Marc Márquez se carga a Aprilia en Brno y le echa un capote a Jorge Martín
El de Cervera ha comenzado con buenas sensaciones en tierras checas. Tanto que se ha sincerado sobre Ducati y su principal competidor por el Mundial

El piloto catalán se ve con opciones de remontada todavía.IMAGO
Más alto quizás, pero más claro no lo ha podido decir Marc Márquez. Tras la primera jornada en el Gran Premio de la República Checa, donde consiguió clasificarse directamente para la Q2 gracias a su quinto puesto en la práctica oficial, el catalán ha sido sincero con el panorama actual que ve en el Mundial.
Otros en su lugar hubiesen soltado la patata caliente, pero el nueve veces campeón del mundo ha decidido cogerla con más fuerza. Está todavía a años luz en la tabla tanto de Jorge Martín como de Marco Bezzecchi, líder del mundial, pero el de Cervera cree que, a día de hoy, tiene el mejor arma para conseguir la remontada.
Tras su primer doblete de esta temporada, el conseguido hace dos semanas en Hungría, el leridano sueña con el comienzo de una escalada que ve posible siempre y cuando él pueda ofrecer su mejor versión. O dicho de otra forma, si su hombro derecho se lo permite y no se cae es posible.
Ayer se fue al suelo hasta por dos veces, pero consiguió ser quinto a solo dos décimas de Ai Ogura, el más rápido de todos. Y tras la última prueba, Marc Márquez fue rotundo y se cargó de un plumazo a los ingenieros de Aprilia: "La Aprilia no está por encima; lo están sus pilotos. Es allí dónde tenemos que seguir trabajando, porque la Ducati está para ganar".
Más presión para él y Bagnaia y un capotazo para Jorge Martín, muy cuestionado tras lo ocurrido en Hungría pese a que marcha segundo en la clasificación.
"Me encontré cómodo desde la primera salida, que fue la mejor del día. El hecho de tirar a vueltas, a parciales, lo complica un poco todo. Mañana hay que trabajar en el ritmo que no tenemos. Pero veremos a ver si ya, pilotando con más intensidad, más cogido a la moto, puedo mejorar", comentó tras terminar su trabajo del viernes en pista.

Sobre sus caídas apuntó lo siguiente: "En estos momentos, se mueve un poco la moto y ya me estiro. En Ducati se preocupan por mí; son los primeros que quieren cuidarme. Hay que tener paciencia, pero cuando te bajas la visera, te calientas. A medida que te ves más cerca de los de delante, cuesta más controlarte. Aún no ha llegado el momento de soltarse".
Por último, hizo referencia al regreso de su hermano Álex, quien recibió el visto bueno para volver a competir tras su escalofriante caída en Montmeló: "Me ha sorprendido mucho, Lo vi entrenando la semana pasada y no daba un duro por él. Tiene el alta médica, pero muscularmente es duro. Para lograr los tiempos que él ha logrado con una MotoGP, se tiene que empujar mucho".
Álex Márquez reaparece pero acaba KO
El menor de los hermanos Márquez también ha demostrado que está hecho de otra pasta. Porque, tan solo un mes después de su aparatosa y lesiva caída en Barcelona, ya está compitiendo otra vez. Terminó exhausto el viernes, tal y como reconoció el piloto de Gresini.
"Mañana voy a seguir adelante. Estar encima de una MotoGP es el mejor entrenamiento desde el punto de vista muscular. Es verdad que estoy KO, pero ahora tendremos trabajo en el fisio. Es verdad que no puedo ir todas las vueltas al 100 por 100, tengo que ir gestionando bastante, pero estamos encima de la moto. Y mucho más cerca de lo que esperaba, porque esperaba estar a segundo y medio o dos. Pero al final me he encontrado bien", manifestó el catalán.
Pese a ello, Álex se marchó contento de su primera jornada en Brno: "No puedo forzar mucho la moto, pero los tiempos no han salido mal. Y hay que seguir en esta dinámica. Vuelta a vuelta, cómo me encuentre. Si me encuentro bien, a dar gas. Si me encuentro mal, a guardar. Y ya está. Y a escuchar al cuerpo. Si hay un momento en que veo que no tiene sentido seguir, y pongo en peligro mi integridad y la de los demás, diré basta. Pero por el momento me siento bien encima de la moto".