Mikel Alonso (17/05/1980) se despidió el pasado mes de diciembre sobre el césped y rodeado de amigos, tras anunciar en abril su adiós al fútbol profesional, después de haber jugado en Real Sociedad, CD Numancia, Bolton, CD Tenerife, Charlton y Real Unión.
El tolosarra ha repasado su carrera para ESTADIO Deportivo:
- Hace unos días fue su despedida ante su gente en un partido lleno de emociones. ¿Cómo recuerda ese momento? - Un día muy especial. Allí estuvieron muchos jugadores con los que he recorrido este largo camino, desde los 10 años en infantiles, pasando por equipos profesionales como Real Sociedad y Bolton, hasta amigos del colegio. Todos participaron en el partido. Se celebró en Berazubi, el estadio de Tolosa, que fue el pueblo donde nací. Fue un cierre a mi carrera maravilloso.
- Ha sido jugador durante 20 años: ¿qué es lo que más destacaría de su carrera deportiva y cuál ha sido el punto opuesto? - Siempre se suelen destacar los resultados: en ese sentido, he sido parte de tres ascensos. En sentido opuesto, he vivido tres descensos, así que la cosa está equilibrada. Más allá de eso, sin embargo, me quedo con el aprendizaje, los compañeros, las vivencias, la sensación de jugar a fútbol en un estadio lleno, aprender a competir, cuando luchas, te esfuerzas y recoges un premio. A veces puedes ser una pequeña victoria, tres puntos, otras veces es simplemente un buen pase, una buena combinación. Pero por encima de todo, me quedaría con el placer de formar parte de equipos, tener esa sensación de que todos remamos en busca de un objetivo común dentro de un terreno de juego, es lo máximo, y he tenido la fortuna de saborearlo.
- ¿Que le debe a la Real Sociedad y al Antiguoko, su equipo de la infancia? - En el Antiguoko aprendí la técnica. Comencé a jugar a fútbol 11, a competir a categorías inferiores. Tuve a compañeros maravillosos que dieron sentido al juego y de los que aprendí mucho y que siguen siendo amigos... allí me hice futbolista. La Real Sociedad lo es todo, porque me dio la oportunidad de ser profesional y cumplir mi primer sueño, que era jugar en Anoeta a rebosar. Ellos creyeron en mí y eso queda para siempre.
- Usted se encuentra en una saga futbolística de altos niveles (su padre bicampeón con la Real y su hermano, ganador de un Mundial) ¿Qué se siente al estar en una familia de campeones? - Orgullo. El gen del fútbol está incrustado en la familia. Primero fue mi padre. Saber que había sido campeón de Liga con la Real Sociedad era algo increíble que mi hermano y yo estuvimos a punto de repetir con la Real Sociedad. Ver a mi hermano ganarlo todo más adelante, después de haber compartido toda mi vida con él, ha sido motivo también de una profunda satisfacción. Es cierto que en algún momento el no alcanzar logros semejantes a ellos deportivamente minó mi confianza, pero con el tiempo aprendí a valorarme también a mi mismo y todo lo que estaba obteniendo, mi propio camino, que era largo y provechoso.
Fue una despedida de ensueño. Gracias a la @RealSociedad@Antiguoko Tolosa CF, y todas las personas que formaron parte de la fiesta: jugadores, amigos, aficionados, familia....Las emociones están aún a flor de piel. https://t.co/gcAsaW0uqW
- Imagino que en muchas ocasiones han comparado a su hermano y a usted en el terreno de juego. ¿Alguna vez ha sentido esa diferenciación futbolística de ambos como algo negativo? - Sí. En algún momento me han pesado las comparaciones, sobre todo cuando las realizaba yo mismo. Con el tiempo he aprendido a ver el lado positivo, más que el negativo de este tipo de comparaciones.
- En su despedida, muchos jugadores conocidos han querido estar a su lado, ¿Posiblemente ese sea uno de los motivos por lo que ha amado el fútbol? - Absolutamente, los compañeros y las relaciones son lo que queda. Y las buenas relaciones hacen los buenos equipos. Ver a tantos compañeros en mi despedida me ha emocionado mucho.
- ¿Qué recuerdos tiene de la Premier League? - La Premier ofrece un ambiente espectacular: los estadios llenos, la intensidad... Se nota que allí nació el fútbol por cómo lo vive la gente. Hay una pasión muy especial que se transmite al terreno de juego. Por otro lado, a nivel de organización son muy buenos, es una liga muy profesional.
- ¿Cuál fue la diferencia más notable entre el juego que se hacía en Inglaterra con el de España? - Allí el fútbol es más físico, más directo. Los jugadores son más potentes físicamente. Con el tiempo, sin embargo, Inglaterra está evolucionando. Vemos una evolución en su selección y en sus equipos, que poco a poco transitan hacia otro tipo de fútbol más asociativo. Creo que en Inglaterra se han ido dando cuenta de que el fútbol estaba evolucionando rápidamente y que debían adaptarse. Los cambios observados los últimos años lo hacen interesante.
- Posiblemente, para la afición del Numancia eres uno de sus muchos héroes, al ser quien marcó el gol del ascenso en 2004. ¿Qué recuerdos tiene? - Mágico. El gol de un ascenso es algo que no se olvida, las posteriores celebraciones.. Era la guinda a un largo proceso y trabajo de un grupo que había hecho equipo. Siempre me he sentido muy unido a Soria sentimentalmente y a aquellos seis meses antes de regresar a la Real Sociedad.
- ¿Le veremos dentro de poco entrenando a algún equipo, como por ejemplo la Real Sociedad? - Bueno, ahora mismo estoy en etapa de formación. En este momento me centro más en aprender que en otra cosa. Pero ojalá que sí, que pueda estar en un banquillo importante dentro de no mucho tiempo.
- ¿Qué opina de la situación en la que se encuentra ahora mismo el Athletic en LaLiga? - El comienzo no ha sido bueno. Se apostó por Berizzo, que tiene una idea muy definida de juego, y las cosas no funcionaron como se pensaba. Te quedas abajo, comienzan las urgencias y comienza a ser más difícil trabajar, entran las prisas y los agobios. Ahora está Garitano, que está intentado recuperar muchas de las señas de identidad del Athletic de los últimos tiempos, pero lo que se necesitan por encima de todo son puntos.
- ¿Cómo ve que los jugadores ahora se preparen menos para un vida posterior al fútbol? - El fútbol se puede acabar en cualquier momento. Siempre lo digo, pero cada partido puede ser el último. Más allá de que además, la carrera del futbolista es corta. ¿Qué haré luego con 35 años, si tengo la suerte de ser profesional tanto tiempo?¿Si sólo entreno dos horas al día, porque no quiero aprovechar el resto de horas para formarme? Ser profesional del fútbol es muy bonito, pero como todas las profesiones hoy en día es algo efímero, y hay que tener un plan B, incluso un plan C. Aunque estudies una carrera, además, nadie te asegura nada. Supongo que, en el fondo, es una cuestión de inquietud.