anoeta con las dudas de San Sebastián sobre la mesa
El estadio de la Real Sociedad ha recibido por segunda vez a los técnicos del máximo organismo del fútbol mundial, en el inicio de una nueva ronda de inspecciones a las ciudades candidatas para ser sede de la Copa del Mundo de 2030

Estadio de AnoetaReal Sociedad
San Sebastián quiere estar en el Mundial de 2030, pero no a cualquier precio. Esa es la postura que ha venido defendiendo el Ayuntamiento donostiarra mientras avanza el proceso para elegir las sedes de la próxima Copa del Mundo. Este miércoles se ha dado un nuevo paso con la segunda visita de representantes de la FIFA al estadio de Anoeta, donde han examinado distintos aspectos de la candidatura.
La jornada ha servido para retomar el contacto entre la FIFA y las instituciones locales. Según ha confirmado la RFEF a través de sus redes sociales, la estancia en la capital guipuzcoana inaugura la segunda ronda de visitas a las ciudades que aspiran a albergar partidos del campeonato. Los técnicos han mantenido reuniones internas y han vuelto a comprobar las instalaciones del estadio de la Real Sociedad.
La Federación Española ha agradecido la acogida recibida durante la jornada: "Gracias a la ciudad y a la Real Sociedad por su hospitalidad en la jornada de trabajo en el estadio de Anoeta". La publicación ha estado acompañada de varias imágenes de Anoeta y también del Stadium Gal de Irun, con la presencia del alcalde donostiarra, Jon Insausti.
Precisamente, el primer edil lleva tiempo reclamando que la candidatura se estudie con detalle y que la ciudad conozca las condiciones que implicaría formar parte del Mundial 2030. En septiembre ya expresó su confianza en que esta segunda visita permitiera avanzar en las cuestiones que San Sebastián había trasladado a la FIFA. "Nosotros estamos preparados para responder a todas las cuestiones (que planteen) y esperamos que ellos también lo estén para responder a las nuestras", manifestó entonces.
Insausti ha defendido que la ciudad ha realizado el trabajo que le corresponde y que necesita respuestas antes de seguir adelante. En junio, además, dejó clara una de sus principales condiciones: San Sebastián no quiere que la celebración del torneo altere su identidad ni su actividad habitual. El Mundial, según su planteamiento, debe convivir con la vida cotidiana de los donostiarras y con acontecimientos ya consolidados en la ciudad, como la Donosti Cup o el Jazzaldia.
La candidatura conjunta de San Sebastián y Bilbao cuenta con el respaldo de las instituciones vascas, aunque el debate sobre la conveniencia de acoger el campeonato también tiene voces críticas. La plataforma Bizilagunekin, vinculada al movimiento por el decrecimiento turístico, ha anunciado una jornada de protesta para el próximo 5 de diciembre contra la celebración del Mundial de 2030. Su planteamiento es que renunciar al evento supondría "anteponer el bienestar ciudadano a los intereses privados".