Carolina Marín confiesa lo único que cambiaría de su vida y se aparta, por ahora, de la política
Ahora se encuentra en su Huelva natal con motivo de los Campeonatos de Europa de Bádminton, donde recibirá un homenaje el próximo domingo

Carolina Marín no para de conceder entrevistas estos días con motivo de su retirada.IMAGO
Si alguien pensaba que por colgar su raqueta de bádminton definitivamente se iba a quedar sentada en el sofá de su casa, se equivocaba. Porque Carolina Marín no para y su agenda está más repleta que nunca. Y así quiere que siga muchos años más. Ahora se encuentra en su Huelva natal con motivo de los Campeonatos de Europa de Bádminton. Ya ha estado impartiendo un cursillo para los más pequeños y se ha sometido a las preguntas de estos. Y entre sus objetivos más a corto plazo les ha confesado que se encuentran el de ser madre y el de aprender a hacer surf.
Asimismo, la onubense no para de conceder entrevistas con motivo del anuncio de su retirada y uno de los medios que ha tenido dicha oportunidad ha sido la agencia EFE, donde la campeona olímpica ha admitido que ahora mismo está un poco expectante por encontrar una nueva pasión en su vida para dedicarse plenamente a ello.
No descarta un nuevo deporte ni la política
Y es que, cuando uno vive por y para un trabajo tan sacrificado como puede ser cualquier deporte a nivel profesional y decide parar para siempre, la sensación de vacío interior al levantarse debe ser muy vertiginosa. Y para intentar que desaparezca pronto la misma, Carolina ha afirmado en dicho medio que le "gustaría encontrar algo" que le "llegue a motivar tanto como lo ha hecho el bádminton todos estos años” y que lo que más va a echar de menos de su carrera deportiva es competir, por lo que le gustaría "encontrar una sensación parecida".

Por el momento no descarta nada y está “abierta a muchas cosas”, sin descartar estar en alguna posición relacionada con el deporte, pero aclaró que “ahora mismo el tema político" prefiere "apartarlo a un lado”.
No obstante, subrayó que en lo que quiere enfocarse ahora es en “disfrutar del presente”, porque ha vivido “muchos años con muchísima intensidad" y no ha "podido casi parar ni disfrutar de la familia ni de la gente”. Mirando hacia atrás, la también triple campeona del mundo y heptacampeona de Europa aseguró que no cambiaría nada de su vida, "ni siquiera las lesiones" porque forman parte de "un camino", y que es lo que es "también gracias a haber podido superar cada una de las piedras, más grandes o pequeñas", que ha "tenido por delante".
Lo único que cambiaría Carolina Marín en su vida
Carolina Marín reconoció que lo "único" que variaría de lo vivido es "el poder tener hoy presente" a su padre -fallecido en 2020- y, respecto a si está de acuerdo con la consideración de la mejor jugadora de bádminton de la historia, comentó que "eso son palabras mayores" y que, aunque no sabe si es la mejor, lo que tiene claro es que lo ha dado "todo por y para este deporte" y que el deporte también le ha dado "todo".
"Me he exprimido al máximo y, de hecho, todo mi equipo me ha llevado más allá de lo que yo creía que era mi propio límite", dijo, por lo que valora "el tener todas las experiencias" que ha tenido durante todos estos años.

La onubense, de 32 años, consideró que su carrera va a ser “irrepetible” porque ha sido “la primera persona que ha puesto en boca de todos los españoles lo que es el bádminton” y explicó que, al igual que deportistas como Rafa Nadal o Pau Gasol han marcado “su propio camino” y han hecho lo que han hecho, “nadie va a ser eso, porque ellos son sólo ellos”.
Por ello, aseveró que no quiere que "otra chica u otro chico sean Carolina Marín, porque ya es comparar a otra persona y es injusto e innecesario”, sino que “cada uno tiene que crear su propio camino y los entrenadores deben inculcar eso precisamente”.
La lesión de los Juegos de París 2024
Sobre su lema vital ‘Puedo porque pienso que puedo’, Carolina Marín explicó que lo hizo suyo tras una conversación con su psicólogo y que cuando más lo empleó y se lo repitió, fue en los Juegos de Río, “en cada uno de los partidos, pero principalmente en la final”.
En cuanto a los Juegos de París 2024, donde disputó su último partido cuando estaba cerca de alcanzar la final, reflexionó que “a raíz de la desgracia" de su "lesión de la rodilla, ha sido cuando la gente ha empatizado y ha valorado mucho más las dos lesiones" que ha "tenido que superar: todo el trabajo y esfuerzo que ello conlleva”.
Por último y en cuanto al homenaje que recibirá en el pabellón que lleva su nombre este domingo, el día de las finales de estos campeonatos, admitió que aún no lo ha "visualizado" ni quiere hacerlo y ha pedido que sea una sorpresa: “Quiero vivir ese día y estar con toda mi gente y sentir el cariño y el apoyo de todo el mundo”. Intentará controlar sus emociones, aunque no promete que no se le caerá ninguna lágrima: “Cuando esté un poco más tranquila y relajada en mi casa, seguramente se me caerá alguna que otra lágrima, pero al fin y al cabo son veinticuatro años de mi vida”.