El conflicto en Oriente Medio altera el GP de Australia
El conflicto en Oriente Medio ya tiene consecuencias en la Fórmula 1. La FIA ha decidido suspender los dos primeros periodos de toque de queda previstos antes del Gran Premio de Australia debido a los problemas logísticos en el transporte de personal y material hacia Melbourne
La logística de la Fórmula 1 se ha visto sacudida por el conflicto en Oriente Medio, obligando a la FIA a tomar medidas excepcionales para el GP de Australia. En un movimiento poco habitual, se han suspendido los dos primeros 'toques de queda' del fin de semana. Esta restricción, diseñada originalmente para garantizar el descanso de los mecánicos y frenar el desarrollo nocturno en los coches, se ha flexibilizado para que los equipos puedan recuperar el tiempo perdido por los retrasos en el transporte.
La F1 toma medidas desesperadas ante los retrasos
Esta decisión de la FIA no ha sido unilateral, surge de un consenso con las escuderías tras analizar el complejo panorama internacional de 2026. La escalada del conflicto en Oriente Medio, marcada por las ofensivas militares de Estados Unidos e Israel y las represarias de Irán, ha alterado drásticamente las rutas comerciales. Ante este caos, la prioridad ha sido mitigar el impacto negativo en el bienestar del personal y asegurar que los componentes críticos lleguen a tiempo al circuito.

Ante la situación en Albert Park, Rui Marques, el director de la carrera, ha formalizado la medida mediante una nota oficial remitida a todos los equipos: ''Les informamos que, tras consultar con los comisarios de la prueba, debido a un caso de fuerza mayor y, más concretamente, a las perturbaciones actuales en el transporte y el flete que se han producido durante la preparación del Gran Premio de Australia, las disposiciones del artículo B9.5.1a, es decir, el 'Periodo de restricción 1', y del artículo B9.5.1b, es decir, el 'Periodo de restricción 2', no se aplicarán a esta prueba''. Este documento sirve como respaldo legal para que las escuderías ajusten sus horarios de trabajo sin miedo a sanciones administrativas durante los primeros días de actividad.
¿Cómo funciona el 'toque de queda'?
En términos prácticos, la medida afecta a dos bloques críticos de descanso obligatorios. El primer periodo abarca 13 horas, iniciando habitualmente 42 horas antes de los libres (FP1), mientras que el segundo se extiende por 14 horas justo antes de la actividad en pista. Al liberar estas restricciones durante las noches del miércoles y el jueves, la FIA permite que el personal de los equipos trabajen a contrarreloj para poner a punto los boxes y los monoplazas tras los retrasos logísticos.

Estas restricciones afectan específicamente al personal operativo (60 empleados) y al personal de entrenamiento (16 especialistas), quienes son los encargados directos del mantenimiento de los monoplazas. mientras tanto, pilotos y equipos de marketing gozan de libre acceso al paddock. En esta ocasión, Ferrari y Racing Bulls han sido los más perjudicados, viéndose obligados a desviar su logística desde Italia hacia Reino Unido para poder volar hacia Australia.