Obstáculo histórico para el Sevilla en la finalísima contra Osasuna en El Sadar
El Sevilla está obligado a ganar en un estadio donde los números no le sonríen ni en términos generales ni en los últimos años, con una excepción que debe servir de ejemplo

Peque es agarrado durante la última visita a Pamplona.IMAGO
El Sevilla afronta este domingo un partido dramático ante Osasuna después de haber perdido contra Oviedo y Levante y está obligado a llevarse los tres puntos o, como mínimo, a rascar un empate.
Tarea harto difícil por la naturaleza del escenario que visita, El Sadar, y lo que rezan las estadísticas acerca del rendimiento nervionense en el feudo rojillo. Y es que este estadio no es especialmente propicio para los intereses del Sevilla, que acumula más resultados negativos que positivos en sus desplazamientos a Pamplona.
Solo ha ganado en un 23% de sus visitas al feudo navarro
Así, los blanquirrojos se han medido a Osasuna como visitante en un total de 42 ocasiones con un balance de 10 triunfos, 13 empates y 19 derrotas a manos de los navarros. Esto quiere decir que el Sevilla solo se ha impuesto en el 23% de los enfrentamientos, a lo que ha contribuido la racha negativa en los últimos años.
Y es que el Sevilla encadena cuatro visitas a El Sadar en las que no ha regresado a casa con los tres puntos, con un saldo de dos empates y dos derrotas, y el dato alarmante de que únicamente ha anotado una diana, en la campaña 22/23.
De ese modo, la temporada pasada cayó por 1-0 y en la mencionada 22/23 sufrió la misma suerte con un 2-1 en contra con tanto de Rafa Mir. En los otros dos choques registró sendos empates a cero, en la 21/22 y en la 23/24.
La última victoria sevillista, hace cinco años, en la mejor racha en El Sadar
Para encontrar la última victoria de los nervionenses hay que remontarse cinco años atrás, cuando en la 20/21, el Sevilla asaltó el campo de Osasuna con un 0-2 merced a los tantos de Diego Carlos y Luuk de Jong, claro que por entonces el Sevilla marchaba tercero en la tabla en el mes de febrero.
Este triunfo era el último de una buena racha de los hispalenses en Pamplona, pues en cinco temporadas logró tres victorias y dos empates, sin duda el mejor momento del Sevilla en tierras navarras, desde la campaña 13/14 hasta la 21/22. Este es el espejo donde mirarse para los de García Plaza una vez que pasaron aquellos tiempos en los que los partidos entre Osasuna y Sevilla eran verdaderas batallas campales, con continuas tánganas y polémicas.
Osasuna se crece en su estadio, con solo dos derrotas
Ahora, a este Sevilla muy distinto al de la dinámica ganadora antes mencionada no le vale otra cosa que mejorar sus estadísticas en una visita muy complicada. Y es que Osasuna se ha crecido en su terreno de juego, donde ha firmado este curso ocho victorias y cinco empates y solo ha perdido dos partidos.