La sanción a la que se enfrenta España por los cánticos racistas en el RCDE Stadium
Desde la grada del RCDE Stadium se produjeron algunos cánticos discriminatorios contra la selección de Egipto que la RFEF se encargó de condenar rápidamente a través del seleccionador nacional y el presidente Louzán, pese a todo, la FIFA recoge el castigo del cierre parcial y una multa económica para estos casos

Varios jugadores de España antes del partido ante Egipto.Imago.
El partido amistoso entre España y Egipto disputado en el RCDE Stadium acabó con un insulso empate a cero pero lo más llamativo del encuentro fueron los lamentables cánticos racistas que se produjeron desde la grada del estadio al grito de "musulmán el que no bote es".
Tanto el seleccionador nacional Luis de la Fuente, en la rueda de prensa posterior al partido, como el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, condenaron los cánticos calificando este último los hechos como "situaciones puntuales y aisladas" aunque "no deben volver a producirse".
Pero independientemente de que se vuelva a producir otra vez o no, no es la FIFA un organismo que suela pasar por alto este tipo de situaciones y lo lógico es que algún tipo de sanción recaiga sobre la Real Federación Española de Fútbol.

Así, según recoge la normativa de la FIFA en estos casos de cánticos discriminatorios desde la grada, la RFEF se expondría a una sanción de posible cierre parcial del campo en el próximo partido que España juegue como local, así como una multa económica que mínimo 20.000 francos suizos, al cambio en euros unos 21.600.
Puede jugar en favor de España que durante el descanso se mostró en el mensaje en el videomarcador del estadio se recordó que "la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas".

El Código Disciplinario de la FIFA recoge que "se podrán imponer (…) medidas disciplinarias a la federación miembro o al club responsable, aunque la federación miembro o el club en cuestión puedan demostrar la ausencia de culpa o negligencia por su parte", si "uno o más seguidores de una selección o un club" atentan "contra la dignidad o la integridad de un país, una persona o un colectivo de personas empleando palabras o acciones despectivas, discriminatorias o vejatorias por motivos de raza, color de piel, origen étnico, nacional o social, género, discapacidad, orientación sexual, lengua, religión, posicionamiento político o de cualquier otra índole, poder adquisitivo, lugar de nacimiento o por cualquier otro estatus o razón".
En ese sentido, la FIFA cita entre las posibles medidas disciplinarias lo siguiente: "Cuando se trate de la primera infracción, la disputa de un partido con un número limitado de espectadores y una multa de al menos 20.000 CHF (francos suizos) a no ser que esto acarree consecuencias económicas desproporcionadas a dicha federación miembro o club, en cuyo caso la multa se podrá reducir a un mínimo de 1000 CHF, de manera excepcional".
En caso de reincidencia, el castigo sí sería mayor
La sanción se agrava si se trata de "personas reincidentes o de incidentes repetidos, o si las circunstancias del caso lo requieren", cuando se tomarán medidas disciplinarias como "la implementación de un plan de prevención, una multa, la deducción de puntos, la disputa de uno o más partidos a puerta cerrada, la prohibición de jugar en un estadio determinado, una derrota por retirada o renuncia, la exclusión de una competición o el descenso de categoría", detalla la FIFA.
"El órgano judicial competente puede divergir de las sanciones mínimas descritas anteriormente si la federación y/o club afectado se compromete a trabajar, junto con la FIFA, en un plan exhaustivo que garantice que actuará en casos de discriminación y evitará la reincidencia", expone el organismo.
"El plan deberá ser aprobado por la FIFA y deberá incluir, al menos, los siguientes tres ámbitos: a) Actividades educativas (incluida una campaña de comunicación destinada a la afición y el público en general). Se revisará con frecuencia la eficacia de la campaña. b) Seguridad del estadio y medidas de diálogo (incluidos un protocolo para identificar a los infractores y tratar con ellos mediante sanciones en materia de fútbol, otro protocolo para determinar cuándo derivar el caso a las autoridades judiciales, y un diálogo con la afición e influencers para lograr el cambio). c) Alianzas (se incluye trabajar con la afición, ONG, expertos y grupos de interés para asesorar y respaldar el plan de acción y garantizar una implementación eficaz y continua)”, añade.