El exfutbolista profesional y psicólogo deportivo Diego Segura avisa a España para el resto del Mundial: "No todo debe ser fútbol"
El psicólogo deportivo, exjugador que debutó en Primera división con el Real Betis y pasó por el Deportivo Alavés, analiza en ESTADIO Deportivo el desgaste mental de los futbolistas, la convivencia en las concentraciones y casos como Ferran Torres o Álvaro Morata
El fútbol se mide muchas veces por goles, lesiones, rotaciones o estados de forma, pero hay una parte que no siempre aparece en la pizarra. “Cuanto más frescos mentalmente estén, mejor funciona el juego”, resume Diego Segura, psicólogo deportivo y exfutbolista, al hablar de una Selección española metida de lleno en el Mundial 2026.
El director de Segura Psicólogos sabe lo que significa competir desde dentro. Se formó en la cantera del Real Betis, debutó en Primera división con el conjunto verdiblanco y pasó por clubes como Deportivo Alavés, Real Jaén o FC Cartagena antes de reconducir su vida profesional hacia la psicología deportiva. En ESTADIO Deportivo analiza cómo pesa una concentración mundialista, qué papel tiene la familia y por qué las críticas pueden afectar mucho más de lo que se ve desde fuera.
Diego Segura y el desgaste mental en un Mundial
- Una temporada que termina en mayo, un Mundial que arranca en junio y unas ligas que vuelven a mediados de agosto dejan muy poco margen para desconectar. ¿Cómo puede afectar a un jugador profesional una temporada tan larga?
- A nivel psicológico es muy exigente. Los jugadores normalmente llegan al final de la temporada bastante agotados y cansados, no solo físicamente, sino también psicológicamente. Dar ese salto al Mundial, con la presión que suele haber, con un país detrás y con esas expectativas de conseguir un buen resultado, es muy exigente.
Sobre todo, también influye el hecho de irte durante muchísimo tiempo, estar en un hotel, en una concentración, con una rutina de entrenamiento y descanso bastante marcada. Creo que poco a poco las selecciones van entendiendo que hay que ser lo más flexibles posible.

- ¿También resulta importante el apoyo entre los propios jugadores dentro de una concentración tan larga?
- Creo que eso es importante porque, si no, se hace muy duro. Quizá lo más duro sea estar mucho tiempo en el hotel, entrenando, fuera de lo que puede ser una vida normal. Suelen aparecer lesiones musculares, y eso no es solo consecuencia del desgaste físico, sino también del desgaste psicológico. Cuanto más frescos mentalmente estén, mejor funciona el juego.
La familia, la normalidad y el papel de la concentración en un Mundial
- Muchos futbolistas tienen pareja, hijos pequeños y una vida familiar que no siempre pueden desplazar durante un mes a Estados Unidos o México. ¿Cómo puede afectar esa distancia en una cita como el Mundial?
- Son profesionales y entienden que esto forma parte de su trabajo. También está la ilusión de jugar un Mundial y de saber lo que pueden conseguir. Pero, por otro lado, el sentimiento de nostalgia o de echar de menos a la familia está presente. Hoy en día, con la tecnología, es mucho más fácil. Podemos imaginar otros tiempos, cuando no existía esto y prácticamente no veías a tu familia durante un mes. Eso ha cambiado. Creo que el objetivo debe ser intentar, dentro de lo posible y en ese contexto, tener la máxima normalidad posible. Que la familia esté presente emocionalmente, que tengan tiempo libre y que puedan estar con sus hijos. Si yo fuera el psicólogo, intentaría que se tuviera en cuenta este aspecto.
- En el caso de jugadores que llegan de disputar Premier League, competiciones nacionales y Champions, como puede suceder con Rodri, ¿hasta qué punto influye llegar cargado mentalmente?
- La tendencia, ya no solo en el Mundial, sino también en las convocatorias, es que cada vez se concentran menos tiempo, viajan incluso en el propio día y se intenta que el jugador esté mucho más tiempo en casa con su familia. Antes la idea era que estuviera en el hotel porque así estaría descansado y se concentraría más. Eso creo que ha cambiado bastante. La tendencia ahora es que tenga una cierta normalidad, porque el propio jugador ya es un profesional, ya se cuida, y descansar también lo puede hacer en su casa. A nivel mental es mucho mejor.
Ferran Torres, las críticas y la exposición de la Selección española
- Tras el debut de España contra Cabo Verde hubo muchas críticas y se señaló especialmente a Ferran Torres. También se han escuchado reflexiones de jugadores sobre cómo la prensa los sube y los baja con rapidez. ¿Cómo afecta abrir el móvil y encontrarse con portadas o comentarios que te responsabilizan de un mal partido?
- Afecta mucho. Aunque ellos quieran aislarse, les llega, porque hoy en día, con las redes sociales, la información vuela. Aunque haya un trabajo individual con Ferran Torres, que lo hay, porque soy consciente de que él tiene un psicólogo deportivo trabajando a nivel individual, también está el trabajo del psicólogo de la Selección, que hará una labor más grupal o con el propio cuerpo técnico.
Ferran trabajará para entender y aceptar que las críticas forman parte de este deporte. Tendrá que tener sus recursos para intentar concentrarse y poner toda su atención en lo que depende de él: el control de su rendimiento e intentar evadirse lo máximo posible. Lo importante no es trabajar con el futbolista para que no se entere de nada, sino para que, aun sabiendo que lo va a ver, sepa gestionarlo.
Álvaro Morata: ansiedad y la presión de ponerse las botas
- Álvaro Morata habló de ataques de pánico y de un episodio depresivo por las críticas. Llegó a explicar que sentía mareo y visión borrosa cuando se ponía las botas para salir al campo. ¿Cómo se trabaja una situación así con un futbolista de élite?
- Lo que me comenta a nivel de síntomas son síntomas característicos de la ansiedad. Son síntomas fisiológicos que se representan, sobre todo, en un escenario en el que te vas a ver expuesto y que tiene una relación directa con uno de los problemas que tiene.
Morata siempre ha sido un jugador que ha tenido muy buen rendimiento, pero pocas veces se le ha valorado. Hay veces que a algunos jugadores se les encasilla y se les ataca con más facilidad que a otros. Entiendo que ese cúmulo de críticas y de tiempo quizá no lo habrá gestionado bien del todo, y eso hace que, a nivel de pensamiento, estés muy conectado con la idea de si voy a rendir o no voy a rendir, de qué va a pasar. Sobre todo, anticipas un escenario que no es positivo, sino más bien negativo.
- ¿Qué recursos puede utilizar un futbolista cuando esa ansiedad aparece justo antes de competir?
- Hay recursos para trabajar a nivel de pensamiento, recursos para intentar bajar el nivel de activación y, después, con esos recursos, dar lo mejor de ti. Si vas consiguiendo afrontarlo y tener un buen rendimiento, esa ansiedad poco a poco se va haciendo más pequeña.
La preparación mental que no siempre se ve
- En el fútbol se habla mucho de preparación física, pero no tanto de la preparación mental. ¿Por qué sigue siendo una parte menos visible?
- Se habla poco porque son cuestiones muy personales y un poco más íntimas de cada uno. La tendencia, que existe muchísimo, es que trabajen a nivel individual con su propio psicólogo.
Aunque se vea que en un equipo puede haber un psicólogo, y en este caso la Selección tiene a un psicólogo deportivo que acompaña al cuerpo técnico, muchos de esos jugadores tienen su psicólogo deportivo y hacen sus sesiones online o presenciales cuando están en casa. De eso se habla poco, pero está ahí. Hay muchísimos psicólogos trabajando con futbolistas profesionales.
Antidepresivos, rendimiento y salud mental en el fútbol
- Entrando en un terreno más próximo a la psiquiatría, ¿cómo puede afectar a un futbolista el consumo de antidepresivos durante su carrera?
- Como a cualquier persona. Si el antidepresivo tiene unas consecuencias y, por ejemplo, a nivel motor hace que estés mucho más lento, evidentemente, cuando tienes que rendir, lo vas a notar. Entiendo que habrá que buscar la dosis adecuada. También hay mucha gente que tiene depresión, trabaja la depresión y no toma fármacos. Depende del caso concreto y entiendo también que de la dosis.
Suele haber unos síntomas al principio. Los antidepresivos normalmente tardan un tiempo en hacer efecto. Sobre todo, las primeras semanas son las más difíciles. Una vez que pasas esa barrera, lo normalizas y tu propio cuerpo se regula. Pero esas primeras semanas, ese primer mes, pueden ser complejos.