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El descubrimiento casual que cambió la vida de Miguel Sierra y lo llevó al Sevilla: "Vi a un jugador de calle y le dije claro que su sitio estaba en Primera"

Francisco Javier Vidales, al que todavía le llama 'profe', propició el salto profesional de Miguel Sierra y revela a ESTADIO Deportivo cómo lo descubrió cuando era suplente en el juvenil del Granada para reclutarlo en el Avilés, una conversación que marcó su carrera y cómo se gestó su llegada al Sevilla: "Todo el mundo fue a verlo"

El descubrimiento casual que cambió la vida de Miguel Sierra y lo llevó al Sevilla: "Vi a un jugador de calle y le dije claro que su sitio estaba en Primera"

Miguel Sierra celebra su gol contra el Deportivo..SFC

Álvaro PalomoÁlvaro Palomo 7 min lecturaSin comentarios

Miguel Sierra todavía le llama 'profe' y tras marcar el tanto de la victoria contra el Deportivo hablaron por mensaje y rememoraron una frase muy relacionada con su poderosa irrupción en la elite: "Le recordé que cuando estaba el Avilés le dije, "Miguel, tú no eres para este fútbol (segunda RFEF) y si te quedas te conveetirás en un jugador normal. Tienes que salir de aquí porque el fútbol que te espera es de Primera".

Porque el brillo del granadino en Nervión a día de hoy no se entiende sin la intervención de Francisco Javier Vidales, un 'viejo rockero' del fútbol español, responsable de la cantera en clubes como Atlético de Madrid o 'Mareo', y ojeador con una suma experiencia, que descubrió al extremo sevillista casi de casualidad para brindarle su primera experiencia como senior en el Real Avilés, desde donde recaló en el Ramón Sánchez-Pizjuán.

El día que Vidales descubrió a Miguel Sierra

"Cuando no trabajo me gusta ver fútbol y ese día iba a ver el Sevilla C, de donde me he llevado a varios jugadores a otros equipos, pero como era por la tarde decidí ir al Granada a ver al División de Honor, para ver sobre todo a Samu Omorodion. Cuando ya me iba a ir para llegar a tiempo a la ciudad deportiva sevillista, entró en el campo un chico espigado que yo no conocía y hace una de esas jugadas propias de él, de limpiarse jugadores con una facilidad tremenda. Era delgado, pero muy potente, y era suplente en aquel equipo. Me quedé por él 15 minutos más y apunté su nombre en mi libretica", revela en ESTADIO Deportivo Vidales desde Venezuela, donde se desempeña actualmente como director de metodología del Deportivo La Guaira.

Poco después recibió la llamada presidente del Avilés Industrial para ejercer de director deportivo y pronto puso el nombre de Miguel Sierra sobre la mesa. "Llamé a una analista del Granada que conocía y le pregunté por Miguel Sierra y la razón por la que no jugaba titular en el juvenil y quedaba libre, y la respuesta me sorprendió. Me explicaron que lo subían a entrenar al primer equipo en bastante ocasiones porque tenía mucho nivel y no rompía la dinámica de los entrenamientos. El entrenador pedía que le mandaran a Miguel, pero después el del juvenil no lo ponía titular", explica a ED Vidales, en la imagen superior posa junto a Sierra en su presentación y que convenció al mandatario avilesino para contratarlo.

Conversación clave para su carrera: "Me dijo que no se iba"

"Curisamente, me mandaron una lista con 20 jugadores como posibles incorporaciones y estaba Miguel. Tras hablar con al Granada, logré convencer al presidente del Avilés, al principio reticente porque no era titular, y se convirtió en mi primer fichaje", señala Vidales, que recuerda que los comienzos de Sierra en Asturias no resultaron sencillos.

"En la primera vuelta, el entrenador que teníamos apenas contaba con él porque lo veía débil, delgadito y no sé que más, pero cada vez que lo ponía todo el mundo preguntaba por él", lamenta Vidales, que, en ese momento, mantuvo una conversación crucial con Miguel sobre la posibilidad de salir en enero. La respuesta del extremo confirmó lo que presentía y vislumbraba en aquella joven promesa.

De suplente a reunir en el palco del Avilés a clubes de Primera para verle

"Empezó a salir en prensa que si lo quería un equipo u otro, pero el chiquillo, a pesar de tener 19 años, de estar muy lejos de casa y de pasar los partidos sin jugar, me lo dejó claro: 'Profe, yo no me voy, yo tengo que ser titular aquí'. Él podía haber tirado por otro camino y fue un momento para mí muy importante en su carrera. Pensé, 'este muchacho es de los que cuando estás echando un pulso y el brazo tiembla, él soporta ese momento'", apunta.

No en vano, se quedó y su situación experimentó un cambio. "Se cesó al técnico y llegó otro que le dio su sitio para que brillara al más alto nivel. Entonces fue cuando aproveché mis contactos para que los clubes fueran a verlo. Por el palco pasaron casi todas las direcciones deportivas de Primera, incluido Ernesto Bello, por entonces responsable en el Real Madrid, y también vino el Sevilla. Yo sabía lo que necesitaba, y no era ir a Segunda división ni a otra categoría, sino entrar en una cantera potente para dar el salto al primer equipo. Lo quisieron varios clubes y se lo llevó el Sevilla, que algo pagó".

Lo que vio en Miguel Sierra la primera vez y a lo que puede llegar: "Cuando gane galones"

Experto en fútbol base, vio algo especial en él desde primera hora. "Yo vi un jugador de la calle, que cuando intentaba un dribbling, no dudaba. Te puedo pasar vídeos que tengo todavía de aquella época. Era increíble. En un partido contra el Real Madrid juvenil los iba dejando tirado a jugadores como muñecos", recuerda Vidal, que destaca cualidades en Miguel que todavía están por estallar.

"Miguel se puede comunicar en el juego del fútbol con cualquier jugador que sea inteligente y tiene herramientas individuales para generar situaciones de peligro, para buscar disparos, habilitar a compañeros, y eso que está empezando. En el momento que tenga ya más galones, yo no sé lo que va a salir de ahí, porque todo se emerge del duende que tiene en la cabeza", resalta en ESTADIO Deportivo Vidales, que considera crucial la confianza de García Plaza, como en el pasado tuvieron otros entrenadores con "futbolistas como Navas": "Se han dado dos cosas factores claves: Que Miguel quiere y puede y que ha encontrado un entrenador que no mira el carnet de identidad".