El penúltimo gran reto del Villarreal: cuatro goles para hacer historia
El equipo de Marcelino García Toral encara la última jornada de Liga con un desafío histórico entre dientes que se suma a la ilusión por certificar el curso con el tercer puesto: cinco tantos ante el Atlético construirían un nuevo techo goleador en LaLiga

El Villarreal necesita cuatro goles para igualar su mejor marca histórica en LaLiga.Imago
El Villarreal afronta la última jornada de LaLiga con mucho más en juego que cerrar el campeonato en la tercera plaza. Con la clasificación para la próxima Champions League asegurada, el conjunto de Marcelino todavía mantiene vivo un objetivo que convertiría esta temporada en una de las más productivas de toda su historia: superar su récord goleador en Primera División.
El equipo amarillo suma actualmente 67 tantos y se mantiene a solo cuatro goles de igualar la mejor cifra realizadora jamás alcanzada por el club en una temporada liguera, un registro que se estableció el pasado curso, cuando el Villarreal cerró el campeonato con 71 dianas.
Ahora, con un último y único partido por disputar, el reto es plausible. Marcar cuatro tantos al Atlético de Madrid para igualar el récord y cinco para dejar atrás definitivamente aquella marca y firmar la temporada más goleadora de la historia del 'Submarino'.
El Villarreal de Marcelino no deja de mirar a portería
Más allá de los números, una de las grandes señas de identidad del Villarreal esta temporada ha sido su capacidad ofensiva. El equipo castellonense ha mantenido durante todo el curso una media cercana a los dos goles por partido (1,81 goles por encuentro) y se ha consolidado como uno de los ataques más fiables y productivos de LaLiga.
De hecho, únicamente Real Madrid y Barcelona presentan mejores registros anotadores en el campeonato nacional. El dato sitúa al conjunto amarillo entre las grandes potencias ofensivas del fútbol español y también entre los equipos más goleadores de las cinco grandes ligas europeas.
La realidad es que este Villarreal ha sabido competir desde el área. Lo ha hecho además sin depender exclusivamente de una única figura ofensiva, algo que añade todavía más valor a sus números.
Un ataque coral pese a las ausencias
El mérito del Villarreal cobra todavía más importancia si se tiene en cuenta el contexto en el que ha construido estos registros. El equipo ha tenido que convivir durante la temporada con la ausencia o salida de futbolistas importantes en ataque como Álex Baena o Thierno Barry.
Sin embargo, lejos de resentirse, el cuadro amarillo ha encontrado soluciones desde lo colectivo. Aunque ha dejado escapar varios récords en las últimas dos jornadas, Marcelino ha conseguido repartir el peso ofensivo y hacer que diferentes perfiles asumieran protagonismo de cara a portería.
En ese reparto destacan nombres como Georges Mikautadze, que ya suma 12 goles, Alberto Moleiro con diez o Gerard Moreno, también con una decena. Entre los tres han liderado buena parte del caudal ofensivo del equipo, aunque el Villarreal ha demostrado durante toda la temporada que cualquiera puede aparecer desde segunda línea para marcar diferencias. Nicolas Pépé (ocho goles) o Tajon Buchanan (siete) son buena prueba de ello.

Ese carácter coral es precisamente uno de los factores que explican por qué el equipo sigue teniendo el récord al alcance.
Superar al Villarreal de Pellegrini
Los números actuales ya colocan al Villarreal de Marcelino por encima de algunos de los equipos más recordados de la historia reciente del club.
El histórico Villarreal de Manuel Pellegrini que terminó tercero en la temporada 2004/2005 cerró aquella campaña con 69 goles. Tres años después, en el subcampeonato liguero de la 2007/2008, el equipo amarillo alcanzó los 63 tantos.
Aquellos conjuntos quedaron grabados para siempre en la memoria de la afición por su fútbol ofensivo, por nombres como Riquelme, Forlán, Nihat, Rossi o Cazorla y por haber llevado al Villarreal a competir entre los grandes del fútbol español.
Aunque no se le tenga en la misma consideración, este equipo ya ha superado esos registros y tiene ante sí la posibilidad de convertirse estadísticamente en el más goleador de toda la historia del club.
Cuatro goles para cerrar el círculo
Con el gran objetivo de la Champions ya cumplido, el récord goleador aparece como el último gran desafío competitivo del Villarreal en este tramo final de temporada. La tercera plaza sigue siendo importante, pero dentro del vestuario también existe la sensación de estar ante una oportunidad única para dejar una huella definitiva en la historia del club. Cuatro goles separan al Villarreal de igualar su mejor marca ofensiva. Cinco le permitirían establecer un nuevo techo histórico.
Y después de una temporada en la que el equipo ha hecho del gol su principal argumento, nadie descarta que el Villarreal pueda cerrar el curso firmando el último gran récord de la colección de Marcelino.