Paco Jémez, 56 años: "Comprabas y vendías y se ganaba dinero con aquellas inversiones"
El exfutbolista y ahora entrenador confiesa haber apostado por "el ladrillo" como inversión, aunque en su caso fue "prudente"

Paco Jémez, en el banquillo del West HamImago
El periodo entre 1997 y 2007 fue, según un estudio publicado por el Banco de España, una etapa caracterizada por un fuerte crecimiento de la inversión y del empleo, acompañado de una enorme expansión del crédito y de los precios inmobiliarios. Por esto no es de extrañar que los futbolistas de la época viesen en el sector inmobiliario una manera fácil de invertir su dinero para hacer crecer su patrimonio.
En la actualidad, con la vivienda como preocupación número uno de los españoles, no son pocos los exfutbolistas que hablan sin tapujos de su relación con el sector inmobiliario y del patrimonio que han adquirido gracias a él. Un ejemplo es Paco Jémez, cuya carrera como futbolista transcurrió prácticamente de principio a fin durante una época de enorme transformación del mercado inmobiliario español.
Debutó como profesional en 1989 y terminó su carrera en 2006, después de pasar por Córdoba, Real Murcia, Rayo Vallecano, Deportivo, Zaragoza y volver al Rayo. Es decir, vivió como futbolista el periodo inmediatamente anterior al gran boom y prácticamente toda la fase de expansión inmobiliaria que desembocó en la crisis de 2008. "Nosotros vivimos un momento en el que casi todos los caminos conducían al final a un mismo objetivo: el ladrillo. En aquel momento comprabas y vendías y se ganaba dinero con aquellas inversiones", cuenta Jémez en 'Fútbol y Vida con Leyendas de la Selección'.
El canario no se considera listo a la hora de invertir, pero sí que fue cauteloso. "Más que inteligente, fui prudente… Pensé: 'como de esto no entiendo y tampoco tengo a nadie que me diga por dónde ir, voy a ser cauto'. O sea que compro un piso o compro una casa, pero no me metí en demasiados 'jaleos' que me pudieran costar caro", explica.
"Nosotros vivimos un momento en el que casi todos los caminos conducían al final a un mismo objetivo: el ladrillo", asegura Jémez, que explica cómo era la cultura inversora de los futbolistas de su generación: después de años ganando dinero con el fútbol, el ladrillo aparecía como la vía aparentemente más sencilla para convertir esos ingresos en patrimonio.

Para cuando Paco Jémez estaba terminando su carrera, el ladrillo se había convertido en una parte fundamental de la economía española. En 2007, justo cuando el ciclo comenzaba a frenarse, la construcción llegó a emplear a más de 2,6 millones de personas, alrededor del 13% de los ocupados. "Comprabas y vendías y se ganaba dinero con aquellas inversiones", reconoce el ahora entrenador.
Si bien es cierto que no son pocos los futbolistas de la época que acabaron arruinados, tal y como contó también Santi Cañizares. "Por desgracia, muchos jugadores que nosotros conocemos y ya se han retirado, perdieron todo su patrimonio por malas inversiones", dice Jémez, quien explica esta situación por la falta de conocimientos en materia económica. "Lo que nos faltaba también a nosotros era educación en economía para saber un poco, mínimamente, en quién confiar y qué hacer con el dinero", asegura.
Eran otros compañeros más veteranos los que guiaban a futbolistas como Paco Jémez, que en su caso encontró en la figura de Miguel Ángel Portugal a un gran consejero. "Van pasando los años y vas creando un patrimonio con tu trabajo. Y yo, la verdad, no tenía a nadie que me aconsejara. Los únicos que te daban buenos consejos eran tus compañeros que ya habían pasado por lo mismo", confiesa.