Incendio en el Valencia: las risas y las disculpas de Hugo Duro, los insultos y la decisión de Peter Lim sobre la destitución de Corberán
La derrota ante el Sevilla FC, que mantiene al conjunto che como colista de LaLiga, ha provocado un gran enfado entre la afición, al tiempo que el crédito del entrenador parece agotado y su cese no es descartado por el empresario singapurense

Carlos Corberán, entrenador del Valencia. IMAGO
El Valencia sumó una nueva derrota ante el Sevilla FC en el Sánchez-Pizjuán, la cuarta en cinco jornadas de LaLiga, y sigue cerrando la clasificación. pero peor si cabe que el resultado fue la pobre imagen ofrecida por el equipo de Carlos Corberán, que ya se encuentra entre la espada y la pared. El cuadro che se mostró incapaz de hacerle daño a un teórico rival directo en la lucha por la permanencia (solo el disparo de Otorbi al palo) y mostró su incapacidad para reaccionar ante el solitario gol de Juan Iglesias en el tramo final del choque.
Insultos de la afición en el regreso a Paterna
Los ánimos están bastante caldeados en la capital del Turia y reflejo de ello fue la bronca que la expedición che se llevó de madrugada al regresar a Paterna, donde le esperaban unos 200 aficionados. Lindezas como "¡perros!", "¡jugadores mercenarios!" o "¡Jugadores hijos de....!" fueron algunos de los insultos dedicados a los futbolistas. Aunque el principal señalado fue el técnico, que pudo escuchar alto y claro los gritos de "¡Corberán dimisión!".
Incluso tuvo que intervenir la Policía para formar un cordón de seguridad y que el rapapolvo no diera paso a incidentes más desagradables aún, pudiendo los profesionales valencianistas abandonar las instalaciones en sus coches particulares. Eso sí, entre la bronca del personal, harto de la situación de un club que hace tiempo que dejó de estar entre los grandes para habitar en la zona baja de la tabla, muy lejos de lo que le corresponde por historia y masa social.
Peter Lim tiene la última palabra: no descarta destituir a Corberán
Tal es el desconcierto que el Valencia ya se plantea la destitución del técnico, siempre el eslabón más débil cuando vienen mal dadas. Según informa Superdeporte, Corberán ha perdido su condición de intocable y es Peter Lim, lógicamente, quien tiene la última palabra, valorando seriamente su cese. Todo ello, después de que Ron Gourlay, cuyo desempeño en el mercado también está puesto en entredicho, defendiese hace solo una semana la renovación del entrenador de Cheste a comienzos de verano.
Las risas de Hugo Duro y Dani Raba caldean aún más el ambiente
En medio de este guirigay, no ayudan desde luego imágenes como las de Hugo Duro y Dani Raba en el Sánchez-Pizjuán. Las cámaras de DAZN captó cómo ambos bromeaban y se reían en el banquillo al reanudarse el juego tras la pausa de hidratación. Una imagen que en otras circunstancias no tendría mayor relevancia, pero que pronto se viralizó y fue motivo de enfado y queja por parte de los seguidores valencianistas, que les recriminaron su falta de concentración en un momento tan delicado para la entidad.
"Asumo mi error y pido perdón"
Por ello, el delantero ha salido al paso de las críticas recibidas y ha asumido su error, pidiendo públicamente disculpas a través de sus redes sociales. “Lamento mucho que alguien pudiera pensar que me reía de nuestra difícil situación. De ninguna manera fue eso. Asumo mi error y pido perdón. Mi compromiso con el Valencia CF es, ha sido y será siempre máximo”, señaló Hugo Duro, que ha perdido protagonismo en el equipo pero sigue siendo uno de los jugadores con más peso en el vestuario y entre la afición.
Este sábado, Corberán ha dirigido la sesión de regeneración ante la atenta mirada de Gourlay. Pero la incertidumbre es total. Jugadores como Maffeo han defendido públicamente al técnico, que se ve "con fuerzas" para seguir al frente del equipo, mientras que otros como Pepelu admiten abiertamente que "la gente se ha cansado de explicaciones". Todos apelas al trabajo como única receta. Y el próximo martes, nuevo partido en Vitoria ante un Deportivo Alavés al alza. Si no es destituido antes, una 'final' con todas las letras para Corberán.