Sergio Ramos y la 'Ley anti Piqué' en la posible compra del Sevilla

El camero es la cabeza visible de una potente oferta suya junto a un grupo inversor parar adquirir el club de Nervión

José Antonio RiveroJosé Antonio Rivero 3 min lecturaSin comentarios

El año 2026 ha empezado fuerte para el Sevilla FC. El equipo sigue dejando mucho que desear en cuanto a fútbol, pero fuera de los terrenos de juego, en los despachos, la intención de Sergio Ramos de hacer una oferta para comprar el club ha generado una oleada de reacciones al respecto.

El camero va muy en serio y su intención es liderar la oferta de un grupo inversor estadounidense. Una oferta de alrededor de 400 millones de euros por la práctica totalidad de acciones del conjunto nervionense. Eso sí, oferta que está supeditada a la realización de una auditoría externa para valorar la deuda real que posee el club, la cual estaría cercana a los 200 millones de euros si se cuenta el préstamo con CVC que se firmó después de la pandemia de la COVID-19 a través de LaLiga.

Poniendo esa oferta en contexto, cabe recordar que Ramos dejó de ser jugador de Rayados de Monterrey hace unas semanas, ya que su intención es volver a jugar en el fútbol de élite, algo que no es la Liga MX de México, porque en su cabeza existe la idea de que todavía tiene opciones de poder ser llamado por Luis de la Fuente para disputar con España el próximo Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.

Son varios los equipos que aceptarían con ojos cerrados el fichaje de Sergio Ramos, aunque en este 2026 vaya a cumplir 40 años, pero su participación en la hipotética compra del Sevilla FC supondría que el camero no podría jugar en ningún club de Primera ni Segunda división en España. Esto es debido a la denominada 'Ley Anti Piqué', la cual se recoge en la Ley del Deporte del Consejo Superior de Deportes (CSD) y los estatutos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

Fue en 2025 cuando se modificó la legislación debido a lo sucedido con Gerard Piqué y la Supercopa de España en Arabia Saudí.

El entonces jugador del FC Barcelona intervino como mediador, por medio de su empresa Kosmos, en las negociaciones entre la RFEF y el gobierno saudí para llevar la disputa del torneo al país árabe. Para que un caso así no vuelva a pasar, el Gobierno introdujo una cláusula en la Ley del deporte en la que prohíbe a los deportistas en activo tener relaciones comerciales en competiciones en las que participen. Evitando así cualquier conflicto de interés y el correcto desarrollo de dicha competición.

Por este motivo, si Ramos acaba formando parte de la propiedad del Sevilla FC, el exfutbolista del Real Madrid no podría jugar en ningún club profesional en España, teniendo que buscar su futuro lejos de su país.