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ENTREVISTA ED (Segunda parte)

Wöber: "Me gusta salir jugando la pelota, no pegar un balonazo"

Wöber: "Me gusta salir jugando la pelota, no pegar un balonazo"
Wöber posa en la ciudad deportiva durante la entrevista a ESTADIO Deportivo. - Enrique García
Enrique GarcíaEnrique García6 min lectura
Además de repasar sus primeros meses como jugador del Sevilla y cómo ha vivido la aventura europea de sus excompañeros del Ajax, Max Wöber también tuvo tiempo en su entrevista a ESTADIO Deportivo de analizar la temporada del Sevilla y el futuro que le espera en Nervión.


- ¿Cómo califica que el Sevilla no acabara en Champions?
- Cuando llegué, el Sevilla era segundo, con mucha ventaja. Luego, miras los partidos que hemos jugado y cómo los hemos jugado; no es lo que esperas del Sevilla. Entiendo la decepción de la afición. Hemos acabado sextos y vamos a jugar en Europa. No diría que es un fracaso, pero sí entiendo que, después de ver la primera mitad de la temporada, los aficionados puedan verlo como un fracaso. Es fútbol. A veces, las cosas no salen.

- ¿Qué pasaba cuando jugaban fuera?
- No sé cuál era el problema. La verdad es que no cambiábamos nada cuando jugábamos fuera. No es que nos dijeran que fuésemos más defensivos. La preparación era exáctamente igual que cuando jugábamos en casa. Pudo pasar que, cuando empezamos esta racha y llevábamos cuatro o cinco partidos en los que no ganábamos por una cosa o por otra, al montarnos en el avión pensáramos 'y ahora otro partido fuera'. Y, cuando piensas en fútbol, siempre eres el segundo.

- ¿Cuál fue el momento clave para no entrar en Champions?
- Hay partidos en los que no podíamos perder, como contra Leganés, Celta, Huesca o Girona. Estos partidos son los importantes. Los trofeos no se ganan contra los grandes equipos, como Real o Barcelona, sino contra estos equipos frente a los que el Sevilla es favorito.

- ¿Conocía a Monchi?
- He oído hablar de él, porque lo hizo muy bien aquí y luego fue a Roma. He hablado con él un par de veces desde que volvió. Podía haber ido a cualquier sitio como director deportivo, porque es muy bueno, y eligió venir aquí, porque lo siente como casa y porque quiere hacer un gran equipo. Veremos qué pasa, quién se queda y quién se va.

- ¿Espera muchos cambios para la 19/20?
- Nunca se sabe. Porque hay jugadores que piensas que se van a ir y, al final, se quedan, y otros sobre los que no se habla nada y de repente un día se van. Me pasó a mí en enero. Dije que no me iba a mover del Ajax y, unos días después, recibí la llamada de Carlos Marchena y de Paco Gallardo, y vine.

- Pero usted sí que sigue.
- Sí. Seguro. Me quedo.

- El Sevilla lo quería desde hace tiempo.
- La primera vez que recibí noticias del Sevilla fue en verano. Pero, entonces, el Ajax dijo directamente que no había oportunidad, que por menos de cierta cantidad ni se sentarían a hablar. Luego, en enero, las cosas cambiaron un poco. Mi posición en el equipo era difícil, el director deportivo me dijo que entendía lo que siente un jugador cuando no juega, incluso trabajando bien. Así que dio un paso para que el traspaso se hiciera y estoy contento por ello.

- ¿Cuál era su sueño cuando empezó a jugar al fútbol?
- Pues, cuando era pequeño, el Sevilla era un club muy famoso, con Kanouté y Luis Fabiano. Para mí, mi primer sueño era jugar en Viena en el primer equipo, luego jugar la Champions, algo que he venido esta temporada, y siempre he sido un gran fan del Manchester United. Mi primera camiseta fue de David Beckham. Además, empecé jugando como delantero y me gustaban Rooney, Ronaldo...

- ¿Empezó como delantero?
- Sí. Hasta los 15 años. Después, medio ofensivo, luego mediocentro y, con 17, me convertí en defensa. Es una ventaja haber jugado más arriba, porque, cuando juegas arriba, quieres jugar la pelota, no pegar un balonazo. Es como me gusta jugar.

- ¿Cuál ha sido su mejor momento en el Sevilla desde que llegó?
- Nunca olvidaré los momentos previos al derbi, cuando íbamos en el autobús con esas miles de personas apoyando y gritando...

- ¿Y el peor?
- Tampoco olvidaré mis primeros cuatro días aquí, cuando hubo esos problemas por el traspaso. Fue difícil. Los clubes discutieron acerca de las garantías para la operación. Discutieron cuál sería la mejor fórmula durante dos días. Y esos dos días estuve en el hotel, sin poder entrenarme con los compañeros. Fue raro, pero bueno, al final salió hacia adelante.