La trituradora de entrenadores ya está en marcha en Primera y Segunda: Valencia, Elche, Málaga, Celta, Villarreal, Ceuta, Albacete y Cádiz podrían ser los próximos
Con la destitución de Claudio Barragán ya se ha abierto la misma veda de todos los años. Culpar y echar a los técnicos, antes de reconocer que se ha hecho una mala planificación, es siempre la misma solución. Valencia, Elche, Málaga, Celta, Villarreal, Ceuta, Albacete y Cádiz podrían ser los próximos en hacerlo

Corberán vuelve a estar con la soga al cuello.IMAGO.
Valencia, Elche, Málaga, Celta, Villarreal, Ceuta, Albacete, Cádiz y Eldense son los nueve equipos que todavía no conocen la victoria esta temporada tras cuatro jornadas disputadas. Suficientes para que ya haya caído la primera cabeza en los banquillos de la liga española fruto de los resultados cosechados.
Concretamente, ha sido la del técnico Claudio Barragán, entrenador hasta este pasado domingo del Eldense. Juzguen ustedes mismos: dos empates y dos derrotas tras medirse a equipos como Almería (3-0), Cádiz (2-2), Leganés (1-0) y Mallorca (0-0).
Anteriormente, el Cádiz ya había hecho su relevo, más sorprendente aún, a cuatro días del estreno liguero: Imanol Idiakez por Albert Celades. Pero aquello fue una decisión tomada por mutuo acuerdo y obviamente no por números.
Sin embargo, a los dirigentes del club alicantino no les ha temblado el pulso para, de forma unilateral, prescindir de los servicios del de Manises. El mismo que les ha llevado de nuevo a la Categoría de Plata del fútbol español. Cuatro semanitas han considerado suficientes para determinar que su etapa en el banquillo azulgrana había llegado a su fin. Ahora que, por fin, habían conseguido mantener la portería a cero, lo fundamental para lograr una permanencia.
Quizás estoy hablando desde el desconocimiento, pero en su historia el Eldense no ha estado ni diez años en Segunda (8 si la nueva hemeroteca no falla). ¿Acaso se habían propuesto subir sí o sí a Primera este año siendo un recién ascendido? Si es así es para hacérselo mirar.

Lo que está claro que hay que tener muchos cojones como falta de preparación en el cargo como para cortarle el cuello (entiéndase la expresión) a un entrenador a estas alturas de la película. Sólo lo podría entender si hay alguna razón de más peso detrás, porque por números lo veo injusto por mucho que no haya ganado aún. Y más aún cuando su plantilla se terminó de perfilar esta última semana.
Cada año, abrir la veda de las destituciones en los banquillos cuesta, porque nadie quiere ser el primero en desconfiar de su entrenador. Por eso, en cuanto uno la abre, la bola comienza a hacerse cada vez más grande y la rueda de futuribles comienza a girar. Así que vayan preparándose los demás.
Corberán ya tiene su ultimátum en el Valencia
El año pasado se salvó de milagro hasta en dos ocasiones porque su equipo renació en ambas cuando ya la soga le asfixiaba. Pero ha sido empezar el curso 2026-2027 y Carlos Corberán ha vuelto a ver su cargo peligrar en el Valencia.
El técnico del conjunto che ha firmado un punto de los doce primeros disputados y ya ha vuelto a encender Mestalla. Sobre todo, tras la manita encajada por el FC Barcelona este pasado domingo.
El Valencia vuelve a ser colista y la afición no quiere vivir el tercer año de angustia. Porque saben que quien juega con fuego termina quemándose. Por eso, los nueve goles que han recibido en contra y el solitario tanto que llevan en su casillero han sido suficientes como para que el preparador blanquinegro sepa ya que tiene ya fecha de caducidad si no consigue remontar el vuelo.
“La situación nos deja tocados, pero no hundidos”, expresó Corberán tras el encuentro ante el conjunto culé. Un tópico de manual. Y precisamente el manual de remontadas es lo que le tocará hacer en diez días, los que irán desde que se enfrente al Sevilla (viernes 11) hasta que se mida a la Real Sociedad (domingo 20), pasando por el Alavés (martes, 15).
El año pasado sumó solo ocho puntos en las primeras siete jornadas, por lo que si quiere al menos firmar semejante dinámica está obligado a hacer casi un pleno: dos victorias y un empate.
Nadie se carga al director deportivo y es el más barato
Siempre se ha dicho que echar a uno es más barato que a echar a 25, como la excusa fácil para justificar el despido de cualquier entrenador. Se da ya por hecho que forma parte del juego. Que la primera cabeza que tiene que caer es la del técnico.
Y eso está bien si es el técnico el que dirige el cotarro de los fichajes que se hacen, pero si, por el contrario, es el último mono en decidir quién viene y quién se marcha, creo que el primero que debe caer es el director deportivo. Que encima suele ser más barato aún. O, como mínimo, a los dos al mismo tiempo si ha existido un trabajo conjunto en la confección de la plantilla. Como debe hacerse para no entrar en el juego de las medallitas, que a muchos de traje y corbata les gusta.

Al entrenador se le debe valorar por sus entrenamientos diarios, por su gestión del vestuario, por saber crear y desarrollar un modelo de juego acorde a la plantilla que tiene y por la búsqueda de soluciones durante los partidos. Hasta por la imagen que da en el banquillo y en las ruedas de prensa. Pero no sólo por los resultados. Porque quién se atreve a decir en la cuarta jornada que los cuatro primeros rivales del Eldense no terminan en puestos de 'play off a Primera'. Para mí, ha sido una decisión precipitada.
Y tras esta, que se vayan preparando técnicos como Martín Anselmi, Juan Funes, Claudio Giráldez, Iñigo Pérez, José Juan Romero, Alberto González y Albert Celades. Porque la pelota no espera a nadie y los despachos menos aún. Y el pasado, visto lo visto, sólo es eso. Pasado. La trituradora continúa en marcha un año más.